Opinión
Retablo de espejismos
Por Bob Pop
Podría elaborar una biografía múltiple de cualquier celebridad internacional a partir de las imágenes que se hayan publicado sobre ella en el último año. Un tríptico biográfico de algún famoso muy famoso, con una primera tabla donde ir proyectando todas sus fotografías publicadas en sitios de internet dedicados al chismorreo implacable a propósito de poco favorecedoras instantáneas de mala calidad, tomadas por amateurs con sus teléfonos móviles o sus cámaras digitales, e incluso sacadas de fichas policiales.
A continuación, una segunda tabla central que mostrara el desfile de imágenes del mismo personaje aparecidas en revistas de haute couché, de esas que contratan maquilladores y estilismos, decoran dormitorios a juego con los estampados de las blusas, y redactan pies de foto repletos de epítetos amables.
Y, finalmente, una tercera tabla con fotos de agencias de noticias: estampas de photocalls, con poses de nuestra estrella en solitario, en pareja o en grupo frente a paneles repletos de logotipos patrocinadores del evento que hubiera puesto la alfombra roja raída bajo sus pies; una tercera tabla sin más información que una sonrisa a cámara, el motivo del evento y una lista de nombres propios.
Una triple biografía, casi un tríptico de Bacon. Tres vidas diferentes. Que, unidas, no darían el resultado real de la suma: una vida de verdad. No. Al cerrar las tablas me encontraría con un espejo que me reflejaría a mí. Mirando lo que vi. Y nada más.