Opinión
El largo camino que lleva a Unión Fenosa
Por Vicente Clavero
A pesar de los contratiempos que van surgiendo en el camino, Gas Natural continúa irreductible en su empeño por hacerse con el control de Unión Fenosa. Al menos de momento, nada permite pensar que vayan a revisarse los compromisos adquiridos con ACS el pasado verano, cuando ésta, acuciada por las deudas, puso en venta el 45,3% de la eléctrica gallega. Gas Natural vio en ello la oportunidad de crear el poderoso grupo energético con el que soñaba y lanzó una oferta que FLORENTINO PÉREZ no pudo rechazar. Estaba dispuesta a pagar las acciones de Unión Fenosa a 18,33 euros, lo que suponía valorar la compañía en casi 17.000 millones, de los que 7.600 serían para ACS.
Uno de los escollos con los que quizás no contaba Gas Natural estriba en la oposición de Iberdrola, que está moviendo cielos y Tierra para evitar que el proceso llegue a buen puerto. Su argumento es que, al unirse la empresa gasista con Unión Fenosa, se producirá una concentración susceptible de causar un grave daño a la competencia en el sector. Sin embargo, lo que a IGNACIO SÁNCHEZ GALÁN le preocupa de veras es que Florentino Pérez utilice parte del dinero que obtendría de la venta para aumentar su participación en Iberdrola (ya tiene más del 12%) e inmiscuirse luego en la gestión. Esa posibilidad tiene fundamento, porque sólo la consolidación de Iberdrola podría llenar el vacío que Unión Fenosa dejará en las cuentas de ACS.
El consejero delegado de Gas Natural advirtió la semana pasada, con indisimulado disgusto, que no va a quedarse de brazos cruzados ante los movimientos de Sánchez Galán. Pero hay otros aspectos de la operación que atraen la atención de RAFAEL VILLASECA, y muy especialmente los relacionados con su cobertura económica, que se pactó en tiempo récord a finales de julio con un grupo de diez entidades encabezadas por UBS. La falta de liquidez y el encarecimiento del crédito se han agudizado notablemente desde entonces, lo que puede afectar a la financiación del acuerdo, haciéndola más onerosas para Gas Natural. El préstamo sindicado destinado a la compra de Unión Fenosa está estructurado en cinco tramos por importe de 6.000 millones cada uno de los dos primeros, 3.500 el tercero, 1.900 el cuarto y 1.600 el último. El tipo medio es del Euribor más 165 puntos básicos, comisiones aparte.
Participación creciente
A la chita callando, Gas Natural lleva tres meses acopiando títulos de Unión Fenosa, en unos casos directamente y en otros a través de derivados. En agosto le compró a ACS una porción de su paquete de control (el 9,9% concretamente) por 1.680 millones. Pero además, a través de UBS, ha situado en su órbita el 5% que tenía la Caja de Ahorros del Mediterráneo. El banco holandés ING, según comunicó el jueves a la CNMV, cuenta con otro 3%, que seguramente acabará también en poder de Gas Natural.
Informes oficiales
De todas formas, el punto de inflexión en el cambio de manos de Unión Fenosa se producirá cuando Gas Natural adquiera el 35,4% controlado todavía por ACS. Para ello debe esperar al dictamen de las autoridades de la Competencia y, en su caso, a la decisión que tome al respecto el Gobierno. La Comisión Nacional de la Energía dio en octubre su visto bueno, con algunas observaciones que no afectan al meollo de la operación. El informe de Competencia se espera para la segunda quincena de enero.
El horizonte de la opa
Gas Natural está obligada a lanzar una opa sobre el 100% del capital de Unión Fenosa al mismo precio que acordó en su día con ACS, es decir, a 18,33 euros por acción. El valor cotiza ahora en torno a los 17 euros y en los últimos doce meses ha llegado a estar por debajo de los 11. Respecto al 16 de julio, víspera de la fecha en que ACS anunció su propósito de enajenar su participación en Unión Fenosa, los 18,33 euros suponen una prima de nada menos que el 57%.