Opinión
El piloto de Castalonia
Por Ciencias
EL ELECTRÓN LIBRE // MANUEL LOZANO LEYVA
* Catedrático de Física atómica, molecular y nuclear en la Universidad de Sevilla
Fantaseemos. Al piloto del helicóptero de una estación de la Antártida lo mandan a… comprar tabaco. Le pilla una ventisca violenta que le aleja hasta quedarse sin combustible. Logra posarse y descubre un pueblo cercano. Se llama Castalonia. Sus habitantes lo acogen y el despistado piloto se alegra aunque le abruma que allí no haya radio ni teléfonos móviles. La gente de Castalonia es tan tranquila y tímida, quizá a causa del frío, que el piloto se empieza a aburrir soberanamente y explora las posibilidades de ligue con las mozas del lugar. Pronto descubre, pasmado, que los castalanes son tan castos que el proceso de seducción, cortejo, enamoramiento y glorioso remate final entre un hombre y una mujer dura un promedio de cuarenta años. Le advierten de que las leyes y costumbres entre ellos son estrictas y lo mejor es que nadie se pase ni un pelo. Cuando al piloto se le pasa el disgusto queda boquiabierto al preguntarse lo siguiente: ¿cómo diablos hay tantos niños por allí? No le salen las cuentas.
Paseando por las inhóspitas calles de Castalonia, descubre algo que le da la pista definitiva para resolver el enigma: una mujer joven embarazada. Busca febrilmente otras y ve que no eran raras. Desechando que le hubieran engañado en cuanto a tradiciones y leyes, el piloto llega a la siguiente conclusión: tiene que haber un periodo a lo largo del año en que… todo valga. Se va al bar donde paran sus amigos castalanes y les plantea abiertamente sus cuitas. Todos se ríen y le confirman que, efectivamente, cada barrio de Castalonia celebra una conjunción distinta de planetas con la Luna de manera que durante tres días las relaciones sexuales son absolutamente libres con tal de que haya consentimiento mutuo. El piloto pregunta ansiosamente dónde y cuándo se celebra la próxima conjunción. Aquella misma noche habrá fiesta en el barrio de La Recatada. El piloto abandona el bar a buen paso y frotándose las manos.
El ajuste correcto de las escalas temporales de distintos fenómenos naturales ha sido extraordinariamente fructífero en la ciencia. Sirvan de ejemplos la vida media de los muones para la teoría de la relatividad, las vías de desintegración de los kaones neutros para la violación de la paridad en la interacción débil, el proceso triple alfa para la síntesis del carbono, incluso, como reina de todas las especulaciones científicas, el engarce de la evolución de las especies en la escala geológica del tiempo. Deducciones como la del piloto de Castalonia han llenado de regocijo a infinidad de científicos.