Entrevista a Victoria Columba (Regularización YA)"No es que en España no se quiera la migración, es que se quiere sin derechos"
Una de las portavoces de la ILP para regularizar a 500.000 personas migrantes atiende a 'Público' en un momento decisivo por la reactivación de las negociaciones entre el Gobierno y los grupos parlamentarios.

Madrid-
Victoria Columba (Rosario, Argentina, 1967) habla alto y claro. Es una de las caras más reconocibles de la lucha por los derechos del colectivo migrante y desde hace ya varios años pelea para que se lleve a cabo en España una nueva regularización extraordinaria para normalizar la situación de medio millón de personas. Trabaja en una asociación de apoyo a jóvenes tutelados y ex tutelados y maneja con casi tanta soltura las reuniones de altos vuelos como el megáfono, aunque prefiere el asfalto y la piel de una manifestación a la moqueta del Congreso.
Victoria, o Vicky, atiende a Público en un momento decisivo para la iniciativa legislativa popular (ILP) que ella misma coordinó. El PSOE se ha abierto a impulsar la regularización extraordinaria y se encuentra ya negociando con sus aliados parlamentarios. Las próximas semanas serán claves para que se decidan los términos del texto final y, por lo tanto, a cuánta gente abarca. En esta entrevista habla de la reforma "insuficiente" del Reglamento de Extranjería, de la situación de España a nivel de acogida o de las políticas migratorias de la Unión Europea.
El Gobierno ya ha distribuido entre los grupos parlamentarios una propuesta de regularización que abarca a los migrantes llegados a España hasta el 31 de diciembre de 2024. ¿Qué le parece ese límite temporal?
No es lo que realmente nosotras queremos. Nosotras lo que pedimos es una regularización extraordinaria que abarque hasta hasta el día de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Siendo buenas, podríamos dejarlo en que sea hasta el 20 de mayo y que incluya a las personas que estaban en España antes de la entrada en vigor de esta reforma insuficiente del Reglamento de Extranjería que ha dejado a 275.000 fuera de la regularidad administrativa.
Ahora mismo, las negociaciones parece que se centran los requisitos que tendrán que cumplir las personas migrantes que quieran acceder a la regularización.
Toda la regularización tiene la etapa de la instrucción, que fija a quiénes abarca y a quiénes deja fuera. De todas formas, por las vías ordinarias de la Ley de Extranjería ya ha quedado muy claro que esos requisitos que se están ahora negociando generan grandes bolsas de irregularidad. Por ejemplo, hay que hablar del acceso al padrón. En un país donde el acceso a la vivienda es inviable para ustedes que son de aquí, imagínense para las personas migrantes.
El empadronamiento no debería ser una variable como requisito. La Ley de Extranjería contempla fórmulas [para acceder a la regularización] como poder probar la residencia habitual incluso fuera de lo que son los los informes de los servicios sociales, que, con la regularización extraordinaria vinculada a la DANA, hemos visto que han sido muy difíciles de conseguir. [También es insuficiente] el plazo que estipuló el Gobierno para esta regularización de la DANA en un contexto de catástrofe como el que se vive actualmente en Valencia, sin solución para muchas familias que aún viven en el fango, en el barro, en los bajos inundados que han limpiado ellos mismos y que incluso están alquilando.
Habla del padrón como un elemento que dificulta el proceso para que una persona migrante regularice su situación.
Sí. El padrón no puede ser un obstáculo, como tampoco puede serlo que las personas estén indocumentadas. ¿Por qué? Porque sabemos perfectamente que hay países con los que hay muchísima dificultad para encontrar esos documentos de origen, como los certificados de nacimiento. Y hay gente que está trabajando de forma precaria en el campo, en el hogar o los cuidados a la que les cuesta muchísimo viajar a Madrid [para hacer los trámites]. También a los manteros.
"El padrón no puede ser un obstáculo para que una persona migrante pueda regularizar su situación"
Para cualquier persona como las que te he acabo de decir, ir a un consulado es muy difícil. Hay otras formas de verificar esta residencia en el territorio español. No debería ser un impedimento. También hay que señalar que hay personas que han quedado fuera del recurso de protección internacional de solicitantes de asilo que están la calle y sin trabajo.
Nuestras redes sociales están llenas de mensajes de gente pidiéndonos ayuda porque, ahora mismo, están sin papeles. Estaban trabajando hasta hace nada. [Con la reforma insuficiente del Reglamento de Extranjería] los empleadores han perdido una bolsa importante de trabajadores y trabajadoras que ya no pueden trabajar por la vía regular.
