De comisiones a corrupción con las ITV: los hijos (y los negocios) de los Pujol Ferrusola
Repasamos los perfiles de los siete hijos del expresident del Govern y Marta Ferrusola, que a partir de esta semana serán juzgados en la Audiencia Nacional por la presunta comisión de los delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales, que se amplían con otros en algunos de los casos.

Barcelona--Actualizado a
Tras una larguísima instrucción de más de una década, finalmente este lunes arranca en la Audiencia Nacional el juicio contra la familia Pujol, con sesiones previstas hasta finales de abril y la previsión de que comparezcan más de 250 testigos. Los hijos de la familia son los principales protagonistas de un juicio en el que la instrucción del juez José de la Mata les acusa de haber actuado como una "organización criminal" durante décadas, aprovechándose de su posición política para enriquecerse. En cambio, todo apunta a que el expresident del Govern no será juzgado, debido a sus actuales "condiciones físicas y cognitivas".
La Fiscalía de la Audiencia Nacional pide condenas de entre 8 y 29 años de prisión para los diversos hermanos Pujol Ferrusola —para el expresident la petición era de nueve años—, como consecuencia de la presunta comisión de delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsificación de documento mercantil, contra la Hacienda Pública y frustración de la ejecución, además de multas que en conjunto suman varios millones de euros.
Según la acusación, la familia ocultó durante al menos tres décadas grandes cantidades de dinero en Andorra que habían sido obtenidas a cambio de favores a "determinados empresarios para que resultaran adjudicatarios de diferentes concursos públicos de la administración". El ministerio público considera que Jordi Pujol acordó con su esposa, Marta Ferrusola, que los fondos se distribuyeran en "cuentas abiertas a nombre de ella y de sus hijos", en la andorrana Banca Reig, entidad que posteriormente se fusionaría con Banc Agrícol para crear la actual Andbank.
Asimismo, señala que el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, habría sido el principal gestor del dinero, mientras que manifiesta que el expresident se habría valido de su posición política para "tejer una red de clientelismo" a través de la cual se habrían "repartido los cuantiosos beneficios procedentes de concursos públicos cuya resolución dependía de administraciones catalanas bajo el control de CDC [Convergència Democràtica de Catalunya]". La defensa, en cambio, argumenta que el dinero que la familia mantuvo durante décadas no declarado en Andorra —como reconoció el expresidente catalán en julio de 2014— tenía como origen la herencia de Florenci Pujol, el padre del político.
Dejando de lado a quien presidió la Generalitat entre 1980 y 2003, repasamos los perfiles de sus siete hijos en una causa que inicialmente también supuso la investigación de Marta Ferrusola, que murió en julio de 2024. Años antes, sin embargo, el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ya había archivado la causa contra ella debido a su estado de salud.
Jordi Pujol Ferrusola
Nacido en 1958, el primogénito de los Pujol Ferrusola es quien se enfrenta a la mayor petición de condena: un total de 29 años. La razón es que lo acusan de los presuntos delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsedad en documento mercantil y cinco delitos contra la Hacienda Pública, además de una multa que supera los seis millones. La investigación lo sitúa en el epicentro de la supuesta trama de cobro de comisiones y evasión de capital, ya que habría sido el encargado de gestionar la fortuna familiar, con tareas como recibir y distribuir los fondos entre los diversos hermanos.
Hace más de una década, en la comisión de investigación del caso Pujol celebrada en el Parlament durante 2015, se autodefinió como "dinamizador económico", un eufemismo para resumir su actividad como "facilitador" para empresas gracias a sus contactos. Unos contactos que no eran ajenos a la alargada sombra política de su progenitor. "En mi actividad me vendo yo y mis ideas, no tengo nada concreto", manifestó en una célebre comparecencia parlamentaria en la que también se declaró "amigo íntimo" del entonces presidente del Govern, Artur Mas. Aunque nunca se dedicó a la política, en la juventud se había movido en la órbita de la antigua CDC y siempre mantuvo contactos estrechos con su entorno.
Durante años, su actividad le permitió facturar millones de euros, más allá de las decenas de movimientos de fondos que habría hecho a cuentas de paraísos fiscales con la presunta intención de blanquear el dinero. Todo ello comportó que Jordi Pujol Ferrusola fuera el primer hijo del expresidente en pasar por la cárcel, donde estuvo ocho meses durante 2017 y de la que salió bajo fianza de medio millón en diciembre de ese año. Entre sus aficiones también estaba coleccionar coches de lujo. En la causa está imputada Mercè Gironès, su exesposa, con quien tiene tres hijos. En su caso la acusan de los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsedad en documento mercantil y uno contra la Hacienda Pública.
Marta Pujol Ferrusola
Con un perfil público mucho menos conocido que el de sus hermanos Jordi u Oriol, Marta Pujol (1959) es arquitecta de formación y también se ha visto salpicada por escándalos de supuestos favoritismos. Entre 1988 y 1997, con su padre como presidente del Govern, recibió 12 encargos de la Generalitat para impulsar diversos proyectos de arquitectura, de los cuales solo uno fue mediante un concurso público. Además, en 2015 dejó la plaza de arquitecta municipal en el Ayuntamiento de Sant Vicenç de Montalt (Barcelona) que ocupaba desde 1996, después de que trascendiera que accedió a ella sin haber superado ningún proceso de selección. En su caso afronta una petición de condena de ocho años de prisión, acusada de los delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales.
