Opinión
Un oportuno golpe de suerte
Por Vicente Clavero
Cuando más falta le hacía, a LUIS DEL RIVERO le ha venido Dios a ver. Un consorcio en el que participa Repsol YPF ha descubierto un gigantesco yacimiento de crudo en Cuenca de Santos (Brasil). Los primeros cálculos cifran su capacidad en 33.000 millones de barriles de petróleo, que lo convertirían en el tercero más grande del mundo, sólo por detrás de los situados en Ghawar (Arabia Saudí) y Burgan (Kuwait).
La bolsa ha recibido con alborozo el hallazgo, y las acciones de Repsol YPF registraron ayer fuertes subidas, arrastrando consigo a Sacyr-Vallehermoso, que controla un 20% del capital de la compañía petrolera y que llevaba meses con un comportamiento bajista (hace un año, sus títulos valían más del doble), debido a la crisis del sector inmobiliario y a los problemas financieros que eso le ha procurado.
Con 20.000 millones de euros de deuda, la constructora ha iniciado un proceso de desinversión cuyo objetivo es, en parte, acopiar los recursos necesarios para no desatender los pagos correspondientes. Las dos operaciones más recientes emprendidas por el grupo (la enajenación de su paquete del 33% en la francesa Eiffage y la colocación en el mercado del 30% de Itinere) hay que situarlas en ese contexto, aunque desde el entorno de Luis del Rivero se niega.
La venta de la participación en Eiffage, donde Sacyr nunca fue bien recibida, estaba pendiente hasta ayer de la decisión de un tribunal del París que las tenía bloqueadas a petición de la empresa francesa. Una vez liberadas, Sacyr asegura que cuenta con compradores dispuestos a pagar en total 1.995 millones de euros, lo que le quitaría a Luis del Rivero un quebradero de cabeza y le permitiría cancelar los compromisos más acuciantes que tiene contraídos con la banca.
El fruto de la colocación de Itinere será una incógnita hasta que se determine su precio final el día 28. En el caso de que opte por la parte baja de la banda orientativa (4,16 euros por acción), la valoración de la compañía rondaría los 3.370 millones. El montante alcanzaría los 4.150 millones para un precio de 5,10.
Por todo ello, las buenas noticias llegadas de Brasil darán un respiro a Luis del Rivero, que probablemente nunca estuvo tan agradecido como ahora a quien un inspirado día le animó a meter la cabeza en el sector energético.