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Andalucía Las elecciones andaluzas serán el 2 de diciembre

Susana Díaz lidera el ciclo electoral, sitúa a Andalucía con voz propia en el debate nacional y gana unos meses para negociar unos nuevos presupuestos, que ahora son imposibles de aprobar, para la Comunidad

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Susana Díaz, en una entrevista con EP/EDUARDO BRIONES

Susana Díaz convocará esta tarde los comicios para el próximo día 2 de diciembre, después de celebrar a las 18 horas en el Palacio de San Telmo, sede de la presidencia de la Junta, un Consejo de Gobierno, como es preceptivo. Luego firmará el decreto de disolución del Parlamento y de convocatoria de elecciones. Serán las undécimas elecciones autonómicas en Andalucía, y la tercera vez que se celebran de forma anticipada, después de las de 1996, que cerraron la legislatura conocida como de la pinza, en la que PP e IU le complicaron la vida a un PSOE en minoría en la Cámara, lo que llevo al entonces presidente Manuel Chaves al adelanto, y las de 2015, cuando Susana Díaz también adelantó tras romperse el Gobierno de coalición con IU. Todas ellas las ha ganado el PSOE, excepto las del año 2012, en las que venció el PP, liderado entonces por Javier Arenas, pero su victoria no le fue suficiente para gobernar. Entonces, PSOE e IU cerraron un gobierno con José Antonio Griñán al frente.

Díaz lidera así el ciclo electoral y sitúa a Andalucía con voz propia en el debate nacional

El adelanto le permite a Díaz ganar unos meses y arrancar antes la próxima legislatura. La actual estaba ya en fase terminal, después de la decisión de Albert Rivera y Juan Marín, su lugarteniente en Andalucía (Ciudadanos), de liquidar el acuerdo de investidura, que le había dado estabilidad y tres presupuestos a la Comunidad. En términos políticos, la decisión tiene tres ventajas fundamentales para Díaz. Por un lado, Díaz se separa así de las municipales del mes de mayo, lo que la legislatura pasada causó distorsiones a la hora de poder cerrar una investidura porque nadie quería acercarse a nadie con unos comicios por delante. Esa es la etapa de los famosos 80 días de bloqueo a los que se refiere una y otra vez Díaz. Por otro lado, la presidenta le gana cuatro meses al reloj y se da la posibilidad de comenzar a negociar un presupuesto con visos de poder aprobarlo, porque el actual era imposible sacarlo adelante, después de la ruptura con Ciudadanos.

Y, por último, sitúa a Andalucía con voz propia en el debate nacional. En Andalucía y en numerosos sectores del PSOE andaluz existe la sensación -muy arraigada- de que es difícil colocar en la agenda nacional los problemas de la Comunidad y que la celebración de las elecciones autonómicas permite que las miradas se dirijan hacia el sur. Además, la presidenta Díaz se sitúa a sí misma en el centro del tablero político y lidera, al igual que en 2015 el ciclo electoral que arrancará de manera inminente en España, en el que habrá seguro elecciones municipales y autonómicas en una decena de Comunidades y también europeas y está por ver que no haya además otras generales y otras catalanas. Díaz se adelanta con esta decisión a los nubarrones que se dibujan en el horizonte para el Gobierno de Pedro Sánchez en forma de rechazo a los presupuestos y de relaciones complicadas con el Gobierno de Catalunya, y busca con ello darse la oportunidad de armar un Gobierno estable, en medio de la zozobra política en la que habita el país.

Referencia andalucista

El día elegido no es una casualidad. El 2 de diciembre lleva a una referencia andalucista muy importante: el 4D, fecha en la que, en el año 1977 se produjeron las grandes manifestaciones que abrieron el camino hacia el Estatuto de Autonomía de 1981 y a la creación de la Junta de Andalucía. 

Salvo sorpresas, el Parlamento que surja de los comicios estará formado por cuatro fuerzas políticas, PP, Ciudadanos, PSOE y Adelante Andalucía, la coalición de Podemos con IU y otras fuerzas andalucistas. Todas las encuestas predicen un escenario sin mayoría absoluta, abierto a los pactos, de uno u otro tipo. Hoy, los números son los siguientes. PSOE: 47 escaños; PP: 33 asientos; Podemos más IU: 20 diputados, y Ciudadanos: 9. Sobre esta referencia, los sondeos predicen una más que probable victoria del PSOE, que podría caer algún escaño, según vaya el reparto provincial de los votos, una caída del PP, un ascenso de Ciudadanos y aún está por ver cómo responden los andaluces a la propuesta novedosa de Adelante Andalucía, la coalición de Podemos con IU y otras fuerzas andalucistas.

Salvo que todos se unan para acabar con el PSOE, escenario descartado en este momento tanto por Ciudadanos como por Podemos, las opciones de pactos, en la forma que se adopten, son las siguientes. El PP juega abiertamente la carta de que la suma de sus votos con los de Ciudadanos les sea suficiente para acabar con la infalibilidad del PSOE. Ciudadanos no descarta nada, salvo pactar con Podemos. Es decir, si les salen las cuentas con el PP, elegirán derecha, pero si no, también podrían optar por buscar una fórmula de entendimiento con los socialistas, similar a la de esta legislatura o no. La ruptura del pacto permite que el partido de Rivera pueda competir con el PP por los votos conservadores. Su objetivo es el sorpasso en la derecha. El PSOE puede optar, para garantizarse la investidura y otros cuatro años de Gobierno, por lanzar sus redes de nuevo hacia Ciudadanos o hacerlo hacia Podemos (Adelante Andalucía). Y Adelante Andalucía ya ha dicho que salen a por todas, y que solo echarían una mano al PSOE, como mal menor, si hubiese un riesgo de que gobernasen juntos PP y Ciudadanos. 

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