Opinión
Múgica, toros y tonterías
Por Casandra
Enrique Múgica deja mucho que desear como Defensor del Pueblo, pero como defensor de la tauromaquia resulta insuperable. En entrevista con la Cope se refirió a los antitaurinos como “tontos” y sentenció que la “estética del toreo” exige una “especial sensibilidad” de la que él, sin asomo de humildad, se declaró privilegiado poseedor. Elevando el espectáculo taurino a la altura de un debate teológico, dijo: “O se cree o no se cree, es sensibilidad suprema”. Vale. Pues yo creo, desde mi sensibilidad suprema, que Múgica es tonto.