De la dimisión a la prisión: la protesta en el País Valencià se mantiene y exige responsabilidades penales y nuevas elecciones
Tras la dimisión de Mazón, no se acaban las movilizaciones en el País Valencià. El nuevo objetivo son las responsabilidades penales y la convocatoria de elecciones para hacer frente a las políticas de Vox pactadas con el PP. Este domingo, cientos de personas han protestado frente a Les Corts.

València--Actualizado a
Cientos de personas se han concentrado este domingo frente a Les Corts en València para reclamar responsabilidades penales para Mazón y todo su Consell por su gestión de la DANA y la convocatoria de elecciones.
Un año después de la gran manifestación, este domingo, 9 de noviembre, València ha vivido una nueva protesta, organizada por la Plataforma Mazón Dimissió, que agrupa más de 200 colectivos de la sociedad civil valenciana progresista. El pasado 25 de octubre, días antes del aniversario, las calles del Cap i Casal —y también las de Alacant— se volvían a llenar. Que la movilización no solo hubiera aguantado constante todo un año, sino que ahora incluso recuperara fuerza, ha sido otro factor que ha precipitado la caída de Mazón. Además de aquella convocatoria, los últimos días están siendo también de una gran movilización: protestas espontáneas u organizadas para celebrar la renuncia de Mazón.
El 9 de noviembre de 2024, menos de dos semanas después de la DANA que arrasó el área metropolitana de València, se producía la primera manifestación para exigir responsabilidades políticas por la tragedia. La convocatoria fue multitudinaria, una de las más numerosas que se recuerdan en la ciudad de València, pero, asimismo, también se replicó en muchas otras ciudades valencianas, como Alacant, Elx, Castelló o Alzira, así como espontáneamente en pueblos afectados, como Torrent, ya que las comunicaciones con la capital estaban interrumpidas, después de la barrancada.
Fue el pistoletazo de salida de todo un año de movilizaciones continuas, con sus altos y sus bajos, pero que se han mantenido constante desde entonces. Cada mes, València —aunque no solo València— ha vivido por lo menos una manifestación para reclamar la dimisión de Carlos Mazón, por su gestión negligente de la DANA, meses de verano —y una huelga general— incluidos.
Finalmente, la dimisión de Carlos Mazón como president de la Generalitat llegó el 3 de noviembre. Se podría decir que llegaba un año tarde, ya que la anormalidad institucional ha marcado todo este tiempo. Mazón no podía aparecer en público sin ser increpado y, de hecho, había reducido al mínimo una agenda que solo hacía pública a última hora.
El punto de inflexión final se produjo durante el funeral de Estado en València, el 29 de octubre de 2025, justo un año después de la tragedia. Las asociaciones de familiares de víctimas habían pedido a Mazón que no acudiera. Este hizo caso omiso y, a pesar del protocolo rígido de actos como este, fue abucheado e increpado por los familiares.
La imagen de un president de la Generalitat a quien las víctimas de la tragedia gritaban “¡asesino!” en su funeral de Estado traspasó las fronteras valencianas y aceleró los acontecimientos. El clima preelectoral que se vive en la política española hizo el resto. Mazón se convertía en el segundo president de la Generalitat del PP que era obligado a dimitir, envuelto en escándalos, tras Francisco Camps, quien, precisamente, ha resurgido en su partido en los últimos meses, en medio de la crisis, para reclamar un congreso extraordinario que tarda en convocarse. Mazón, de hecho, aún sigue siendo el presidente del PPCV.
¿Por qué continuar la protesta, si la dimisión de Mazón ya se ha producido? Rut Moyano, miembro del Acord Social Valencià (ASV), plataforma impulsada por los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción (CLER), surgida a raíz del pacto presupuestario de Mazón con Vox, explica que no es suficiente solo con la dimisión de Mazón, sino que “también exigimos responsabilidades penales y la dimisión de todo el Consell”. En este sentido, el ASV recoge las mismas reivindicaciones que las asociaciones de víctimas.
La manifestación de la tarde ha cambiado de lema, de “Mazón dimisión” a “Mazón prisión”. Mientras tanto, las negociaciones de PP y Vox para pactar un nuevo president de la Generalitat que evite la convocatoria de elecciones anticipadas sigue en marcha. Unas negociaciones, por otro lado, dirigidas por las direcciones nacionales de ambos partidos, sin protagonismo para las delegaciones valencianas. Juanfran Pérez Llorca, síndic portavoz del PP en las Corts y hombre de la máxima confianza de Mazón, es el mejor posicionado.
