Los escándalos de acoso sexual amargan al PSOE las victorias en el último pleno del año en el Congreso
El escándalo de Paco Salazar y la dimisión del senador Javier Izquierdo este jueves por la noche, unida a la detención de la exmilitante socialista Leire Díez, colocan al partido en un estado de desánimo.
En este tramo final de 2025 el Gobierno ha podido celebrar algún triunfo en el Congreso, aunque las derechas han vuelto a tumbar el objetivo de estabilidad presupuestaria.

Madrid--Actualizado a
El Congreso ha sido desde el principio de la legislatura un dolor permanente para el Gobierno. Todas las leyes cuestan sangre, sudor y lágrimas. Sobre todo, Junts per Catalunya —aunque también otros partidos como Podemos— han impedido al Ejecutivo llevar a cabo una tarea legislativa regular y constante. Por eso resultaba sorprendente que ese pantanoso terreno parlamentario permitiera a Pedro Sánchez tomar algo de aire en medio de la espiral de informaciones sobre el presunto caso de corrupción vinculado a la exmilitante socialista Leire Díez o sobre Paco Salazar y José Tomé en la que vive instalada la formación desde hace ya unas semanas.
Pero la alegría le duró a los socialistas apenas unas horas, porque a las 21.30 de la noche de este jueves, el senador por Valladolid y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE Javier Izquierdo anunció en X (antes Twitter) que presentaba su dimisión. "Tras años en cargos públicos y orgánicos de mi partido, he comunicado a la dirección federal mi renuncia", escribía Izquierdo, quien añadía que lo dejaba "para afrontar otras tareas profesionales y personales seguro de que habrá quien lo haga mejor". Se le olvidó comentar que lo hacía después de que en el canal antiacoso del partido se hubiera recibido una denuncia contra él, según fuentes del partido.
Horas antes, el Gobierno se había apuntado este jueves la convalidación de tres nuevos Reales Decretos-Leyes, había aprobado de forma definitiva (tras su paso por el Senado) la ley de atención a la clientela de Pablo Bustinduy y había logrado salvar la enmienda a la totalidad de Junts a la reforma de la dependencia. Este miércoles, además, la Comisión de Justicia aprobó el dictamen de la ley de multirreincidencia, una exigencia de los posconvergentes que el Gobierno espera rentabilizar en el futuro quién sabe si en la negociación de Presupuestos.
Los decretos no son menores. Uno de ellos, de hecho, también es un compromiso que adquirió el Ejecutivo con Junts y contempla agilizar y facilitar las inversiones en los ayuntamientos. Otro de los decretos lleva ayudas para los afectados por el volcán de La Palma y el último es una subida salarial a los empleados públicos pactada previamente con los sindicatos.
Todo eso ha salido adelante esta semana y permite al Gobierno justificar la continuidad de la legislatura, que desde la oposición pintan muy negra. "¿Quien dice que este gobierno no aprueba nada?", señalan fuentes socialistas, que destacan que esta semana se han ganado además el 91% de las diferentes votaciones.
De todas formas, el ejercicio parlamentario del Ejecutivo de esta semana no ha sido redondo. Ya se esperaba, pero no por ello es menos remarcable que el Congreso haya vuelto a tumbar los objetivos de estabilidad presupuestaria, que tradicionalmente son el paso previo a la presentación del proyecto de Presupuestos. El cara a cara entre María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, y Juan Bravo, vicesecretario de Economía del PP, ha sido áspero. "Hay que dejar atrás un Gobierno de gestos y que lo sea de gestión", ha aseverado. En cualquier caso, desde el Ejecutivo trasladan que es posible presentar un proyecto de cuentas públicas sin que el Congreso haya dado el visto bueno a los objetivos de estabilidad.
Entre los aliados parlamentarios del PSOE hay una especie de calma chicha. Todo el mundo detecta la complejidad de la situación y las críticas a los socialistas especialmente en lo referente al caso Salazar son constantes. Sin embargo, nadie piensa en estos momentos en un final abrupto de la legislatura por mucho que el PP aliente esa perspectiva.
Ciertos asuntos "se agrandan de manera artificial"
Desde Moncloa, las fuentes consultadas reconocen que son conscientes del "ruido externo" que ha rodeado a esta semana parlamentaria. La detención de Leire Díez y Vicente Fernández este miércoles generó un nuevo shock en las filas socialistas pero más por la incertidumbre y desconocimiento del proceso que por los efectos que puedan generarse, según varias fuentes consultadas.
María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, ha sido la voz principal de los socialistas en los pasillos del Congreso. Ha reiterado la "total colaboración" con la justicia de su partido y se ha desligado de las actuaciones de Fernández, sobre el que ha dicho que no tiene relación desde hace seis años. "Nosotros somos siempre los primeros sorprendidos y a los que más nos duele que haya personas que supuestamente hayan actuado al margen de la legalidad. Pero a partir de ahí hay que confiar en la justicia y en que la investigación llegue hasta donde tenga que llegar", añadió.
"La corrupción es un gran problema y siempre hemos dado las explicaciones necesarias", señalan fuentes del entorno de Sánchez. En todo caso consideran que se están "agrandando de manera artificial" ciertos asuntos y desde el Ejecutivo tratan de abstraerse de todo ello. "La realidad es que hemos sacado adelante cuatro iniciativas este jueves y van casi 52 leyes en esta legislatura. Es una realidad que no tiene tanta presencia pero los hechos son los que son", añaden en Moncloa.
Mientras tanto, en Sumar ponen en valor la capacidad de sacar adelante medidas que vienen de sus ministerios. En este caso concreto, de Pablo Bustinduy y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. La lectura política que hacen en el equipo de Bustinduy es que cada vez que traen medidas relacionadas con derechos sociales salen adelante. "Es un éxito", señalan en relación al contexto complejo en el que se han producido estas votaciones.
Fuentes del grupo de Sumar en el Congreso, eso sí, se quejaban durante la semana de que ese "ruido" esté empañando algunos de los hitos logrados desde su espacio. Por eso apremian al PSOE a poner orden y actuar con contundencia.
"Al menos respiramos algo"
"Al menos respiramos algo", señalaban fuentes socialistas durante el transcurso del Pleno. "Cada día es algo nuevo", comentaba un diputado con cierta resignación y sin tener las garantías de tener cierta tranquilidad en lo que queda de semana. Mientras todo esto sucedía, Sánchez se reunía de manera telemática con otros líderes europeos que participan en la Coalición de Voluntarios por Ucrania. Este domingo arropará de nuevo a Miguel Ángel Gallardo, candidato del PSOE en Extremadura y el lunes se espera con expectación su balance habitual de final de año.
Antes, este viernes comparecerá Rebeca Torró, secretaria de Organización del PSOE en rueda de prensa en Ferraz. El motivo inicial era dar cuenta del informe sobre Salazar. Diferentes voces socialistas consultadas por Público en varios territorios venían tiempo reclamando mejores explicaciones de la dirección socialista sobre este asunto. Un asunto que, según ha comprobado este medio, ha generado mucho malestar y desánimo a nivel interno.
Pero las explicaciones deberán incluir también a Javier Izquierdo, el último en sumarse a la lista de dimitidos tras recibir denuncias de acoso. Izquierdo llevaba al lado de Pedro Sánchez desde que ganó las primarias del PSOE en 2017 y era hasta este jueves el responsable de Estudios y Programas de la Ejecutiva federal.


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