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Nacionalismo español Alfonso Alonso arremete contra el "nacionalismo inverso" de C's: "Amar a España es amar sus diferencias"

El líder del PP vasco defiende la actualización del cupo votada la semana pasada en el congreso y confía en llegar a un acuerdo con Urkullu para cerrar los presupuestos de Euskadi antes del miércoles

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Mariano Rajoy y Alfonso Alonso, en una foto de archivo. / EFE

"Amar a España es amar las diferencias que hay en España". Así se ha manifestado este lunes el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forum y presentado por Mariano Rajoy. El exministro de Sanidad arremetió así contra Albert Rivera tras sus críticas al cupo vasco aprobado en el Congreso la semana pasada. Alonso acusó al líder de Cs de promover, con su negativa, un "nacionalismo inverso" que solo provoca conflicto y división. "Construir una especie de 'Euskadi nos roba' es actuar de la misma manera que actúan los nacionalistas: buscando un adversario que es el culpable", argumentó.

"El nacionalismo nunca es bueno: ni el vasco, ni el catalán ni el español", siguió, que se mostró en contra de recentralizar competencias, ni siquiera para evitar el "adoctrinamiento en las escuelas" que tanto Cs como el PP sí denuncian. "El concierto económico no es una reivindicación de los nacionalistas, es más antiguo. Si alguna vez ha estado en riesgo fue precisamente con el plan Ibarretxe, que lo eliminaba", recordó.

También el presidente del Gobierno lanzó una velada pulla a su socio naranja: "La Constitución reconoce, porque así lo hemos querido todos, el concierto y el convenio económico dentro del modelo de financiación de nuestros territorios", sentenció. "Hay que hacer honor a la Carta Magna porque cuando la ley triunfa, ganamos todos. Sin ley no hay democracia", agregó Rajoy.

Alonso, por su parte, achacó el discurso de Ciudadanos a su escaso apoyo en Euskadi -es una de las comunidades donde los naranjas no obtuvieron ningún escaño en las autonómicas- y al rédito electoral que ello parece darle, por contra, en Catalunya."Aquí no les apoya nadie y por eso han prescindido del País Vasco [...] pero si agita, igual gana apoyos en otros lados", esgrimió. Y zanjó: "Que alguien levante un movimiento así contra los vascos no había pasado nunca", lamentó.

Pero el presidente del PP vasco no sólo tuvo críticas para Rivera. También se defendió de las críticas de otros barones conservadores como el de Galicia, Castilla y León o Murcia por la rebaja fiscal que el PP vasco ha pactado con el Gobierno autonómico de Iñigo Urkullu como moneda de cambio a la aprobación de los presupuestos autonómicos. Un acuerdo que espera que se cierre del todo antes de este miércoles y que negó que fuera moneda de cambio para que Rajoy acuerde con el PNV los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del 2018. Y respondió a las críticas: "Nosotros tenemos el 28% y [el ministro de Hacienda, Cristóbal] Montoro tiene el 25 porque él lo ha bajado [el IRPF]. Nosotros estábamos desarmonizados y eso baja nuestro nivel de competencia. Pero nosotros no criticamos al Gobierno cuando lo bajó", argumentó. 

También negó que el Ejecutivo de Rajoy beneficie más al País Vasco que al resto de Comunidades. "Si se quiere buscar un agravio, se puede hacer. Pero eso es malo para todos. Hay quien dice que si Extremadura no tiene AVE es por el concierto vasco. No es verdad. Nosotros también financiamos infraestructuras y nosotros tampoco tenemos tren, pero nosotros no decimos que sea por culpa de los demás", defendió. "Yo podría hacer demagocia con el FLA -Fondo de Liquidez Autonómica-, pero no tiene ningún sentido", agregó asumiendo que es normal que Euskadi no lo cobre.

Asimismo, negó que la rebaja del impuesto de sociedades también pactada con el PNV vaya a producir un dumping fiscal. "Nosotros no deseamos competir con las comunidades vecinas, sino ser el motor de crecimiento. Cuando yo era alcalde de Vitoria me interesaba que Bilbao fuera bien. Necesitamos un sistema de gana-gana: si a una Comunidad le va bien, le irá bien a la de al lado. Y lo vimos con Catalunya: el boicot perjudicaba a otras comunidades", defendió.

Tanto Rajoy como Alonso no evitaron la comparativa entre la situación en Catalunya y la de Euskadi. Ambos recordaron a las víctimas del terrorismo de ETA al tiempo que defendieron huir de la "demagogia". Alonso reconoció que la situación ahora en Euskadi es distinta ("En la sociedad vasca la convivencia se vuelve a abrir paso", dijo), pero, aunque tildó al actual lehendakari, Iñigo Urkullu, de "prudente", también dijo que "con el nacionalismo hay que estar pendiente siempre".

No obstante, opinó que "la sociedad vasca ya no está por la labor" de debatir sobre el derecho de autodeterminación e invitó a la población a tomar ejemplo de lo ocurrido en Catalunya para que no vuelva a resurgir el independentismo en País Vasco. "Catalunya ha mostrado los límites del nacionalismo y conviene que lo veamos", instó.

Alonso arremetió contra el president cesado Carles Puigdemont ("Quiere que todos los catalanes rompan con Bruselas menos él", dijo en relación a su petición para que los consellers hagan campaña desde la cárcel) e invitó a todos a no fiarse de las encuestas. "Ojo, que hubo quien convocó elecciones en Catalunya porque iba a sacar mayoría absoluta y se dio el batacazo", dijo recordando a Artur Mas.

De otro lado, el presidente del PP vasco dijo no querer buscar "sucesor", aunque en privado nunca ha negado sus pretensiones de volver a Madrid a ocupar un alto cargo en el PP. De ahí que aprovechara la ocasión para alabar a Rajoy y su aplicación del 155. "Cualquier otro lo hubiera manejado mal, pero se ha hecho con prudencia, proporcionalidad y sabiendo aguantar. Hay que tener la cabeza fría en los momentos más calientes", le aplaudió.

Finalmente, ambos aprovecharon para hacer campaña del 21-D. Rajoy, aludiendo a la Economía y sus argumentos habituales: según él, la previsión de crecimiento para toda España subirá del 2,3% al 3% si vuelve la "normalidad" a Catalunya. Alonso, equiparando la situación con Euskadi: "Hay reflexiones [sobre el independentismo] que se hacen mejor desde el banquillo. El plan Ibarretxe se resolvió porque nosotros le mandamos a la oposición", concluyó.

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