Opinión
Juego democrático
Por Eugenio García Gascón
El aparente interés que está mostrando el nuevo régimen egipcio para atraerse a los islamistas presenta todos los aspectos de ser falso. Después de deponer a Musri, democráticamente elegido, ahora resulta que el general golpista Al Sisi desea que los islamistas participen en el proceso de transición.
Es una invitación que lógicamente tiene un interés distinto: aparentar que los militares, los liberales y los mubarakistas son tolerantes con la oposición y desean incorporar a todos los sectores de la sociedad.
De entrada se ha de decir que cuando estuvieron en el poder, los islamistas invitaron repetidamente a la oposición al diálogo, pero la oposición lo rechazó sistemáticamente, incluso durante los últimos días del mandato de Mursi, así que sus llamamientos de ahora parecen por lo menos extraños. Seguramente la intención de los militares y sus aliados es ofrecer en el extranjero una imagen tolerante.
Es un planteamiento exclusivamente aparente pues nada hay más lejos de los deseos del ejército, los liberales y los mubarakistas, que los Hermanos Musulmanes se presenten en las próximas elecciones y las ganen. Desde luego, ni el ejército ni el resto de la oposición toleraría algo así, de modo que lo que les interesa es aparentar que quieren incorporar a los islamistas al "juego democrático", aunque en realidad no sea así.
También es interesante y curioso ver algunas reacciones de Occidente. Tony Blair, que desde hace años se encarga del conflicto israelo-palestino, sin que se le pueda atribuir nada positivo, escribió ayer en el Observer que la intervención del ejército egipcio fue correcta puesto que la alternativa era el caos.
No cabe duda de que Occidente contribuirá económicamente al futuro de un Egipto no islamista. Durante el gobierno islamista que acaba de concluir, Occidente ha metido palos en las ruedas del gobierno y no se ha destacado por auxiliar a la depauperada economía del país. Esto sin duda cambiará si se forma un gobierno liberal.
El presidente Putin teme que la situación en Egipto se deteriore hasta caer en una guerra civil. Creo que no se llegará a esos extremos por la sencilla razón de que los Hermanos Musulmanes no aspiran a empuñar las armas, al menos por ahora. Esto no quiere decir que otros grupos y grupúsculos más pequeños no asuman la lucha armada, como ha ocurrido en el pasado.