Aznar entra al cuerpo a cuerpo contra Abascal ante la subida de Vox en las encuestas
El expresidente del Gobierno propone un discurso en política internacional más contundente que el de Alberto Núñez Feijóo, titubeante con la situación en Oriente Medio.
Algunos sondeos sitúan a la ultraderecha por encima del 20% de cara a las elecciones de Castilla y León del próximo domingo.

Madrid-
La derecha vive una vorágine ideológica interna y José María Aznar quiere hacer valer sus tesis dentro del Partido Popular. Tras varias encuestas que colocan a Vox en el 20% de voto en Castilla y León y con los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán para sacudir el mapa internacional, el expresidente del Gobierno ha alzado la voz con un discurso propio que contiene matices al que promulga y defiende Alberto Núñez Feijoo.
Este miércoles, desde un acto en València en una ponencia titulada Geoestrategia en el nuevo desorden mundial y en la recta final de las elecciones en Castilla y León, Aznar ponía a la misma altura a Santiago Abascal, Pedro Sánchez y Donald Trump, tildados los tres dirigentes como "populistas" por parte del expresidente: "No me gusta ninguno de los tres porque yo soy liberal conservador", expresaba.
El Partido Popular atraviesa una tormenta en la que Feijóo intenta encauzar un rumbo mientras algunas voces dentro de su partido claman por posicionamientos más contundentes en distintas materias. Sus idas y venidas sobre Irán y los bombardeos de Estados Unidos e Israel al país persa, por un lado, y sus acercamientos y alejamientos políticos con respecto a Vox, por ejemplo en las comunidades autónomas, por otro, han servido para que Aznar muestre el descontento a la manera en la que lo hacen los expresidentes: regalando titulares sobre los temas discordantes con sus respectivos partidos.
Relación con Vox
En la relación de Aznar con Vox siempre han primado titulares altisonantes. Ya en 2019, el expresidente respondió a la extrema derecha con una frase que aún resuena: "A mí, mirándome a la cara, nadie me habla de una derechita cobarde, no me aguantan la mirada". Desde entonces, los cruces han sido intermitentes pero habituales. Hasta este miércoles, cuando el expresidente ha equiparado a Abascal con Sánchez.
Durante las últimas semanas, ha sido Abascal el que ha tomado la iniciativa para responder al expresidente, que en un acto apuntó, sin aportar pruebas, a reuniones entre PSOE y Vox para trazar estrategias de desgaste contra el PP: "Yo solo hablo con Pedro Sánchez para decirle que es un corrupto, un traidor y un indecente. Aún no le he oído al señor Aznar referirse a Pedro Sánchez en esos términos", replicaba el líder de Vox, que acusó a Aznar de "difamar" a su partido.
Recientemente, el tono de Feijóo contra Abascal volvió a subir después de la investidura fallida de María Guardiola en Extremadura, y el líder de la oposición acusó a Vox de ser "útil" a Sánchez. Semanas atrás, el propio líder popular se puso en contacto con Abascal para desatascar, a través de una llamada telefónica, las tensiones entre ambas formaciones fruto de infructuosas negociaciones en Extremadura.
Han sido constantes los acercamientos de Feijóo hacia la extrema derecha: "Nuestro cordón sanitario es Bildu, no será Vox". Mientras, Aznar mantenía su rotundidad al no considerar a los de Abascal como una formación constitucional. "Vox no es un pilar constitucional, quiere derruir al PP y cambiar el sistema", aseguraba en una entrevista el pasado mes de noviembre.
Los titubeos de Feijóo en materia internacional
Tras el secuestro de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en el mes de enero y los posteriores bombardeos sobre Irán, FAES, el think tank presidido por Aznar, fue claro en sus opiniones. Tras la injerencia en Venezuela, FAES criticó en un editorial que "la acción norteamericana ya está volviendo a alimentar viejas imputaciones de neo-imperialismo", mientras Feijóo se ciñó a celebrar la caída de Maduro sin hacer un solo reproche a Estados Unidos.
El PP tan solo se desmarcó del vasallaje a la Casa Blanca para pedir el nombramiento de María Corina Machado al frente del país caribeño, algo que Trump desoyó por completo al admitir que Delcy Rodríguez quedara como la presidenta sustituta de Maduro.
Sobre Irán, Feijóo ha llegado a dar dos opiniones diferentes en una misma intervención y esa inconcreción ha sido corregida por Aznar. O al menos, eso ha intentado el expresidente, aunque en los comienzos de la crisis internacional hubiera consenso entre ambos dirigentes. Tras el ataque sobre la región persa del último día de febrero, el presidente del PP reclamó a España "estar con sus socios" y celebró la caída del ayatolá Jameneí, cosa que también hizo FAES. "La caída de la teocracia terrorista de los ayatolás sería una buena noticia para el mundo", apuntaba la organización de Aznar.
Pero poco a poco llegaron los vaivenes de Feijóo sobre la cuestión. "O estamos con las mujeres que se juegan la vida al quitarse el velo o estamos al lado de quienes las encarcelan", dijo en un acto del Congreso de los Diputados, para, acto seguido, pedir "contención, evitar la escalada y volver a la negociación". La duda de Feijóo contrasta con la postura implacable de Aznar, que ha reclamado "estar con los socios", donde incluye a Estados Unidos.

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