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Calma tensa en el PP valenciano después del congreso

Por ahora, Carlos Mazón mantiene el cargo, pero las espadas se van afilando por si no gana las elecciones autonómicas de 2023. Aquí va una breve guía para entender la situación del partido.

11/03/2022 El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del PPCV, Carlos Mazón, comparecen en un encuentro con simpatizantes del partido, en el MuVIM - Museo Valenciano de la Ilustración y Modernidad
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del PPCV, Carlos Mazón, comparecen en un encuentro con simpatizantes del partido, en el MuVIM - Museo Valenciano de la Ilustración y Modernidad, a 11 de marzo de 2022. Jorge Gil / Europa Press

La repentina despedida de Pablo Casado y el posterior encumbramiento de Alberto Núñez Feijóo por aclamación unánime han dejado al PP valenciano en una situación de punto muerto. Es difícil que la batalla estalle antes de las elecciones del año próximo, pero aquí van siete claves para no perderse en las pugnas internas de la formación conservadora.

1. Carlos Mazón llegó a la presidencia autonómica del PP como una apuesta personal de Pablo Casado y, sobre todo, de Teodoro García Egea, de quien era muy próximo, para incrementar el control territorial del partido de quienes en aquel momento mandaban en Génova. La operación se hizo de forma brusca, con la expulsión, con muy malas maneras, de la entonces presidenta autonómica, Isabel Bonig, a quien las bases le reconocían haberse hecho cargo del partido en los momentos más duros de asedio judicial y descrédito social por la corrupción.

2. La línea directa y la relación histórica con Feijóo en el PP valenciano la tiene, sobre todo, Bonig y su sector (dejando de lado a Esteban González Pons, que no entra en estas ecuaciones porque no piensa volver de Bruselas). Los afines a Bonig –u opositores a Mazón- no desaprovecharán este cambio en la correlación de fuerzas. La misma Bonig rompió su silencio con un tuit el mismo día en que el gallego hacía pública su candidatura a presidir el partido donde alardeaba de su proximidad. El tuit se mantiene anclado a su perfil.

3. Pero, además de Bonig, también mantiene buenas relaciones con Feijóo Eva Ortiz. La diputada oriolana no solo fue la fiel mano derecha de Bonig hasta el final, sino que es una férrea enemiga de Mazón desde las batallas entre zaplanistas y campsistas de hace veinte años, especialmente cruentas en las comarcas alicantinas.

4. Por el momento, parece que Mazón mantiene la presidencia del partido y la candidatura. Como máximo, falta solo un año para las próximas elecciones autonómicas y no hay demasiado tiempo para hacer experimentos. Esta dictadura del calendario es la principal fortaleza de Mazón. Ahora se lo jugará todo a una sola carta: ganar estas elecciones y convertirse en el próximo presidente de la Generalitat.

5. Mazón trató de establecer una conexión directa con Feijóo en un viaje relámpago a Santiago de Compostela a finales de marzo. El resultado de la operación, a pesar de que desde la dirección del PPCV aseguran que fue todo un éxito, es más bien pobre, como pudo verse en el congreso extraordinario del 3 de abril. Allí, quien salió reforzada, además de González Pons, quien también tiene mucha sintonía con Feijóo, fue María José Catalá, que entró a la ejecutiva estatal del partido.

6. Catalá acumula cada vez más poder dentro del PP. Alcaldable por València, portavoz en Les Corts y ahora miembro de la ejecutiva estatal gracias sobre todo al impulso de González Pons. ¿Podría ser el relevo de Mazón si este pierde las elecciones del año que viene? Todo dependerá de su resultado a la alcaldía, pero está muy bien colocada y podría ser una candidata de consenso.

7. González Pons se mantiene como el auténtico peso pesado del PP valenciano. En su favor tiene ser un nombre vinculado a la época de esplendor del partido y, al mismo tiempo, encontrarse totalmente limpio de sospechas de corrupción. Algunas informaciones aseguran que Feijóo lo quería como secretario general del partido a escala española y, si quisiera, no tendría ningún problema en convertirse en el próximo candidato a la Generalitat. Pero el eurodiputado prefiere quedarse en Bruselas e impulsar la figura de Catalá.

8. Después de años de solidez demoscópica botánica, ahora hay algunas encuestas que muestran la posibilidad real de victoria popular, gracias "al efecto Feijóo" y el malestar generado por el incremento de precios. La presidencia quedaría condicionada, está claro, a una coalición con Vox que todo el mundo da por sentada. Aún así, desde el PP son conscientes de que el objetivo no será sencillo y de que el efecto Feijóo tampoco obrará milagros.

Mazón es todavía un candidato poco conocido fuera de Alacant y como no es diputado no puede foguearse directamente con Ximo Puig en Les Corts. En todo caso, el resultado será ajustado y los diputados que puedan sacar o no tanto Ciudadanos como Unidas Podamos serán claves en la hora de dar la mayoría a un bloque o el otro.

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