Las izquierdas del Congreso se preparan para frenar una posible deriva militarista por presión de Trump
Las distintas formaciones de izquierdas aliadas de Pedro Sánchez le avisan de que no aceptarán "ningún tipo de servilismo" con presidente estadounidense y mucho menos en materia de Defensa.
Todos ellos coinciden en que cualquier aumento en el gasto militar deberá pasar por la Cámara Baja.

Madrid-
Las primeras dos semanas de la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca han tenido repercusión en muchos aspectos de la política internacional, pero especialmente en las relaciones comerciales, por su postura arancelaria, y en lo referente a las políticas de Defensa. Ambas cuestiones van más allá de simples movimientos que ameriten una reacción por parte del resto de los actores de la escena internacional. En la Unión Europea conlleva, como se ha visto en los últimos días, debates profundos y multilaterales sobre el futuro y la estrategia comunitaria.
Son debates muchas veces de fondo y que hablan del perfil que quiere mostrar Bruselas en el escenario geopolítico; de qué quiere ser la UE y de qué mundo está dispuesta a ayudar a construir. Es lo que ocurre ―y se ve muy claro― con la cuestión militar, un elemento que se sitúa muy en el centro del tablero desde el inicio de la guerra en Ucrania y cuya importancia ha crecido con la llegada del magnate al Despacho Oval.
Trump ha exigido, de hecho, que el gasto militar de los países de la OTAN se sitúe en el 5%, muy lejos del 2% que tienen, en estos momentos, proyectado. España está en el 1,28%. No obstante, tampoco Estados Unidos alcanza, actualmente, ese 5%. De todos modos, lo cierto es que el ímpetu militarista que exhibe Trump ha tenido ya sus efectos entre los países de la unión.
El ímpetu militarista de Trump ya ha tenido sus efectos en el panorama europeo
Muchos de ellos, en aras de proteger la autonomía europea, se han abonado a la defensa de la conveniencia de aumentar el gasto militar. Es una postura que gana enteros e incluso representa el consenso en el seno comunitario.
Por una parte, Sánchez se ha comprometido, como el resto de países de la OTAN, a alcanzar ese 2% del PIB en gasto militar. Por otra, el Gobierno español defiende una postura distante con la militarización, tal y como expuso el presidente, este lunes, en Bruselas, cuando se reafirmó en la idea apuntalar la autonomía y la independencia comunitaria con "instrumentos como la diplomacia, la gestión de crisis o la seguridad cooperativa" y no multiplicando la inversión en Defensa.
Es un asunto, no obstante, que preocupa a los aliados de izquierdas de Sánchez en el Congreso. No tanto por la postura inicial que está defendiendo el Gobierno en Europa, como por la firmeza con la que termine sosteniéndola. Prueba de esa preocupación es que varias voces del ecosistema de Sumar ya se hayan pronunciado ya públicamente.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, deslizó en una entrevista en el programa Más de Uno, de Onda Cero, que "lo que es deseable es un mundo en el que no prolifere una estrategia política basada en lo militar que no hace más que alimentar a la extrema derecha. Estamos socializando a la ciudadanía en la guerra". Además, insinuó que el fin último de esa subida del gasto militar al 2% es "comprar armas a Estados Unidos".
Con esas declaraciones, la líder del espacio establece una clara distancia con Sánchez, que se añade a la larga lista de desencuentros en materia armamentística que tuvo con el PSOE primero Unidas Podemos y, ahora, con Sumar.
También Gerardo Pisarello, figura importante en los Comuns, diputado por Sumar en el Congreso y secretario primero de la Mesa, salió en rueda de prensa a exponer, precisamente, que la Unión Europea se encuentra ante una decisión crucial: cuál es el paradigma que quiere adoptar en términos militares. Pisarello insistió en que España debe liderar una "alternativa humanista, audaz, con consciencia ambiental y defensora de la paz" frente a la deriva belicista.
Pisarello defiende que España debe liderar una alternativa "humanista" ante la escalada belicista mundial
Puede interpretarse como un toque de atención a Pedro Sánchez, una suerte de aviso de que las fuerzas de izquierdas del Congreso ejercerán presión llegado el momento. ERC, EH Bildu, Podemos o BNG ya han demostrado en otras ocasiones su enfado con el Ejecutivo por decisiones como la de destinar más de mil millones de euros en material armamentístico a Ucrania. Ninguna de las formaciones mencionadas consideró oportuno aquel acuerdo, toda vez que lo consideran contrario a la persecución del alto el fuego. Además, insisten en que ese tipo de decisiones debe tomarse con un debate parlamentario mediante.
En esa misma línea, fuentes de esas formaciones consultadas por Público dejan claro que tratarán de mantener al Gobierno en una posición contraria al avance militarista ―aunque afean el alineamiento con la OTAN en cuanto a la inversión del 2% del PIB― y que utilizarán su fuerza parlamentaria para ello.
No aumentar el gasto y menos de espaldas al Congreso
Desde ERC ponen el acento en una cuestión. Deslizan que ya en estos momentos las partidas ejecutadas en Defensa superan por mucho las presupuestadas, una práctica que consideran necesario cortar por lo sano. Además, como el resto de voces consultadas, subrayan que es imprescindible que el Congreso de los Diputados tenga voz y voto para cualquier cambio en términos de Defensa. "Falta transparencia", insisten.
Los aliados de Sánchez en el Congreso insisten en que cualquier cambio en el gasto militar debe pasar por la Cámara Baja
Más allá va Podemos, que deja claro que los morados no van a "aceptar un aumento en el gasto militar de nuestro país". Los de Ione Balarra aseveran que "el gasto militar siempre se realiza a costa de las inversiones en recursos públicos" y rechazan de pleno "la escalada belicista y las políticas de austeridad a las que Estados Unidos y la OTAN quieren llevar a España con la complicidad del Gobierno del PSOE".
En la línea de ERC, consideran "profundamente antidemocrático que el Ejecutivo lleve a cabo estas inversiones sin tener el aval del Parlamento". Así, Podemos exige al Ejecutivo que evite cualquier tipo de "servilismo" con Trump y remarca la importancia de no adoptar actitudes que enfrenten a España con los países de América Latina y el resto del mundo, "lo que supone la principal amenaza para nuestros intereses".
Las izquierdas del Congreso exigen a Sánchez evitar cualquier tipo de "seguidismo" a Trump, especialmente en términos de Defensa
Si Podemos lo llama "servilismo"; el BNG lo llama "seguidismo". La postura de la formación nacionalista gallega es la misma. "No entendemos cómo el Gobierno hace seguidismo de lo que Biden en su momento y Trump ahora ordenan para mayor lucro de la industria militar norteamericana, que es la mayor beneficiada de estas decisiones". Tanto los de Rego, como los de Belarra denuncian que el aumento del gasto militar va siempre en detrimento de la inversión en materia social.
En todo caso, por el momento, en el Gobierno le quitan hierro al asunto y subrayan que por mucho que Trump haya exigido ese aumento hasta el 5% del PIB a los miembros de la OTAN, no ha habido ningún tipo de incremento presupuestario en España en esa línea. De todas formas, los partidos de izquierdas del hemiciclo avisan al Ejecutivo de antemano por las partidas de carácter militar "escondidas" ―tal y como las define el BNG― que ya se han aprobado en el pasado y en previsión de futuros movimientos del mismo perfil.

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