Opinión
Pakistán en juego
Por El Mapa Del Mundo
El mundo mira progresivamente hacia Pakistán, las elecciones generales del próximo lunes tienen una dimensión que va más allá de sus fronteras. Y las razones son muchas, pero los clichés y simplificaciones acerca de dicho país son monumentales. Esta vez, el envite es de talla: se trata ante todo de que las elecciones tengan lugar y sin desórdenes excesivos. Un objetivo tan simple de enunciar como difícil de garantizar. En segundo lugar, que nadie se equivoque, las principales fuerzas políticas, incluido el partido de Musharraf, han optado por que haya elecciones, quieren volver a un escenario institucional mínimamente estable. Simplemente porque han llegado a la conclusión de que no hay plan B.
Por ello es importante que unos ganen y otros pierdan, que entren en la lógica de la transacción, que el PPP de Bhutto y el del ex primer ministro Sharif estén ya pensando en una coalición, que el Ejército se mantenga al margen, que los servicios de inteligencia del ISI se centren en lo suyo, la lucha contra el terrorismo. Porque tres temas sobrevuelan esta campaña: el hecho de que Pakistán sea potencia nuclear, las complicadas relaciones con su vecino Afganistán, y no hablamos sólo de diplomacia “tensa”. Y sobre todo, el hecho de que Pakistán es víctima de Al Qaeda, doblemente. Porque el país es terreno de reclutamiento entre minorías radicalizadas, pero es también objetivo de sus ataques. Al Qaeda ha matado a muchos ciudadanos de Pakistán.
Pere Vilanova