Opinión
Negociaciones en El Cairo
Por Eugenio García Gascón
El nuevo presidente de Egipto, Mohammed Mursi, ya ha estado en el palacio presidencial que hasta el año pasado ocupaba Hosni Mubarak, y también ha comenzado a negociar, con los militares y con otros partidos, la formación del nuevo gobierno.
La población egipcia está ansiosa por conocer detalles del ejecutivo que gobernará el país a partir de ahora y la prensa local da cuenta de cualquier movimiento de Mursi. Los nombres de los futuros ministros tendrán un gran significado para la población, de ahí el interés que despierta este asunto.
¿Quién será primer ministro? Al Ahram cuenta que Mursi ha llamado a consultas al ex director de la Agencia Internacional para la Energía Atómica, el premio nobel de la paz Mohammed El Baradei.
El Baradei es un liberal con prestigio en Egipto y en el extranjero, pero ha instado a Mursi a que, si acepta el cargo, se le den competencias reales y amplias que le permitan gobernar a su manera. Hasta ayer El Baradei no había aceptado el cargo porque Mursi no había fijado las atribuciones del primer ministro.
Los islamistas seguramente querrán un primer ministro islamista. Al fin y al cabo ellos han ganado tanto las presidenciales como las legislativas, aunque éstas últimas se hayan anulado. Los islamistas, incluidos los Hermanos Musulmanes y los salafistas, obtuvieron un 70 por ciento de los votos en las legislativas. Dar el cargo a un liberal corrompería el sentido de las elecciones (aunque los islamistas mantendrían la presidencia en un Estado presidencialista).
En cualquier caso, el panorama político que se presenta en Egipto es apasionante, y es una icógnita si los islamistas, los militares y el resto de los políticos egipcios estarán a la altura del momento histórico que les ha tocado vivir.