Precisamente hace unos días María José Catalá, alcaldesa de València, pactó los presupuestos municipales con Vox. El nombre de Catalá había sonado también como posible relevo. Ahora bien, hasta ahora, Catalá había tenido una relación llena de tensiones, encuentros y desencuentros con Vox. En estas circunstancias, el acuerdo presupuestario puede resultar significativo también para la Generalitat.
La oposición —PSOE, Compromís, Podemos, EUPV — exige elecciones en el País Valencià. Joan Baldoví, síndic portavoz de Compromís en las Corts, en este sentido, alerta de las exigencias de Vox al PP, que podrían hacer escorar más a la derecha la gestión política del Consell, y afirma tajantemente que “no se atreven a convocar elecciones por miedo a que la gente vote claramente para que se vayan a la calle”.
Vox, formación que crece considerablemente en expectativa de voto, según las encuestas, pondrá sobre la mesa toda la mochila ideológica que pactó con Mazón para aprobar los presupuestos de cara a dar su confianza a un nuevo candidato. El problema para Vox es que si bien ir a las urnas significaría aumentar su representación parlamentaria, sin duda, también podría abrir la posibilidad a una vuelta de la izquierda al Consell. En unas elecciones valencianas que se produjeran al margen de una convocatoria estatal, teniendo en cuenta la magnitud de una catástrofe como la de la DANA, no se puede descartar ningún escenario y la demoscopia se torna impredecible.
Para combatir esta mochila ideológica de Vox asumida por el PP surgió el Acord Social Valencià. Es por ello que Rut Moyano explica que “con la dimisión de Mazón no se acaban las políticas negacionistas del cambio climático, machistas, racistas, homófobas, que atentan contra la vida y contra el territorio, contra nuestra lengua y nuestra cultura, unas políticas que agreden a todos los sectores sociales del país”.
Moyano, además, denuncia que “hay una campaña organizada por parte de la derecha y la ultraderecha para atacar, acosar y menospreciar a los familiares de las víctimas mortales”. Así pues, “desde el ASV y los CLER no vamos a dejar solos a los familiares y vamos a responder a todos estos ataques” y por eso “es necesario seguir con las movilizaciones hasta acabar con estas políticas y reconstruir socialmente el país”.
La presión en la calle continuará. ¿Hasta cuándo? Hasta que se consiga "verdad, justicia y reparación", tal como manifiesta Mariló Gradolí, portavoz de la Associació de Víctimes de la DANA - 29 d’octubre de 2024.
Gradolí explica que, además de Mazón, "señalamos al Consell por la ineptitud en la gestión institucional y por omisiones que constituyen una grave deficiencia en la protección de la población, desde la ausencia de avisos claros a la ciudadanía hasta la minimización de la comunicación de riesgo, sin tener en cuenta que los valencianos y las valencianas pudiesen morir ahogados en el fango, con dos metros de agua por encima de sus cabezas".
Un año después, Gradolí considera que "no se han asumido todas las responsabilidades, y tras la vergonzosa renuncia de Mazón seguimos el camino de la verdad, justicia y reparación".
Para Anna Oliver, presidenta de Acció Cultural del País Valencià (ACPV), una de las organizaciones que conforman la Plataforma Mazón Dimissió, "el principal motivo para continuar la protesta, después de la dimisión de Mazón, es la voluntad de las víctimas, que siguen exigiendo verdad, justicia y reparación".
Oliver considera que "aún no hay verdad ni hay justicia, ya que Mazón no ha dejado el acta de diputado para mantener su aforamiento judicial, con lo que está dilatando que se aclaren los hechos", pero, asimismo, "no hay tampoco reparación, puesto que no solo no se ha producido una petición de perdón institucional, sino que el general Gan Pampols hoy mismo declaraba que ahora estamos menos preparados para un episodio como el de la DANA que hace un año, por lo que, además, no se entiende para qué han valido los dos millones de euros de dinero público que ha costado su paso por el Gobierno valenciano". En este sentido, los organizadores de la protesta también reclaman una convocatoria de elecciones, ya que, como explica Oliver, "se necesita un nuevo gobierno para llevar a cabo una reconstrucción y una reparación con garantías", frente a la política pactada del Consell del PP con Vox. Es decir, "todos los motivos que nos han hecho salir a la calle cada mes durante este último año se mantienen vigentes".


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