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Refundación PP La derecha estrena la legislatura dividida y a la gresca en una pugna por liderar la oposición

La posición de Casado durante esta legislatura no será fácil. Con la ultraderecha pisándole los talones intentará reconquistar el espacio más 'centrista', al que había renunciado. Su objetivo a medio plazo será la refundación de la derecha.

-El presidente del Partido Popular, Pablo Casado,d., y el líder de Vox, Santiago Abascal,iz., conversan durante la sesión constitutiva de la Cámara Baja. EFE/Ballesteros

marta monforte

La legislatura XIV arrancó este martes con la composición de la Mesa del Congreso, el órgano de gobierno de la Cámara Baja. Una sesión constitutiva que reforzó la división entre el Partido Popular y Vox, por un lado, y la unión del bloque de centro izquierda, por otro, que se hizo con seis de los nueve puestos de la Mesa, uno más que en la pasada legislatura fallida. Mientras que los socialistas y Unidas Podemos pactaron sus votos para las vicepresidencias y las secretarías, la ultraderecha se negó ceder ante los 'populares' para que Ciudadanos obtuviera representación. "A nosotros nos corresponden dos puestos", aseguraban. "A nosotros con 24 escaños el PP no nos incluyó en ninguna negociación", añadían.

Tras finalizar el pleno, el líder del PP, Pablo Casado, compareció en el Congreso acompañado de la portavoz Cayetana Álvarez de Toledo, el secretario general, Teodoro García Egea y la recién nombrada vicepresidenta de la Mesa, Ana Pastor, y censuró la posición de Vox: "Propusimos que los grupos constitucionalistas deberían tener presencia en el órgano de gobierno y por eso ofrecíamos nuestros votos a Ciudadanos y a Vox para que se contribuir a que tuvieran otro puesto. Vox lo rechazó al incluir a Cs y el resultado de hoy ha sido muy curioso: Vox ha permitido que entre Podemos y el PSOE ha permitido que entrara Vox. Al PSOE le conviene Vox para dividir a la derecha", criticó.

Casado recalcó que su formación no había participado, en ningún momento, del 'cordón sanitario' que le pedían los socialistas a la ultraderecha: "Somos los primeros que hemos dicho que no hay equidistancias, pero creemos que hoy Vox de ha equivocado", aseguró el conservador. La fórmula propuesta por el PP incluía quedarse con dos asientos y que Vox y Ciudadanos tuvieran uno cada uno. Sin embargo, los de Abascal argumentaban que los 'naranjas' solo tenían 10 escaños y ellos 52, por lo que no era justo que tuvieran la misma representación.

"Tenemos que ser conscientes de la poca fiabilidad que tiene el PP y creo que están arrepentidos, han tenido que venir aquí con toda la cúpula para defender su posición", señalaba el portavoz ultraderechista Iván Espinosa de los Monteros, apenas unos minutos después de la intervención de Casado. "El PP no es de fiar, prefiere que entren los comunistas a que entre Vox". El dirigente también destacó que su formación había apoyado los gobiernos autonómicos y locales de los 'populares' y 'naranjas' "sin pedir nada a cambio".

La intervención del secretario general del grupo parlamentario de Ciudadanos, José María Espejo, siguió la misma línea argumental que Casado, incidiendo especialmente en la posición de los socialistas: "El PSOE prefiere a Vox y Vox prefiere a Podemos antes que a Cs", afirmó. Espejo calificó de "generosa" la propuesta de los 'populares' y reconoció públicamente que se había reunido con el partido de extrema derecha, a pesar de las reticencias de los 'naranjas' a verse en privado con un partido con el que, a su juicio, "no tienen nada que ver". "Nuestra primera opción fue aceptar la propuesta del PP y a tal efecto fuimos a hablar con Vox y vetó la presencia de Ciudadanos".

"Los tres competimos para ver quién lo dice mejor"

La posición de Casado durante esta legislatura no será fácil. Con la ultraderecha pisándole los talones intentará reconquistar el espacio más 'centrista' al que había renunciado tras la marcha de Mariano Rajoy del Ejecutivo pero sin dejar que Vox les gane terreno por la derecha. Fuentes de la dirección 'popular' citan como ejemplo lo que sucedió tras los juramentos, cuando tanto PP como Vox y Ciudadanos pidieron la palabra para señalar a la presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, que no se reconociera formalmente a los diputados del PNV, ERC, JxCat, la CUP y parte del grupo parlamentario de Unidas Podemos, por las fórmulas empleadas para acceder al cargo.

"Es un momento muy difícil y lo será más si seguimos en esta legislatura. Los tres competimos para ver quién lo dice mejor y así será siempre, los tres partidos pugnando", destacan. "Pugnando por hacerse oír diciendo lo mismo en muchas cosas, por eso para nosotros lo mejor va a ser que se nos diferencie claramente de Vox, porque para decir lo mismo que ellos ya están ellos y lo dicen más alto y más claro, porque gritan más. No nos conviene entrar en ese juego", zanjan.