Opinión
¿Se ha vengado Obama?
Por Eugenio García Gascón
La edición digital del diario Haaretz en hebreo sugería ayer que el presidente Barack Obama se ha "vengado" del primer ministro Binyamin Netanyahu, y lo habría hecho por el apoyo explícito que Netanyahu brindó al republicano Mitt Romney durante la reciente campaña americana.
Durante los ocho días que ha durado la operación Columna de Nube, Obama "recomendó" discretamente a Netanyahu que no metiera al Ejército en la franja de Gaza, y a pesar de que la opinión pública israelí lo pedía a gritos, y que Israel amasó unos 50.000 soldados en la frontera, al final Netanyahu decidió no entrar.
Además, le "recomendó" que aceptara la mediación del presidente egipcio Muhammad Mursi, y el texto finalmente aprobado recoge todas las demandas de Hamas. Ésta ha sido una píldora difícil de engullir para muchos israelíes, no solo del mismo gobierno de Netanyahu, sino de a pie, incluidos votantes del Likud, que han mostrado su frustración con la resolución de la crisis.
Por otro lado, Obama ha prometido a Netanyahu una cuantiosa ayuda militar adicional, incluidos los proyectiles de la Cúpula de Hierro que tanto éxito han tenido a la hora de neutralizar los cohetes de Hamas y de la Yihad Islámica.
En medios políticos hebreos se comenta que la crisis ha conseguido meter a Obama en Oriente Próximo por partida doble después de un prolongado periodo en el que Netanyahu le había dejado de lado. Primero porque ha reforzado su papel con respecto a Israel, y segundo porque también lo ha reforzado con respecto a Egipto, metiendo a Egipto, y a su presidente, que no olvidemos que es un islamista de los Hermanos Musulmanes, en una zona de influencia regional privilegiada, una circunstancia que preocupa a Israel.
Es muy probable que Netanyahu vuelva a ganar las elecciones de enero, de manera que a él y a Obama les quedarán cuatro años por delante en los que deberán mantener buenas relaciones. En estos últimos días Netanyahu ha elogiado varias veces públicamente el papel que Obama ha desempeñado en la crisis, seguramente porque no le ha quedado más remedio.
Sin embargo, lo que está por ver es si Obama tiene voluntad y es capaz de forzar la salida de Israel de los territorios ocupado. Esta sería la mejor contribución de los americanos a Oriente Próximo.
Anoche la televisión israelí reveló que Mursi amenazó a Netanyahu con anular los acuerdos de paz de Camp David si metía al Ejército en la franja de Gaza, y se negó a ponerse al teléfono cuando Netanyahu le llamó.