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Atentados Catalunya La célula yihadista de Ripoll pretendía atacar también el Camp Nou, la Sagrada Familia y la Torre Eiffel

Ha dado comienzo en la Audiencia Nacional el juicio contra los únicos tres acusados que quedan vivos por los atentados de agosto de 2017 en Catalunya. 

Los acusados Mohamed Houli Chemial (i) Driss Oukabir (c) y Said Ben Iazza (d) durante el juicio en su contra en la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares por los atentados de Catalunya del verano de 2017.
Los acusados Mohamed Houli Chemial (i) Driss Oukabir (c) y Said Ben Iazza (d) durante el juicio en su contra en la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares por los atentados de Catalunya del verano de 2017. Fernando Villar / EFE

AGENCIAS

La célula yihadista de Ripoll (Girona) que en agosto de 2017 cometió los atentados de Las Ramblas de Barcelona y Cambrils (Tarragona) tenía como primeros objetivos el estadio de fútbol del Camp Nou, que iba a atacar el día 20 de ese mes con ocasión de un partido, la Sagrada Familia de la ciudad condal y la Torre Eiffel de París.

Así lo ha testificado este martes el mosso d'Esquadra que instruyó las diligencias de la investigación en el juicio de dos presuntos integrantes de la célula terrorista, Mohamed Houli y Driss Oukabir, y un supuesto colaborador, Said Ben Iazza, acusados de preparar los atentados, que ha comenzado este martes en la Audiencia Nacional.

El testigo dirigió la investigación tras los atentados cometidos el 17 de agosto de 2017 en Las Ramblas de Barcelona, mediante el atropello de viandantes con una furgoneta, y en la madrugada del día siguiente en Cambrils (Tarragona), con cuchillos y hachas, que dejaron 16 muertos y 140 heridos.

Ha manifestado que la explosión del 16 de agosto en la casa de los terroristas en Alcanar (Tarragona) precipitó que llevaran a cabo, al día siguiente, los atentados en Las Ramblas de Barcelona y en el paseo marítimo de Cambrils.

La pretensión de los yihadistas de Ripoll era la cometer un atentado con furgoneta bomba, con granadas y con cinturones explosivos, en el Nou Camp el 20 de agosto de 2017 con ocasión de un partido entre el FC Barcelona y el Real Betis

Pero ha añadido que, según se desprende del contenido de ordenadores incautados al grupo y de la declaración de uno de sus integrantes, su pretensión era cometer un atentado con furgoneta bomba, con granadas y con cinturones explosivos, en el Nou Camp el 20 de agosto de 2017 con ocasión de un partido entre el Fútbol Club Barcelona y el Real Betis. Ha añadido que también tenían como objetivos atentar contra la Sagrada Familia de Barcelona y la Torre Eiffel de París.

La Audiencia Nacional ha iniciado este martes el juicio de Mohamed Houli Chemlal, que resultó herido en la explosión ocurrida en la casa de Alcanar en la que supuestamente preparaban los explosivos, así como de Driss Oukabir y Said Ben Iazza.

Para los dos primeros, la Fiscalía pide 41 y 36 años de prisión, respectivamente, por los delitos de integración en organización terrorista, fabricación, tenencia y depósito de sustancias explosivas y conspiración para el delito de estragos terroristas, y para el tercero 8 años de cárcel por colaboración con la célula.

Mohamed Houli Chemlal se ha acogido a su derecho a no declarar, se ha remitido a sus anteriores manifestaciones en fase de instrucción y ha mantenido su "arrepentimiento sincero".

La sala ha reproducido entonces a petición de la fiscal un vídeo que los propios miembros del grupo grabaron en la casa de Alcanar en la que aparecen preparando explosivos y colocándose cinturones con los mismos, entre ellos el acusado.

La sala ha reproducido entonces a petición de la fiscal un vídeo que los propios miembros del grupo grabaron en la casa de Alcanar en la que aparecen preparando explosivos y colocándose cinturones

Se trata de una grabación anterior a la explosión producida en esta casa de Alcanar la noche del 16 de agosto de 2017, en la que fallecieron el imán de Ripoll (Girona) Abdelbaki Es Satty, en torno al cual supuestamente se formó la célula yihadista, y otro terrorista, según la Fiscalía.

En las imágenes se ve cómo preparan los explosivos y lanzan proclamas como "Esto va dirigido a los enemigos de dios", "Aquí os esperamos", "Dios nos prometió el paraíso y a vosotros el infierno" y "Esto va a explotar sobre las cabezas de vuestras mujeres y vuestros hijos".

Dos de los acusados niegan su participación

Seguidamente, ha declarado el acusado Driss Oukabir, hermano de uno de los cinco terroristas abatidos por los mossos d'Esquadra en Cambrils la madrugada del 18 de agosto, horas más tarde de la acción de Las Ramblas de Barcelona, cuando se enfrentaron a los agentes y tras atacar a viandantes con cuchillos y hachas y portando supuestos cinturones con explosivos.

Este acusado ha asegurado que se ofreció a alquilar la furgoneta usada en el atentado de Barcelona porque el grupo de jóvenes en el que estaba su hermano le dijo que la necesitaba para una mudanza, pero ha negado que formara parte de la célula terrorista, que conociera al imán de Ripoll y que participara en los preparativos de los atentados.

