Opinión
Nuevas víctimas del ‘caso Rayan’
Por Público -
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Al despedir por “falta de experiencia y capacidad” a cinco trabajadores con contratos de tres meses de su Unidad de Cuidados Intensivos de neonatos, el Gregorio Marañón reconoce que no debió destinarles a ese puesto. Pero como sucedió con la enfermera cuyo error costó la vida a Rayan, de nuevo es el personal sanitario quien paga el pato y se queda sin trabajo una temporada. A quien les contrató y no sabe reubicarles, le debe de sobrar “experiencia y capacidad”.