Opinión
El pluralismo y Muñoz Molina
Por Eugenio García Gascón
El escritor Antonio Muñoz Molina, galardonado reciebtemente con el Premio Jerusalén, ha escrito un artículo en Haaretz titulado "En defensa de mi visita a Jerusalén", donde justifica su viaje a la ciudad santa invitado por el ayuntamiento de Jerusalén.
La primera impresión que se saca es que Muñoz Molina ha escrito un artículo muy meditado y cuidado, aunque no aclara si lo ha escrito porque le han invitado o por iniciativa propia.
Su visita a Jerusalén estuvo envuelta en cierta polémica, como ocurre cada año con el Premio Jerusalén y cada vez con mayor intensidad, polémica que Muñoz Molina rechazó entonces y vuelve a rechazar ahora.
Denuncia los estereotipos que se aplican a Israel pero él mismo cae en numerosos tópicos y estereotipos, tal vez no para las personas no familiarizadas con el conflicto, como seguramente es su caso, pero sí para quienes lo siguen de cerca.
No vamos a contestar a todos ellos porque sería muy largo. El recurso al "pluralismo" del Estado judío es uno de los tópicos que usa Muñoz Molina, y que también se usa corrientemente para justificar la ocupación israelí. Es un argumento que viene a decir que un país tan plural no debe criticarse por la ocupación.
En su reciente visita, la segunda de su vida según él mismo dijo, Muñoz Molina explicó que nunca había tenido ocasión de vistar los territorios ocupados, un viaje que tiene pendiente para ver que la "pluraridad" de Israel no impide la ocupación militar, una ocupación que se extiende de un año a otro al margen de las leyes y el "pluralismo".
Este argumento tan utilizado por los defensores de Israel y de la ocupación no se aplicó a la Sudáfrica del apartheid. Numerosos sudafricanos acuden regularmente a Israel y a los territorios ocupados y casi unánimemente señalan la que la situación en Cisjordania y Gaza es peor que la que se vivió en la Sudáfrica del aparheid.
Por cierto, allí también había "pluralismo". Muchos blancos, incluidos muchos judíos, denunciaron el apartheid en alta voz, pero estas denuncias, como ocurre hoy en Israel, no lograron acabar con el aparheid. Fue necesario que la comunidad internacional impusiera el boicot y el castigo para cambiar las cosas, y eso es lo que hoy defienden muchos extranjeros, y también algunos israelíes, que han denunciado la visita de Muñoz Molina a Jerusalén.
El escritor de Úbeda no explica cómo sugiere él acabar con esta situación que cada año va a más sin que nadie le ponga coto.