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Aznar El PP de Casado no celebra ningún acto para conmemorar el 25 aniversario de la victoria de Aznar

Hay una clara tensión entre la nueva dirección del PP con los antiguos presidentes, después de que Casado tratara de desvincularse de su legado en plena campaña catalana tras las acusaciones de Luis Bárcenas.

José María Aznar en el balcón de sede de Génova 13 junto a Mariano Rajoy, Álvarez-Cascos, Botella y Rato, la noche del 3 de marzo de 1996.
José María Aznar en el balcón de sede de Génova 13 junto a Mariano Rajoy, Álvarez-Cascos, Botella y Rato, la noche del 3 de marzo de 1996. Archivo / Efe

Este 3 de marzo se cumplen 25 años desde la primera victoria electoral del Partido Popular de la mano de José María Aznar después de 14 años de mandato del socialista Felipe González. Aznar gobernó durante ocho años en España y consolidó al PP como alternativa al PSOE. El conservador siempre presume de que tuvo que trabajar muy duro para unir a la derecha, algo que logró gracias a "su capacidad para definir un proyecto", y de lo que carece la dirección de Pablo Casado, vino a decir este martes.

La actual dirección del PP no ha organizado ningún acto para reivindicar aquella victoria de Aznar y la cuenta oficial del partido tampoco ha escrito ni un mensaje a través de las redes sociales. Ni casado ni su número dos, Teodoro García Egea, tienen agenda este miércoles, a diferencia de los vicesecretarios de la formación, que sí tienen programadas entrevistas y reuniones, pero no guardan relación con la histórica victoria de Aznar.

Casado sí reivindicó el logro del que fuera su padrino político en el coloquio del Aula de Liderazgo de la Universidad Francisco de Vitoria, aunque ese encuentro fue organizado hace semanas por el expresidente del gobierno, no por la cúpula directiva del Partido Popular. El líder del PP quiso destacar que él sí había acudido a celebrar "dos legislaturas clave para la historia de España".

Lo cierto es que el acto del martes se convirtió en una disertación del pasado, presente y futuro del PP, en el que no faltaron las advertencias —disfrazadas de consejos— a Casado, y que acabó con el líder del PP justificándose todo el tiempo. "Es mucho más difícil la reunificación del espacio electoral ahora que antes", le lanzó a un Aznar que no parecía demasiado cómodo en su presencia.

Casado trazó paralelismos y apuntó diferencias entre la situación actual del "centroderecha" con la época de sus antecesores. "Aznar y Rajoy tuvieron siete años uno y siete años y medio otro, para consolidar un proyecto", remarcó, dejando claro que sus dos años y medio al frente del PP son del todo insuficientes para medir sus logros y tratando de acallar las voces que critican su falta de liderazgo. No es la primera vez que Casado pide tiempo a sus críticos para reivindicarse, sucede cada vez que el PP sufre una derrota electoral.

Hay una clara tensión entre la nueva dirección del PP con los antiguos presidentes, después de que Casado tratara de desvincularse de su legado en plena campaña catalana tras las acusaciones de Luis Bárcenas, que el líder de los populares solventó anunciando un cambio de sede que no fue bien recibido por todos en el partido. Tras la incomodidad generada, Casado quiso aclarar que "pinchan en hueso aquellos que pretendan dividir a la nueva generación del PP con nuestros predecesores".

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