Opinión
Política kleenex
Por El Mapa Del Mundo
El balance de los resultados electorales en Italia es más complejo de lo que parece, no en el sentido de que haya dudas sobre el margen de ventaja que Berlusconi ha sacado a su oponente, sino en otros aspectos. Uno es la ventaja neta y casi igual en la Cámara de Diputados y en el Senado, siendo así que la diferencia en los mecanismos de atribución de escaños en una y otra cámaras auguraba un resultado diferente, más reñido en el caso del Senado. Ello confirma que el movimiento del electorado ha sido consistente en todo el país. Sin embargo, desde 1994, en las cuatro elecciones anteriores, en dos ganó Berlusconi, y en dos Prodi, pero la inestabilidad crónica (desde ¡1948!) del Ejecutivo nunca ha dejado de ser el problema real. Estamos en un episodio más de la alternancia a la italiana. Tampoco es nuevo el ascenso de la Lega Nord, y el líder de la mayoría (Berlusconi) comprobará muy pronto y una vez más el chantaje del socio minoritario. No, lo más relevante y preocupante es que esta mezcla de lo tradicional y lo nuevo en su versión más perversa, goza de un amplio consenso social.
La política como pensamiento kleenex (de usar y tirar), un jefe del Ejecutivo que recomienda eludir impuestos, dice que los fiscales necesitan (todos) una evaluación psiquiátrica, veranea vestido de pirata, y, diciendo lo que dice sobre las mujeres, no pierde voto femenino, todo ello, define el problema. No es Silvio, es la erosión de la calidad de la democracia italiana. Antaño envidiada allí y aquí.
Pere Villanova