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violencia sexual

El fiscal del caso de la 'manada de Sabadell' apoya a la víctima por su relato "verídico y consistente"

En su alegato final, Eduardo Gutiérrez defiende la versión de la víctima de la violación grupal por parte de tres hombres y con la cooperación necesaria de otros tres. Mantiene la petición de penas de entre 37 y 41 años para los procesados. La defensora del principal acusado reprocha a la víctima no haber gritado ni haberse resistido a la agresión.

Uno de los acusados de la manada de Sabadell
Uno de los acusados llega este miércoles a la Audiencia de Barcelona donde prosigue el juicio por la violación múltiple de una joven en una nave abandonada de Sabadell (Barcelona)— Marta Pérez / EFE 

El fiscal Eduardo Gutiérrez ha apoyado este miércoles a la víctima de la violación grupal cometida por parte de la llamada 'manada de Sabadell'. En su alegato final, ha calificado de "verídico, creíble y consistente", además de "uniforme en el tiempo", el relato de la joven de 20 años que fue violada salvajemente por tres hombres la madrugada del 3 de febrero de 2019 en una nave abandonada de la localidad barcelonesa de Sabadell. Mantiene el representante del Ministerio Público la petición de cárcel de entre 37 y 41 años para los cuatro procesados por tres delitos de agresión sexual y cooperación necesaria para su comisión, con la agravante de actuación conjunta. Dos de los violadores no han podido ser juzgados por estar fugados.

El fiscal ha justificado algunas de las duras preguntas que hizo este martes a la víctima y que han producido cierta polémica por su brusquedad, aunque el abogado de la víctima calificó de "necesarias". "Se ha insistido en la iluminación de la nave, y es porque la víctima reconoció  a los acusados, aunque respecto a uno de ellos se retractó parcialmente, aunque luego confirmó que era uno de ellos".

También ha dicho el fiscal: "Le pregunté ayer si intentó salir de la habitación donde estaba siendo violada y ella contestó que no podía, no solo porque tenía a un hombre encima, sino también porque en la nave había más hombres que se lo impedirían", ha dicho el fiscal Gutiérrez, que ha incidido en este punto, en el de la cooperación necesaria que protagonizaron tres de los encausados para "propiciar que la agresión se llevara a cabo". "Llevaron a cabo una intimidación ambiental, recogida por el Tribunal Supremo". La víctima dijo este martes que al ver a seis hombres en la nave, cuando fue llevada a la fuerza por el primer agresor que la violó en la calle,

El fiscal ha insistido en que la joven fue víctima de una violación múltiple. "Evidentemente que se habían puesto de acuerdo los acusados, porque al segundo de acabar el primero con la agresión, entró el siguiente y luego otro más".

Mohamed Alibos, el principal acusado y el único de los cuatro considerado el presunto autor material de una de las violaciones, ha negado los cargos, ha afirmado que mantuvo una relación sexual consentida con la joven y ha negado una penetración anal, aunque ha reconocido la eyaculación, como probaron las pruebas de ADN en el cuerpo de la mujer agredida. Según Aibos, en prisión provisional desde febrero de 2019, la chica llegó a la nave junto a un hombre marroquí; en la nave había una fiesta y una docena de personas. "La chica bailó y se tomó un cubata". En un momento dado, según la versión ofrecida hoy por este marroquí, "la chica se abalanzó contra mí y nos acostamos".

El fiscal niega esta versión que "obedece a su derecho a la defensa. Ni ha aportado un testigo de esa supuesta fiesta. Solo le queda el recurso de contar que hubo consentimiento ya que su ADN se encontró en el cuerpo de la víctima".

La abogada defensora de Alibos, Raquel Ramos, ha continuado este miércoles con su línea dura y hostil hacia la víctima. "La víctima hizo ayer un relato muy preparado y demasiado técnico para gusto de esta defensa. Ha cometido contradicciones. La clave es con qué actitud y con qué voluntad llegó a la nave donde se produjeron supuestamente los hechos. La joven tenía ganas de continuar con la fiesta", ha sostenido la letrada, que ha puesto en duda la versión de la víctima, a la que todas las partes en esta vista oral han llamado por su nombres, sin respetar la protección debido a una víctima de violencia sexual.

"No se resistió ni gritó"

Raquel Ramos ha vuelto a cargar, como hizo en la jornada anterior, contra la víctima, cuestionando que "no hizo nada, ni se resistió, ni gritó". "Nadie la impidió gritar, un grito desgarrador a esas horas, alguien hubiera reaccionado. Accedió a la nave por su propia voluntad. Iba con un solo individuo, y sin amenazas ni coacciones ni fue amenazada con un objeto por el que pudiera temer por su vida", ha sostenido la letrada de Alibos, insistiendo en la "voluntariedad de la víctima en seguir de fiesta"

El abogado de la víctima, Jorge Albertini, ha valorado la "templanza" con la que en la sesión inicial del juicio declaró su cliente. " Ayer declaró de una manera concreta y precisa". El letrado ha desvelado que la joven es homosexual, "tengo permiso de ella para decirlo, por lo que es imposible que hubiera dado su consentimiento para tener relaciones con Mohamed Alibos". Ha dicho Albertini que su cliente "ha seguido estudiando, ha intentado superar este drama, pero va a necesitar terapia permanente porque es muy difícil que una persona pueda sobrellevar esta tragedia".

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