Josep Pujol Ferrusola
El tercero de los hijos del matrimonio Pujol-Ferrusola nació en 1963 y ha ejercido como consultor empresarial, actividad que le permitió acumular una fortuna considerable, como él mismo admitió en la comisión del Parlament sobre el caso Pujol. Allí afirmó que "con 30 años ya era un tío bastante rico". En 1994 creó la consultora Europraxis, que en 2001 vendería a Indra por más de 40 millones, de los cuales una parte importante —alrededor de nueve millones, según diversos medios— iría directamente a sus bolsillos. Esto le permitió llevar a cabo importantes inversiones patrimoniales los años siguientes, además de ejercer como directivo de Indra —en lugares como Miami, en Estados Unidos— hasta que fue despedido en 2016.
Ha sido el hermano más activo en la defensa de su padre y del conjunto de la familia, con numerosas entrevistas e intervenciones en medios de comunicación. En el juicio afrontará una petición global de 14 años de prisión al estar acusado por la Fiscalía de los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsedad en documento mercantil y contra la Hacienda Pública.
Pere Pujol Ferrusola
Ingeniero agrónomo de formación y nacido en 1965, es uno de los hijos del expresidente que ha mantenido un perfil público más bien bajo. Durante años fue gerente de la empresa Entorn Enginyeria i Serveis, que recibió diversas adjudicaciones de la Generalitat cuando estaba presidida por su padre. Además, durante los años noventa la oposición había criticado la presencia de Pere y Marta Pujol Ferrusola en diversos viajes del presidente al extranjero como jefe del Govern. Actualmente es consultor autónomo en medio ambiente y sostenibilidad. En su caso, la petición de la Fiscalía se eleva a ocho años de prisión por los presuntos delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales.
Oriol Pujol Ferrusola
El único hijo que siguió la trayectoria política del expresidente catalán nació en 1966 y en las últimas semanas ha reaparecido con una entrevista en Catalunya Ràdio tras más de una década de silencio. Ya ha sido condenado por otro caso de corrupción. Ubicado en el llamado sector soberanista de la antigua Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), ocupó diversos cargos en la Generalitat durante los gobiernos del padre —jefe del gabinete técnico del Departamento de la Presidencia, director general de Asuntos Interdepartamentales o director de Relaciones con el Parlament en el mismo departamento— para después iniciar una fulgurante carrera como cargo electo y a nivel orgánico.
Concejal de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona de 1999 a 2000, después sería secretario general del Departamento de Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat de Catalunya (2000) y secretario general del Departamento de Trabajo, Industria, Comercio y Turismo en la última legislatura con su padre en la Generalitat. En 2003, se estrenaría como diputado de CiU en el Parlament, donde se mantendría hasta su renuncia al cargo en julio de 2014. Llegaría a ser presidente del grupo parlamentario de la formación, mientras que a nivel orgánico fue primero secretario general adjunto de CDC y, desde marzo de 2012, secretario general del partido.
En aquel momento se le situaba como posible sucesor de Artur Mas, entonces presidente del Govern, pero su trayectoria política terminó en julio de 2014 cuando fue imputado en el llamado caso de las ITV y dimitió de todos sus cargos. En 2018 sería condenado a dos años y medio de prisión por los delitos de tráfico de influencias, soborno y falsedad documental. Había reconocido cobrar comisiones de diversas empresas para influir y manipular a su favor adjudicaciones de estaciones de la inspección técnica de vehículos (ITV). En enero de 2019, ingresó en la prisión de Brians 2, de donde saldría poco más de dos meses después en régimen abierto.
En el caso del juicio a la familia, la Fiscalía le pide ocho años de prisión bajo la acusación de los delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales.
Mireia Pujol Ferrusola
Nacida en 1969, ha tenido un perfil mediático discreto, aunque esto no le ha evitado aparecer puntualmente en los medios. Comenzó a estudiar Periodismo, pero abandonó la carrera y después se dedicó durante unos años a la danza, para posteriormente trabajar como fisioterapeuta. Llegaría a tener su propio negocio, Fisioart, que vendió a finales de 2014, meses después de la confesión de su padre. Mireia Pujol, que se acogió al derecho a no declarar en su comparecencia de marzo de 2015 en la comisión del Parlament, había recibido en 2002 un piso de protección oficial de una inmobiliaria que había recibido esta calificación pocas semanas antes. Llegaría a acumular más de un millón de euros en la cuenta de Andorra. La Fiscalía también le pide una condena de ocho años de prisión por los delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales.
Oleguer Pujol Ferrusola
El benjamín de los Pujol Ferrusola nació en 1973 y también está acusado de los delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales, por los cuales la Fiscalía le pide una condena total de ocho años de prisión. Empresario especializado en inversión y gestión inmobiliaria, después de estudiar Empresariales en Esade pasó profesionalmente por Londres, Nueva York y Madrid antes de volver a la capital catalana. Su actividad le permitió amasar un patrimonio valorado en varios millones y reconoció haber tenido fondos en paraísos fiscales, que regularizó en la amnistía fiscal de 2012, decretada por el Gobierno de Mariano Rajoy.
Más allá de la causa que afecta a toda la familia, llegó a ser detenido en 2014 cuando se le investigaba por blanqueo debido a las comisiones cobradas a cambio de la multimillonaria operación de compraventa de más de 1.100 oficinas del Banco Santander a través de la sociedad Drago Capital. Hace dos años, la Audiencia Nacional archivó el caso al concluir que no había podido demostrar ningún indicio de delito.



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