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Condenado por estafar a una anciana con la promesa de encontrar los restos de su padre, víctima del franquismo

El culpable engañó a la víctima fingiendo tener contactos en el Ejército y logró que le diera 43.600 euros para sus supuestas pesquisas. La Audiencia de Alicante le ha condenado a dos años de cárcel y a una indemnización de 25.000 euros.

El acusado de estafar a una anciana 43.600 euros con la falsa promesa de encontrar los restos de su padre, víctima del franquismo, ante el tribunal de la Audiencia de Alicante.
El acusado de estafar a una anciana 43.600 euros con la falsa promesa de encontrar los restos de su padre, víctima del franquismo, ante el tribunal de la Audiencia de Alicante. A.J.V.

La Audiencia Provincial de Alicante ha celebrado este martes el juicio por la denuncia por estafa a una anciana de 90 años en Benidorm a la que prometieron encontrar los restos de su padre, víctima del franquismo.

Entre junio de 2017 y julio de 2018, Pablo Alarcón estafó a la nonagenaria 43.600 euros supuestamente con el fin de encontrar los restos óseos de su padre, asesinado en la contienda de la Guerra Civil en Córdoba.

El culpable engañó a la víctima fingiendo tener contactos en el Ejército y, como consecuencia de las gestiones encaminadas a la búsqueda de su progenitor, logró reunir la cantidad citada entre transferencias, cheques y 18.000 euros en efectivo durante una visita a la vivienda de la anciana.

Tras un acuerdo entre las partes, el acusado ha sido declarado culpable por un delito de estafa, al aprovecharse de la confianza depositada por la demandante.

La Fiscalía pedía para el acusado dos años de prisión, una multa de 360 euros, inhabilitación de sufragio pasivo durante el tiempo de condena, 25.000 euros de indemnización y el pago de las costas de la acusación particular. La conformidad del acusado implica el reconocimiento de los hechos y el rechazo a un recurso de apelación, por lo que la sentencia ha sido dictada en firme, y la vista no se ha llegado a celebrar.

Según fuentes cercanas al caso, el estafador usó información que la víctima le había ido facilitando para fingir el descubrimiento de nuevos datos, y hacerlos coincidir con los de su padre. Además, escenificó una supuesta extracción de ADN en la vivienda de la mujer, contando con la colaboración de una tercera persona.

A pesar de la insistencia de sus allegados en la posibilidad de un engaño, la esperanza de la damnificada, unida a su avanzada edad, constituyeron una estafa que duró más de dos años.

Para la benidormense, huérfana desde los ocho años, una de sus mayores ilusiones siempre ha sido la de encontrar los restos óseos de su padre. El auge en los medios de comunicación acerca de la excavación de fosas comunes de la guerra civil española y el franquismo, a través de asociaciones, avivaron este sueño.

La estafa, en un contexto de Memoria Histórica, puede ser una de las consecuencias de la inexistencia de una institución estatal garante de los derechos de las víctimas de la guerra y la posguerra.

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