De hecho, la CEOE no se ha posicionado en contra de la regularización de migrantes precisamente por eso. En cualquier caso, por cerrar el tema de la reforma del Reglamento de Extranjería, usted siempre insiste en que las modificaciones no tenían que hacerse hasta no dejar a cero el contador de personas irregulares. Asegura que pueden haber quedado fuera 275.000 personas.
No lo sabemos a ciencia cierta. Las organizaciones que trabajan con asilo y refugio hablan, efectivamente, de 275.000 o más. También hay que tener en cuenta que España deniega sistemáticamente casi todas las solicitudes de asilo. Mucha gente, con la reforma anterior, que también hizo el Gobierno del PSOE, podía trabajar y cotizar. E incluso ese tiempo que había estado viviendo en el territorio contaba para su posible regularización por otras vías: el arraigo social, otro contrato de trabajo... Ahora, con la reforma del reglamento, esto se invalida.
Todo lo cotizado hasta el momento no tiene validez y tampoco la tiene el tiempo que una persona ya haya vivido en España. Los solicitantes de asilo son los principales afectados con esta reforma, pero también los jóvenes tutelados y extutelados. Muchos de los chicos que salen de los centros lo hacen sin sus NIES porque los propios centros no están haciendo el trabajo que deberían hacer. En Catalunya, esos centros están en el punto de mira por la malversación de fondos y por la vulneración de los derechos de los jóvenes. Son maquinarias de sacar a chicos a la calle sin papeles, sin derechos y sin estudios.
Es muy perverso el sistema. Y sí, hay que poner el contador de personas en situación irregular a cero. La reforma del reglamento debió impulsarse después de la aprobación de la ILP. Y lo que hizo el Gobierno fue dormirla un año y esperar a que el discurso antiinmigración creciera. Y eso no solo a nivel de España, sino a nivel europeo, con un pacto europeo de migración que pone en peligro las vidas migrantes y a las comunidades de refugiados y refugiadas en todo el territorio europeo.
Las políticas fronterizas de Europa se asemejan muchísimo, desde hace años, a las de Trump, con las que ahora todo el mundo se lleva las manos a la cabeza: "¡Está rapando personas y esposándolas!". Europa hace treinta años que hace eso y que tiene un negocio enorme, que es el de las deportaciones, con el que se quiere quedar Junts per Catalunya.
"Las políticas fronterizas de la UE se asemejan muchísimo a las de Trump"
Junts pide competencias no para garantizar nuestros derechos, sino para todo lo contrario: para poder obtener este negocio millonario de las deportaciones que mueve alrededor de 10 millones de euros anuales solo en macrovuelos de deportación de personas migrantes a sus países y a terceros países.
Por otra parte, los acuerdos de cooperación internacional de España realmente dejan muchísimo que desear. Son muchas las vulneraciones de derechos.
Con la ILP, ustedes quieren cambiar radicalmente la perspectiva desde la que se afronta el fenómeno migratorio. ¿Qué balance hacen de los 13 meses que lleva navegando por la tramitación parlamentaria?
Realmente, nosotras pensábamos que había una voluntad política cuando hicimos el trabajo de llevar adelante este mandato democrático. La ILP es el único mecanismo de democracia directa con el que cuenta España para modificar y proponer leyes. Supuso un enorme esfuerzo para nosotras estar en la calle [para recoger las firmas suficientes] y soportar el racismo. Estábamos nosotras y Vox. Eso fue lo que vimos en las calles. No estaba la izquierda, no estaba el PSOE, no estaba el PP. Estábamos nosotras y la ultraderecha, así que veíamos cuál iba a ser el peligro al que nos exponíamos si esta ILP no salía a tiempo.
Ahora, los partidos ya tienen en sus manos la ILP [hace más de un año] y nosotras ya no podemos hacer más que hablar con ellos y explicarles lo que necesitamos. Es cierto que nos pareció un juego un poquitito peligroso. Hoy vemos que el Gobierno está queriendo poner el acelerador para tirar adelante la demanda, pero hay que subrayar que es de justicia social, no de mercado.
"La regularización de migrantes es de justicia social, no de mercado"
Aquí es donde te respondo lo de la CEOE y los empresarios. Nosotras siempre hablamos de una regularización y de un cambio de paradigma en las políticas migratorias y públicas que tenga la vida de las personas migrantes en el centro. Tiene que tener una perspectiva de derecho que no se sostenga en un carácter mercantilista, que es lo que tenemos ya con la Ley de Extranjería, que regula el flujo migratorio según las necesidades del mercado. Nosotras no somos mano de obra. Ellos quieren mano de obra, pero aquí venimos personas.
