Las claves del acuerdo sobre Gibraltar entre la UE y Reino Unido
Pese a que ambas instituciones han pactado las líneas generales del tratado, todavía no han fijado su entrada en vigor.

El pasado mes de junio, tanto Reino Unido como España y la Unión Europea (UE) se reunieron para llegar a un acuerdo sobre el estatus de Gibraltar, actual territorio británico de ultramar que se encuentra en la costa del sur de España. Esto se debe, en parte, al brexit, pues el acuerdo recoge la desaparición de la verja que separa un país de otro.
Como era de esperar, el martes pasado, la UE, Reino Unido, España y Gibraltar pactaron las líneas generales del futuro acuerdo, el cual definirá las relaciones del enclave británico con el bloque comunitario. “El texto se encuentra actualmente en revisión legal por parte de la Unión Europea y Reino Unido antes de que podamos proceder con nuestros respectivos procedimientos internos para la firma y conclusión del futuro acuerdo”, afirmó el portavoz comunitario Olof Gill.
Tal y como han confirmado varias fuentes involucradas en las negociaciones, el objetivo principal del tratado “será garantizar la prosperidad futura de toda la región eliminando todas las barreras físicas a la circulación de personas y mercancías entre España y Gibraltar, preservando al mismo tiempo el espacio Schengen, el Mercado Único de la UE y la Unión Aduanera”.
De este modo, a través del nuevo Tratado, la verja que separa el municipio de la Línea de la Concepción y la colonia británica (la cual actúa como paso fronterizo), será eliminada. Asimismo, las inspecciones que se llevan a cabo en los puertos y aeropuertos de ambos espacios, estarán supervisadas tanto por la policía española como la gibraltareña. Por su parte, Gibraltar se integrará en el espacio Schengen, lo que incluirá impuestos similares al IVA.
Con este pacto se termina el trabajo negociador iniciado hace casi cuatro años, el cual culminó con el anuncio de un acuerdo político del pasado mes de junio, tras una reunión en Bruselas entre el comisario encargado de las relaciones con Reino Unido (Marcos Sefcovic), el ministro de Exteriores británico (David Lammy), el jefe de diplomacia española (José Manuel Albares), y el ministro principal de Gibraltar (Fabián Picardo).
Proceso de ratificación
Después de que Bruselas y Londres completen la revisión legal del pacto (que no tiene un plazo fijado), el Tratado debe ser traducido a todas las lenguas oficiales de la Unión Europea antes de que sea sometido al Consejo para su adopción, y así el Parlamento Europeo vote su consentimiento.
Además, el texto tiene que ser ratificado en Reino Unido, pues el Parlamento de Gibraltar es el encargado de aprobar primero una moción, pidiendo la ratificación a Reino Unido, lo que llevará la cuestión al Parlamento británico. Una vez el tratado se presente en las cámaras, comienza un periodo de 21 días tras el que, si no hay un rechazo expreso, queda ratificado conforme a la Ley de Reforma Constitucional y Gobernanza de 2010.
En caso de que la Cámara de los Comunes apruebe una resolución en contra de la ratificación, se inicia otro periodo de 21 días, un procedimiento que podría repetirse, lo que da a los Comunes en última instancia poder de veto a la hora de ratificar un tratado internacional. En cuanto a la Cámara de los Lores, su opinión no es vinculante, por lo que el Gobierno puede obviarla.
Declaraciones de instituciones
Los alcaldes de los municipios españoles cercanos a Gibraltar han querido expresar su “optimismo y esperanza” acerca de estas líneas generales del pacto, aunque han matizado que, sobre todo, hay que tener “cautela”.
Por su parte, Juan Franco, el alcalde de La Línea (uno de los pueblos más cercanos a Gibraltar), se expresó en estos términos tras conocer la noticia de que los negociadores han completado la redacción del texto legal del acuerdo, que espera marque “una hoja de ruta clara” y aborde los problemas que afectan a las localidades españolas que rodean el enclave británico.
Por otro lado, el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, manifestó su preocupación por la falta de información pública sobre el contenido del tratado que regulará la relación de Gibraltar y la UE. Así, añadió que, aunque se habla de prosperidad compartida y de eliminación de barreras para el tránsito de personas y mercancías, los municipios del Campo de Gibraltar siguen sin conocer los detalles concretos del acuerdo ni su impacto real sobre el empleo, la actividad portuaria, el control aduanero, la movilidad diaria de miles de trabajadores y la seguridad jurídica de la zona.
Durante una comparecencia esta semana ante la Comisión de Exteriores de la Cámara de los Comunes, la ministra de exteriores británica, Yvette Cooper, prometió a los parlamentarios que el texto, una vez finalizado, “será publicado e irá ante la Cámara en su debido momento”. “Habrá muchas oportunidades para escrutar el tratado”.
El Gobierno de Gibraltar prometió la máxima transparencia, y fuentes del Ejecutivo trasladaron a Europa Press que el texto “está sometido a una rigurosa revisión técnica y jurídica”. “Seguimos comprometidos con la transparencia: el tratado definitivo se hará público y estará sujeto al escrutinio completo de los parlamentos de Gibraltar, Reino Unido y la UE como parte del proceso de ratificación”, concluyeron.



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