Opinión
Mubarak
Por Eugenio García Gascón
La cadena de televisión panárabe Al-Arabiya divulgó ayer en exclusiva una declaración de Hosni Mubarak, en la que decía que en las tres décadas que ha sido presidente no se ha enriquecido con dinero de las arcas públicas, que sólo tiene una cuenta bancaria en Egipto y ninguna en el extranjero y que denunciará a todo aquél que cuestione su inocencia.
Al-Arabiya es una cadena de capital saudí que hace la competencia a Al-Yazira, que es más popular y más comprometida. Es natural que Mubarak utilizara ayer Al-Arabiya para lanzar su mensaje, un mensaje de audio, sin imágenes, puesto que el antiguo rais cree que buena parte de la culpa de su caída es de Al-Yazira.
Pero apenas unas horas después de que Al-Arabiya hiciera público el mensaje, la fiscalía egipcia anunció que se dispone a procesar a Mubarak justamente por enriquecimiento ilícito.
El fiscal Abdel Meguid Mahmoud ha pedido a Estados Unidos ayuda para desentrañar lo que él considera una amalgama de empresas que fueron utilizadas por Mubarak y su familia para robar dinero público. Según The Washington Post, Mahmoud alega que Mubarak se ha apropiado ilegalmente de 700.000 millones de dólares durante las tres últimas décadas, una cantidad astronómica que está muy por encima de las cifras que se habían barajado hasta ahora, y que parece difícil de creer.
El jueves pasado, una delegación judicial de Estados Unidos dijo a las autoridades egipcias que Washington está dispuesto a colaborar para recuperar la fortuna que Mubarak tiene en Estados Unidos.
Desde que renunció al poder el 11 de febrero, Mubarak se encuentra con su familia en el balneario de Sharm al-Sheij, en la península del Sinaí. Las autoridades militares que gobiernan Egipto le han prohibido abandonar el país.