Opinión
Pocas luces
Por Javier Vizcaíno
Curiosa paradoja, leer bajo una cabecera autodenominada La Razón este titular: “El 'apagón' de Blanco triplicaría las muertes en carretras”. Pasando por alto el pequeño detalle de que lo que el ministro anunció fue la sustitución del actual alumbrado por otro más barato, corre uno al interior del periódico a ver en qué se sustenta tan escandaloso anuncio y se encuentra con esto: “Según los datos de los que dispone la DGT, la gravedad de los accidentes que se producen en vías sin iluminar resulta seis veces mayor que si se trata de una calzada correctamente alumbrada”. Seis, tres, quince, cuarenta, tanto da.
Y quien dice la DGT, puede decir la Sociedad de Fomento de la Cría Caballar. A los amanuenses de La Razón les sobran fuentes a las que atribuir sus melonadas viales. Lean a Cefas: “La conducción de un coche a 140 o incluso a 160 kilómetros en una autopista o autovía no entraña ningún riesgo. Los datos del Instituto Nacional de Toxicología sobre los conductores fallecidos en accidentes de tráfico lo pone de manifiesto”. Parece una memez difícil de superar, ¿verdad? Pues pásmense ante la tesis del inefable Pío Moa en Libertad Digital: “Al reducir la velocidad se aumenta el tiempo de estancia en carretera para la misma distancia, por lo cual es posible que se aumente el consumo. Y en la producción económica la rapidez es un factor importante”. Blanco debería considerar seriamente poner una de estas lumbreras en cada tramo de carretera. Menudo ahorro.
Lo que le falta al PP
Ya que le hemos dado un consejo al Gobierno, en nombre de la equidistancia le regalamos otro a la oposición. La autoría intelectual -aclaramos- es de Antonio Burgos en ABC: “El PP necesita urgentemente un Rubalcaba. No es que existan dos varas de medir. Es que los unos tienen un Rubalcaba y los otros no lo tienen. Un virtuoso en el arte de la manipulación y del embuste, el alquimista que convierte las mentiras en verdades, instalado en esa absurda superioridad moral que se arrogan los progres por el mero hecho de serlo”. ¿Y González Pons?
Terminamos en La Gaceta, que estrena edición en Baleares. Carlos Dávila brinda por ello... a su estilo: “Mientras gocemos de un ápice de libertad, llegaremos al final de todos nuestros esfuerzos. En Baleares, como en España entera, ni nos asustan las descalificaciones, ni las amenazas. En plan chulo: van buenos con nosotros”. Pues sí.