Hablaba hace un momento de Junts. Lo cierto es que la endiablada aritmética parlamentaria obliga al PSOE a entenderse, también en cuanto a la regularización de migrantes, o con el PP, o bien con Junts y el PNV, para que termine saliendo adelante. ¿Cómo lo ve?
Sí, claramente y lamentablemente. Como decimos muchas veces, Junts no sacó en votos lo que nosotras juntamos en firmas. Sin embargo, está en manos de ellos decidir el destino de una demanda de derechos recogida a pie de calle y luchada como es esta ILP, que es un hecho histórico y que no se va a volver a repetir. Las derechas serán siempre las mismas. Cambiarán de rostro, de peinados, de peluquería, pero nosotras hemos hecho un cambio de paradigma en la forma de encarar la lucha y de colarnos en las grietas del sistema.
Pero, claro, hemos caído en la trampa de las instituciones. Aquí hay un aritmética que no cuadra, pero en esto nosotras entendemos que el PSOE tiene la llave y está negociando. Ya hemos visto cómo ha negociado de un día para el otro que todo el mundo en el Congreso tuviera los pinganillos para poder comunicarse en sus lenguas o cómo sacó también de un día para el otro la amnistía y tuvo que aguantar el facherío, los fascistas, en Ferraz durante casi dos meses... Pues que haga lo mismo, que sea valiente.
Lo que está faltando aquí son políticas más radicales y donde la izquierda y los partidos progresistas empiecen a adoptar este discurso de la migración desde una perspectiva de derecho, porque siempre lo hacen reaccionando, diciendo que no todas las personas que venimos somos malas. En España, a nadie le quitan el DNI por ser malo. Eso sí, a mucha gente de aquí le quitarían puntos del DNI si tuviera que responder las preguntas que nos hacen a nosotros para obtener la nacionalidad.
Son sesgos racistas que tienen mucho que ver con lo que decíamos antes: ¿para qué queremos la inmigración, para mano de obra o para enriquecer? Ha habido épocas en que aquí se traía a las mujeres marroquíes para parir y ahora las mujeres marroquíes son despreciadas. El discurso de odio está dirigido precisamente hacia las mujeres que usan el velo. Europa ha dado pasos atrás en materia de derechos humanos, de comprensión y de multiculturalidad. No hay interculturalidad. Aquí hay un supremacismo, aunque se hable de integración. Integrarse, ¿a qué? ¿A a un sistema racista? Nosotras no estamos en esa órbita.
Hay mucha gente que sí, que necesita asimilarse a una cultura. Nuestra batalla es luchar por una perspectiva anticolonial, donde las personas migrantes no se encuentren con las mismas lógicas con las que se encuentran en sus territorios, que es una lógica extractivista y de saqueo.
En cualquier caso, al hambre tampoco se puede volver. Aquí, cuando vinieron los ucranianos, se arbitraron todos los medios en 24 horas. Estaban los colegios abiertos y los niños recibiéndolos con globos y con fiestas. Se hizo en 24 horas con más de 250.000 personas. ¿Por qué no se pudo hacer esto con las personas que venimos de otros territorios? Hay un sesgo racista. España tiene que plantearse por qué algunos sí y otros no. Porque no es que no quieren migración, es que la quieren sin derechos. Es como la prostitución. ¿No quieren la prostitución? La quieren sin derechos. Porque cuando nosotras hablamos con voz propia —y decimos lo que queremos— molesta, incomoda e interpela. También tengo que decir que nosotras, a la derecha, no la queremos interpelar porque lo tiene clarísimo: no nos quiere.
A veces, en ellos funciona una lógica como... buenista. Cuando trabajamos en sus casas, nos dicen: "Son como de la familia". Y después te hacen dormir en un bañito.
"Los migrantes queremos cotizar no solo para el bienestar de los españoles, sino por nuestro futuro"
Y a lo mejor la izquierda te habla desde otro lugar, pero también desde la salvación. Nosotras no queremos que nadie nos salve. Nosotras queremos hacer lo que nosotras sabíamos hacer en nuestro territorio y poder hacerlo con derechos; poder cotizar no sólo para el Estado de bienestar de los españoles, también para nuestro futuro. Porque nos jubilamos, envejecemos, necesitamos la salud pública y, de hecho, cotizamos a esa salud pública no desde nuestros trabajos, sino con los impuestos indirectos. La salud pública se financia con impuestos indirectos: con el IVA. A mí no me descuentan el IVA si tengo papeles o no tengo papeles. A mí y a cualquiera, el IVA nos lo encajan en todos los mercados.
