Opinión
Una noticia estupenda
Por Ciencias
-Actualizado a
VENTANA DE OTROS OJOS // MIGUEL DELIBES DE CASTRO
Me parece muy bien. La concesión del Premio Nobel de la Paz al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y al ex vicepresidente de EEUU Al Gore es, en mi opinión, una estupenda noticia. Me alegra. En los últimos meses se han sucedido los debates entre los interesados por el medio ambiente a propósito de la figura de Gore.
Generalmente, al menos en España e Iberoamérica, no sale muy bien parado, lo que no deja de parecerme una pequeña demostración de los celos y el cainismo que tienden a anidar en nuestras filas (y nos quitan fuerzas). Es cierto que sus planteamientos y, sobre todo, sus puestas en escena son muy yanquis, un poco circenses.
Después de su intervención en Madrid alguien me dijo que sólo habían faltado los globos y las animadoras, como en los partidos de baloncesto o en las fiestas electorales americanas. Admito que no es el estilo de presentación que más me gusta.
También es verdad que Al Gore podía haber hecho más por el medio ambiente, o al menos haberlo intentado, cuando fue vicepresidente del país más poderoso del mundo. Una mayor demostración de compromiso entonces le habría hecho más creíble hoy.
Algunos críticos apuntan a que su estilo de vida es demasiado consumista para considerarle coherente con el mensaje que transmite. También se menciona, y quizás me parece más grave, que poniendo todo el acento en el clima, olvida a menudo otras tenebrosas facetas del conflicto ambiental.
Ahora bien, aceptando esas, y supongo que muchas otras, limitaciones, ¿quién puede tirar la primera piedra?, ¿por qué exigir la perfección y la ausencia de mácula a quienes predican lo que nos parece necesario predicar?. Y, sobre todo, ¿quién negaría que Gore ha sido capaz de llevar la noticia del cambio climático adonde no hemos llegado ningún otro?.
No sé si podría haberlo hecho de otra manera (muchas se han intentado y se intentan cada día), pero sería tirar piedras contra nuestro propio tejado poner sordina a la eficacia del mensaje enfatizando presuntas debilidades personales del mensajero.
El otro premiado es el IPCC, que reúne a miles de científicos de todo el mundo y confío en que sea menos criticado. La justificación que ha utilizado el Comité Nobel me parece acertadísima y merecedora de una pequeña reflexión. El premio se concede por “construir y divulgar un mayor conocimiento sobre el cambio climático causado por el hombre…”. Se concede, por tanto, a un grupo de científicos que construyen conocimiento y a una persona concreta (evidentemente, también podría ser un grupo) que trabaja por llevar ese conocimiento a la sociedad. Construir saber y divulgarlo son elementos imprescindibles de un binomio cada vez más necesario en nuestro cambiante y apresurado mundo.