Opinión
Pleito en Yafa
Por Eugenio García Gascón
-Actualizado a
El Tribunal Supremo de Israel ha rechazado una apelación que pretendía detener un plan de "desarrollo urbanístico" del barrio Al-Ayami, situado en Yafa, junto a Tel Aviv, un barrio originalmente árabe que poco a poco ha pasado a ser mixto debido a que han entrado numerosos judíos. La apelación que habían presentado varias organizaciones civiles de Israel, así como un numeroso grupo de vecinos árabes y judíos, pretendía detener la construcción de tres edificios que la compañía promotora ha destinado para uso exclusivo de familias judías religiosas.
Los apelantes consideran que es una discriminación el hecho de que los apartamentos se destinen a uso exclusivo de judíos religiosos; sin embargo, al Tribunal Supremo esto no le parece extraño y no lo considera una discriminación. Los árabes de Al-Ayami han respondido que el Supremo ha mostrado una vez más el "racismo" que caracteriza a las instituciones israelíes. Y han recordado que hace apenas algunos días en la ciudad de Safed los israelíes judíos han lanzado una campaña contra los estudiantes árabes. Los rabinos de Safed han pedido a los vecinos judíos que no alquilen viviendas a estudiantes árabes. Al gobierno de Netanyahu le parece una medida de lo más normal ya que ni siquiera la ha criticado.
El argumento que ha usado esta vez el Supremo es de lo más original. Reconoce que la Administración, es decir el Estado, debe velar para que la tierra se distribuya "equitativamente", algo que por otra parte no ocurre ni en Israel ni en los territorios ocupados, y acto seguido dice que "la apelación es contra un acuerdo que ya se ha hecho" y por lo tanto "no existe una posibilidad práctica de quitar los derechos a la parcela de tierra".