Opinión
Somos unos sosos
Por Varios Autores
AGUAS HELADAS// LORENZO SILVA
Igual que el hambre aguza el ingenio, la hartura lo embota. Desde que somos un país rico, nos hemos vuelto unos sosos de campeonato, y lo peor es que nos hemos habituado a la insipidez como si no hubiera alternativa. Pasa con los políticos: véase si no la chispa que tienen los secretarios que hacen de portavoces de los dos principales partidos. Y pasa en los medios de comunicación, donde salvo excepciones estentóreas y algunas ya difuntas (descanse en paz el Tomate) lo contamos todo con verbo plano y adormecido. Pero otro mundo es posible. Una joya hallada en Internet: crónica de sucesos del diario chileno La Cuarta, firmada por Pedro Pablo Robledo, relatando la detención de La Pelusa, una “achacadora” de 18 años especializada en drogar vejestorios para desvalijarlos.
Prosa sabrosa como aquí ya no se recuerda, y si no, paladeen un fragmento: “La Pelusa recorría locales del barrio Suecia, donde pinchaba con coyotes con monedas. Cuando los pericos querían puro entrar al área chica la joven, con cantos de sirena, los invitaba a seguir poniéndole entre pera y bigote, y aprovechaba de echarle mejunjes al vituperio”. Ni una frase rutinaria, ni una palabra sin intención, letra y música a la vez. Si yo fuera La Pelusa, estaría orgullosa. Ya que te trincan y pones proa al talego, que haya un juglar que lo cante como es debido. Aquí la habrían despachado con la emoción de un informe de autopsia. Pedro Pablo, campeón, vente pa’ España, y sácanos del muermo.