Opinión
Muro
Por Eugenio García Gascón
Mientras el mundo árabe navega entre convulsiones, los palestinos siguen sufriendo la ocupación y el expolio.
El momento político palestino gira estos días entorno a la última oferta de diálogo de Fatah a Hamas. La ha formulado el primer ministro Salam Fayyad, que aunque no es propiamente de Fatah está actuando guiado por el presidente Mahmud Abás.
La iniciativa contempla la formación de un gobierno de unidad nacional que esté liderado por el propio Fayyad, con personalidades políticas de todo el arco y tecnócratas independientes. Un gobierno de transición hasta las elecciones presidenciales y legislativas, que permita que Cisjordania siga gobernada por Fatah y Gaza por Hamas mientras se estudian nuevas posibilidades.
Esto también significa que la policía de Hamas seguiría controlando Gaza y la policía de Fatah seguiría controlando Cisjordania, al menos de momento, en tanto que se busca una solución más duradera.
El diario Al-Hayat de Londres dijo ayer que en medios políticos palestinos de Ramala se considera que las policías de Hamas y de Fatah tienen los mismos intereses. Estos intereses son básicamente la persecución de la oposición interna y la lucha contra los pocos operativos milicianos que todavía atacan a Israel. Es decir, que en ese sentido Hamas y Fatah no están tan alejadas entre sí.
No obstante, me parece que las posibilidades de una reconciliación interpalestina son escasas, especialmente mientras Estados Unidos e Israel no tengan un interés real en la reconciliación. El problema de los palestinos es que ya lo han intentado todo y han conseguido muy poco o nada. Lo han intentado mediante la resistencia y mediante el diálogo, y en los dos casos se han topado con un muro.