Opinión
El último coletazo del paso de Acciona por Endesa
Por Vicente Clavero
La salida de ESTEBAN MORRÁS ha desencadenado una serie de cambios en la alta dirección de Acciona que ponen punto final a la etapa inaugurada a finales de 2007 con el desembarco en Endesa. Aquella operación obligó a destacar en la eléctrica a parte de la cúpula del grupo, con el propio JOSÉ MANUEL ENTRECANALES a la cabeza. Allí se marcharon ejecutivos de primer nivel como JUAN GALLARDO (financiero), PíO CABANILLAS (comunicación) y MACARENA CARRIÓN (gabinete de la presidencia). Pero el hombre de confianza de Entrecanales en Endesa durante el escaso año y medio de esa especie de comisión de servicios fue Morrás, artífice también de la puesta en marcha de la división de energía de Acciona.
Cuando el equipo se replegó la pasada primavera, después del acuerdo para dejarle a Enel el campo libre en Endesa, Morrás estaba desfondado. Su tarea había estado salpicada de refriegas con los italianos, propietarios del 67% del capital, pero que apenas tenían cancha en la gestión diaria. Sin embargo, Morrás no podía tirar de la noche a la
mañana la toalla. Parte de la contraprestación obtenida de Enel eran activos de renovables procedentes de Endesa que había que integrar en Acciona. Morrás ha encarrillado ese trabajo de orfebrería y Entrecanales se ha quedado sin argumentos para seguir reteniéndolo.
A fin de ocupar su puesto, el presidente de Acciona ha recurrido a CARMEN BECERRIL, que fue fichada tras su paso por el Ministerio de Industria en la segunda legislatura de JOSÉ MARÍA AZNAR y era responsable de recursos corporativos. Becerril llegó a pertenecer al consejo de Endesa en representación de Acciona, aunque no tenía poderes ejecutivos. Aprovechando este obligado nombramiento, Entrecanales ha elevado el rango de los responsables de las tres grandes patas del grupo, subrayando así su condición de apuestas fundamentales de futuro. A partir del 1 de enero, LUIS CASTILLA, PEDRO MARTÍNEZ y la propia Becerril,
en vez de directores generales, serán presidentes de Acciona Agua, Acciona Infraestructuras y Acciona Energía, respectivamente.
Un buen negocio
El capítulo que se cierra con la marcha de Morrás ha supuesto un inevitable desgaste para Acciona, que antes del verano perdió también a su director financiero, VALENTÍN MOYA, pero le ha reportado en poco tiempo 1.800 millones de plusvalías, le ha permitido recortar sustancialmente su deuda y le ha proporcionado los mimbres suficientes para ser un actor destacado en el ámbito de la energía. A cambio, eso sí, la propiedad y la gestión de Endesa han dejado de ser españolas.