Opinión
Seur se entrega al capital francés
Por Vicente Clavero
La atención que reclama la crisis económica ha hecho que pasen casi inadvertidos los movimientos que están produciéndose, desde finales de la pasada primavera, en el capital de Seur. Tras anunciar en junio un grupo mayoritario de accionistas su deseo de vender, la empresa ha sido objeto de las acechanzas de algunos importantes fondos de inversión y de las grandes multinacionales del sector. Sin embargo, solo uno de ellos ha formalizado a día de hoy la correspondiente oferta: el británico Doughty Hanson, que se ha mostrado dispuesto a pagar 600 millones de euros por el 52% de Seur.
Su representante en España, FRANCISCO GUTIÉRREZ CHUrTIAGA, no es la primera vez que lo intenta. Hace un lustro, siendo directivo de JP Morgan Partners, ya hizo amago de meter la cabeza en Seur, a través de su franquicia de Madrid, que controla el 21,7% de la matriz. Gutiérrez Churtiaga, que iba del brazo de la firma de capital riesgo Bridgepoint, puso entonces sobre la mesa 145 millones de euros. Geopost, filial de la empresa pública de correos de Francia (La Post), le ganó por la mano y, de la noche a la mañana, se convirtió en socio estratégico de Seur, condición que desde entonces no ha perdido.
La entrada de Doughty Hanson no resulta del agrado de algunos poderosos asociados de la compañía, que temen perder las ventajas del statu quo actual. El que con más ahínco está braceando para que Seur no cambie de manos es precisamente su presidente, MANUEL VALLE, propietario de la marca en Tenerife y Las Palmas y al que secunda, entre otros, su colega de la demarcación de Madrid. Por el contrario, los partidarios de salirse y hacer caja son los responsables de buena parte de Andalucía, las dos Castillas, Galicia y la comunidad catalana.
Manuel Valle, de momento, ha persuadido a Geopost para que le ayude a frenar a Dougthy Hanson haciendo uso del derecho de tanteo que los estatutos de Seur reconocen a los socios en caso de que otro decida desprenderse de su participación. De cualquier forma, sea quien sea el que finalmente se lleve el gato al agua, todo apunta a que, más pronto que tarde, el líder nacional líder de la mensajería y paquetería urgente se sumara a la nómina de empresas que en los últimos años han dejado de estar en manos españolas.