¿Piden a los grupos parlamentarios un poco más de presencia suya en este tramo de la negociación de la ILP?
En este tramo final de la negociación somos clave. Llevamos cuatro años de espera desde que empezamos a recoger las firmas y cinco años desde que pedimos la primera regularización extraordinaria a través de una PNL cuando en el Congreso nos decían que el pacto europeo no nos dejaba. Pero sí nos dejaba. Se vio con la regularización que se hizo con la DANA, por ejemplo. Lo que pasa es que lo hacen cuando a ellos les conviene y esto no puede funcionar así.
Nosotras creemos que realmente el proceso participativo ciudadano de la ILP de regularización es histórico. Nos llamen ahora a negociar o no nos llamen. El período de la ponencia de los partidos es a puerta cerrada. Nosotras queremos que la regularización sea lo más amplia posible porque no queremos con esta ILP ser un parche de una reforma insuficiente que ha dejado fuera intencionalmente a 270.000 personas.
Esto lo hablamos, en noviembre, cuando nos reunimos con la secretaria de Estado de Migración. Dijimos que iban a quedar fuera estas personas. ¿Por qué no se contempló en estos seis meses de redacción de las instrucciones del Real Decreto? ¿Por qué no se tuvo en cuenta? ¿Por qué este Pacto Europeo de Migraciones y Asilo es el demonio cuando lo firmaron los partidos progresistas, aunque junto con las derechas? Hay que dejar claro que la matriz del pacto es racista. Es un pacto que viene a cerrar las fronteras, que viene a vulnerar más derechos de las personas migrantes. La ILP es una oportunidad histórica de cambiar ese paradigma y esa mirada. Por eso necesitan que nosotras estemos.
Con todo el cariño y todo el respeto al PSOE, aunque, realmente, a estas alturas se hace difícil sacar cariño, les decimos que cuando apelan a la Iglesia y hablan de que ellos desencallaron [la ILP]... Aquí quienes desencallamos una dinámica y una lógica de hacer política y de pensar las leyes hemos sido las personas migrantes autoorganizadas.
"El PP no puede quedar en una caverna pensando que somos el enemigo"
Hay que empezar a repensarse. Hay que empezar a interpelarse. Hay que cambiar el decir que no somos racistas para decir que somos antirracistas. Y este Gobierno tiene la oportunidad histórica de llamarnos a negociar este real decreto para que la regularización sea lo más amplia posible.
Nosotras somos personas, contribuimos. Se sabe perfectamente cuál es el número de personas migrantes que se necesitan para poder salir adelante en una población envejecida, pero no queremos que se nos utilice más a nivel electoral. Que entiendan que este proceso es histórico, que no se va a volver a repetir y que el PSOE y el PP tienen hoy una oportunidad. Hacemos un llamado también al PP con todo cariño, aunque también nos cuesta mucho hablar de cariño con ellos. El PP no puede quedar en una caverna pensando que somos el enemigo ni hablar de mandar armadas al mar para combatir la migración.
No pedimos caridad, sino justicia social. Somos sujetos políticos y no objetos de estudio de las universitarias o académicas. Estamos aquí para cambiar las reglas del juego.
Para terminar. ¿Tiene ahora más o menos esperanzas que hace un año de que salga adelante esta regularización extraordinaria?
Esto ha sido un partido de fútbol. Esos partidos que se dan vuelta al final y que te sorprenden. En la votación de la admisión a trámite, pensábamos que lo íbamos a hacer con el voto de las derechas en contra y, sin embargo, conseguimos el primer bloqueo a la ultraderecha que se hizo en este Congreso por parte de todas las fuerzas, excepto Vox, que votaron juntas. Hemos conseguido que las derechas y las progresías se junten para votar a favor de una demanda de derechos.
Estamos convencidas de que, si realmente España pretende tener un mínimo estándar democrático, tiene que hacerlo. [Los distintos grupos parlamentarios] tienen que volver a mostrarle a la ciudadanía que pueden pactar y votar a favor de la regularización porque, si no, estarán incumpliendo con un mandato democrático: la decisión de 700.000 personas que apoyaron una regularización. Además, fuimos miles de personas las que nos volcamos a las calles [para recoger las firmas] soportando todo tipo de violación de derechos humanos. Nos decían barbaridades.
Pedimos que dejen de deshumanizar. El futuro ya llegó y llegó con toda esta banalidad del mal de Trump y el resto de los señores de la ultraderecha. Que se salven [el PP]. Nosotras no los vamos a salvar, pero que se salven votando a favor de la ILP de regularización porque es una oportunidad histórica. No se van a arrepentir de ser valientes.


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