Por su parte, el acusado Said Ben Iazza ha declarado que dejó una furgoneta que fue supuestamente usada para transportar precursores explosivos, porque unos jóvenes clientes de su tienda se la pidieron y le dijeron que era para un transporte de productos de limpieza. También ha manifestado que tampoco tuvo contacto con el imán de Ripoll ni visitó la casa de Alcanar.

El mosso instructor de la investigación ha relatado que el fallecido Younes Abouyaaqoub entró con una furgoneta en Las Ramblas poco antes de las cinco de la tarde del 17 de agosto de 2017 "atropellando a todos los viandantes que encontró a su paso a lo largo de entre 700 y 800 metros "hasta que quedó bloqueado por los cuerpos que se amontonaban entre las ruedas".

Younes Abouyaaqoub huyó y fue localizado por los mossos el 21 de agosto en una carretera de Subirats (Barcelona) con un cinturón que simulaba llevar explosivos y se dirigió con varios cuchillos a los agentes, lo que les obligó a dispararle, ha relatado el testigo.

Ha comentado que la célula terrorista era "un grupo de amigos que se conocían desde muy pequeños, que eran impenetrables pues la confidencialidad era extraordinaria y tenían una relación endogámica, vivían solo para ellos y no se relacionaban con nadie".

Rifirrafe entre un abogado y el presidente del tribunal

Antes del primer interrogatorio, el inicio del juicio ha estado protagonizado por un rifirrafe entre Luis Álvarez, el abogado del acusado Driss Oukabir, y el presidente del tribunal, Alfonso Guevara, tras la queja del primero sobre el lugar que ocupaba en la sala.

El letrado ha advertido de que abandonaba la sala porque su ubicación física -detrás del Ministerio Fiscal- no era el adecuado para observar la reacción de los fiscales, los abogados o los testigos. "Se ha elegido ese lugar porque es el más cercano a los acusados", ha explicado Guevara, que, no obstante, ha acordado un cambio de lugar para que la defensa pueda observar bien a los testigos y ha instado al abogado a cambiar de ubicación. "Ya está bien, si no quiere pasarse ahí se queda donde está, ya vale", ha zanjado el presidente de la sala antes de dar comienzo al juicio.

Las víctimas piden acusar a dos por asesinato terrorista

Por su parte, las víctimas de los atentados han pedido condenar también por asesinato terrorista a dos de los tres acusados por estos hechos, en contra del criterio de la Fiscalía.

"Es un juicio un poco peculiar porque la mayoría de los miembros de la célula fallecieron en su momento, entonces solo se va a juzgar a dos personas y un colaborador", ha dicho el abogado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) Antonio Guerrero, en declaraciones a la prensa a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares.

Guerrero ha explicado que "una de las cuestiones principales en este juicio es determinar si a los dos se les puede condenar por delito de asesinato terrorista y tentativa de asesinato terrorista".

Para la AVT, "estos dos miembros estaban concertados con el resto de los miembros de la célula, había un plan criminal entre todos ellos". "Consecuentemente, estas dos personas tenían un dominio funcional del hecho y coadyuvaron para la realización del plan criminal, independientemente de que fuera distinto al que se llevara a cabo como consecuencia de la explosión de Alcanar", ha afirmado.

En la misma línea se ha expresado el abogado de la Asociación 11-M Antonio García, que representa a 74 víctimas. "Creemos que al menos dos de los acusados son responsables y deben responder por los delitos de asesinato, aparte del resto de los delitos, en los que coincidimos con el resto de las acusaciones", ha señalado, aseverando que "hay base suficiente" para condenarles por estos cargos.

La AVT solicita la pena de prisión permanente revisable por los delitos de asesinatos terroristas y 25 años de cárcel para el otro acusado por los delitos de colaboración

La AVT solicita la pena de prisión permanente revisable por los delitos de asesinatos terroristas y 25 años de cárcel para el otro acusado por los delitos de colaboración y tenencia de explosivos. "Nosotros hemos pedido las máximas penas", ha apostillado el representante legal de la Asociación 11-M.

El abogado de acusaciones particulares internacionales y de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (Acvot), Ignacio Fuster Fabra, ha confirmado igualmente que piden la prisión permanente revisable para los acusados porque entienden que forman parte de "una organización criminal que ha tenido un 'plan b' que se materializó en Cambrils y en las Ramblas".

Es la primera vez que una acusación solicita la prisión permanente revisable en la Audiencia Nacional, ya que desde que se reformó el Código Penal en 2015 no se han producido casos que lo ameriten, salvo este.

La petición de penas que hacen las asociaciones de víctimas contrasta con la de la Fiscalía, que solicita para Driss Oukabir, Mohamed Houli Chemlal y Said Ben Iazza entre 8 y 41 años de cárcel por delitos que no incluyen el de asesinato terrorista. El Ministerio Público considera que los acusados no participaron directamente en los atentados aunque pertenecieran a la célula yihadista responsable de los mismos.

Los seis supuestos autores, tanto del atropello masivo en la Rambla de Barcelona como en el paseo marítimo de la localidad tarraconense de Cambrils, murieron abatidos por agentes de los Mossos d'Esquadra la misma noche o en días posteriores.

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