Opinión
El partido de los más de 6.000.000 de trabajadores en paro
Por Félix Población
-Actualizado a
Un medio de información digital de Castilla-La Mancha, vinculado a los intereses del Partido Popular, hacía referencia en la presentación de las papeletas para las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo de 2011 como si fueran contratos de trabajo. Se ceñía con ello a la propaganda que acompañó la candidatura de quien ahora es presidenta de aquella Comunidad, María Dolores de Cospedal, para quien el suyo -como dejó dicho en cierta y sonada ocasión- es el partido de los trabajadores. Si buscas trabajo, vota PP, fue el eslogan elegido para aquella campaña, que al día de hoy se topa con la amarga realidad no solo de las promesas incumplidas -compartida con el resto de España-, sino con el sangrante panorama de un desempleo creciente. En Castilla-La Mancha se ha pasado de los 225.000 a los 311.000 parados, con un incremento en la tasa de jóvenes sin trabajo de 17 puntos, del 47% al 64,33%. Con ese balance [47%] -dijo Mariano Rajoy con la torpe y falaz verba que lo caracteriza y en alusión al candidato socialista y anterior presidente de la región- nadie se puede presentar ante la gente y sus vecinos, ni ante quienes confiaron en él, pidiendo nada. Ambos dos, el Mariano plasmático y la Lola manchega de peineta y mantilla, han logrado situar a España y a la región que respectivamente gobiernan en las más altas cotas de desempleo jamás registradas. Mientras el gobierno de Rajoy ha subido esa tasa hasta el 27%, con un millón de parados más en el país en poco más de un año, el de Cospedal sitúa la de Castilla-La Mancha en el 31%. Sirva como coda a lo dicho que el peripuesto González Pons, portavoz del Partido Popular en las mismas fechas en que su camarada Dolores hacía sus promesas, aventuraba otra no menos fantasiosa: Rajoy aspira a crear 3,5 millones de puestos de trabajo. Estos tipos no se limitan a mentir. Van más allá: insultan, ofenden y tienden a provocar reacciones desaconsejables para todos, porque sin pan no hay paz.