Opinión
El soñador Dyson
Por Ciencias
INCREÍBLE, PERO CIENCIA // MIGUEL ÁNGEL SABADELL
Freeman Dyson, graduado en matemáticas en Cambridge, es toda una leyenda en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Eso sí, especulando se queda solo. De su cerebro surgió la idea de plantar árboles en los cometas y hacerlos girar en torno al Sol, o modificar el ADN de las tortugas para que desarrollaran dientes con punta de diamante: dándoles suelta en carreteras y autopistas se comerían las latas, botellas vacías o envoltorios que encontrasen.
Pero su idea más peregrina es lo que se llama esfera de Dyson. Con un radio del orden de la órbita de Venus sería un monstruoso panel solar destinado a recoger toda la luz de nuestra estrella y convertirla en energía utilizable. Según Dyson, lo tendremos que hacer porque llegará un día en que la energía que necesitaremos será igual a la total emitida por el Sol.
¿De dónde sacaremos los materiales necesarios para construirla? No hay problema, dice Dyson. Desmantelando Mercurio, Venus y Júpiter; no se pierde mucho. Quizá el problema más importante sea descubrir cómo demoler Júpiter. En eso Dyson encuentra una especial dificultad.
Lo único que hay que hacer es rodear Júpiter con hilo superconductor, como si fuera una madeja de lana. Puesto que Júpiter posee un campo magnético y rota, lo que habremos construido es un motor eléctrico de dimensiones planetarias. Si hacemos circular una intensa corriente eléctrica por el hilo –generada mediante paneles solares instalados en varios satélites artificiales alrededor del planeta– Júpiter empezará a girar cada vez más rápido, hasta adquirir la velocidad suficiente que lo lleve, literalmente, a romperse en pedazos.