Collboni ya cuenta con 12 comisionados para completar su gobierno local e iguala el récord histórico de Colau
El Ejecutivo municipal ha apostado por utilizar esta figura técnica y política para poder descargar a los concejales de parte de las tareas. Con solo 10 ediles, es el Gobierno de la ciudad más pequeño desde 1979.

Barcelona--Actualizado a
Con el nombramiento de Marta Sendra como comisionada de Educación, anunciado el pasado 1 de noviembre, el Gobierno de Barcelona alcanzaba la cifra de 12 comisionados. De esta manera, ha igualado el récord histórico en la ciudad, que data de la alcaldía de Ada Colau. La principal razón que explica el uso de la figura de los comisionados es que el Ejecutivo municipal, encabezado como alcalde por Jaume Collboni, apenas cuenta con diez concejales, la cifra más baja desde la restauración democrática en el ámbito local de 1979.
Cuando Collboni llegó a la alcaldía en 2023, el PSC diseñó un Gobierno organizado en torno a cuatro tenencias de alcaldía, que ejercen como grandes áreas políticas transversales. Además, disponía de ocho comisionados, algunos adscritos a las tenencias y otros directamente a la alcaldía. Posteriormente, en mayo de 2025 se creó una quinta tenencia de alcaldía y también se ha ido ampliando el número de comisionados, hasta llegar a los 12 con el nombramiento de Sendra en Educación.
Actualmente, de alcaldía dependen las comisionadas de Asuntos Europeos, Mar Jiménez; y de Uso Social del Catalán, Marta Salicrú. De la segunda tenencia de alcaldía, que ostenta Maria Eugènia Gay, dependen cuatro comisionados: el de Participación Ciudadana, Pedro Aguilera; el de Políticas de Infancia, Adolescencia, Juventud y LGTBI, Javier Rodríguez; la de Relaciones Ciudadanas y Diversidad Cultural y Religiosa, Sara Belbeida; y Marta Sendra, en Educación.
De la tercera tenencia, que tiene a Albert Batlle al frente, dependen los comisionados del Pacto por Ciutat Vella, Ivan Pera; la de Convivencia, Marta Surroca; y la de la Noche, Carmen Zapata; mientras que de la cuarta, con Jordi Valls como concejal, dependen los comisionados de Vivienda, Joan Ramon Riera, y Turismo Sostenible, José Antonio Donaire. Finalmente, la quinta tenencia de alcaldía, que ocupa Raquel Gil, tiene bajo su responsabilidad las comisionadas de Acción Social, Sonia Fuertes, y la de Promoción Económica, Nadia Quevedo.
Este elevado número de 12 comisionados permite al Gobierno municipal repartirse el trabajo y abarcar todos los ámbitos que considera que la ciudad necesita. Los comisionados han pasado a tener un papel clave en la configuración de la acción de gobierno del PSC.
¿Qué papel tienen los comisionados?
Un comisionado es un cargo público, no un concejal electo, nombrado por la alcaldía para liderar áreas concretas o proyectos sectoriales. Por lo tanto, es un cargo de responsabilidad política, pero situado por debajo de los concejales y no forma parte del pleno municipal, aunque tiene funciones ejecutivas y de coordinación desde políticas transversales, articular la relación con entidades o barrios, impulsar proyectos temáticos o realizar tareas de interlocución y seguimiento.
El actual Gobierno ha optado por recurrir a esta figura debido a su minoría en el consistorio, donde apenas cuenta con 10 concejales —los del PSC— de un total de 41 en el pleno municipal. Los comisionados, por tanto, le permiten ampliar su capacidad operativa y poder tratar a escala técnica temas concretos.
Un rasgo especialmente significativo de la remodelación del Gobierno municipal de la pasada primavera fue el nombramiento de la comisionada de Uso Social del Catalán, cargo creado fruto de un acuerdo político entre el Gobierno municipal y Esquerra Republicana. La persona escogida para el área fue la periodista Marta Salicrú, exdirectora de Ràdio Primavera Sound.
Una figura también recurrente con Colau
La figura del comisionado no es nueva en Barcelona. Por ejemplo, ya la habían utilizado durante su etapa como alcaldes Joan Clos (1997-2006), Jordi Hereu (2006-2011) o Xavier Trias (2011-2015). Ahora bien, es cierto que su uso dio un salto con Ada Colau al frente del consistorio. Una de las personalidades destacadas que ocupó un cargo de comisionado fue Joan Subirats, que lo fue de Cultura entre 2017 y 2019. Quien fue uno de los impulsores de Barcelona en Comú sería después concejal del Gobierno municipal y, finalmente, ministro de Investigación y Universidades del Gobierno español entre 2021 y 2023.
En aquella etapa, la figura de los comisionados buscaba reforzar la proximidad con barrios, comunidades y centros, y gestionar políticas sociales o educativas complejas con una estructura más ágil que la de las concejalías tradicionales. El uso no era solo técnico: servía para dotar de músculo político áreas que requerían mucha gestión, como vivienda, innovación urbana, derechos sociales o derechos culturales.
Críticas de la oposición
Desde la oposición, especialmente desde Junts per Barcelona, se ha denunciado esta práctica del Gobierno. La crítica central es que numerosos comisionados —hasta 11 o más— acaban sustituyendo una estrategia de gobierno "coherente y democrática", con cargos no elegidos que acumulan responsabilidades de gobierno. Además, hay quien critica que algunos nombres aparecen para "ocultar déficits de gestión", en lugar de solucionar estructuralmente los problemas del consistorio.
Ahora bien, lo que es una realidad es que esta figura está permitida y está ayudando al Gobierno de Collboni a articular su gestión de una manera más amplia y temática, atendiendo a la realidad del número de concejales con que se mueve. Aun así, queda claro que el partido de gobierno, por el momento, no ha sido capaz de ganarse la confianza del resto de fuerzas políticas, ya que, hasta ahora, no ha podido sumar ninguna mayoría absoluta para aprobar los presupuestos municipales y solo han sacado adelante mediante cuestiones de confianza.

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