Moncloa enmarca las informaciones sobre la UCO en la "campaña de descrédito" que anticipó Sánchez hace más de un año
En Moncloa recuerdan que hace un año, cuando el presidente del Gobierno se tomó cinco días de reflexión, ya se hizo un diagnóstico de las "operaciones de acoso y derribo" contra él.
La aparición de varios audios de supuestas maniobras avaladas por el PSOE contra la UCO generan un nuevo episodio de acusaciones al Gobierno.

Madrid--Actualizado a
"Mi mujer y yo sabemos que esta campaña de descrédito no parará. Llevamos diez años sufriéndola". Son palabras pronunciadas por Pedro Sánchez el 29 de abril de 2024 en Moncloa. El presidente del Gobierno compareció entonces en una esperada declaración institucional para dar a conocer a la ciudadanía su decisión tras cinco días de reflexión. En aquel momento el motivo principal de esa "campaña" era la apertura de la causa judicial contra su esposa Begoña Gómez.
Pero en este último año los asuntos judiciales que afectan directa o indirectamente a su Ejecutivo o al PSOE han continuado. Un caso paradigmático es el que afecta a su hermano, investigado en Extremadura. Además, al goteo de informaciones sobre el 'caso Koldo', los mensajes filtrados de Sánchez con el exministro José Luis Ábalos, los supuestos informes de la UCO contra Santos Cerdán se ha sumado ahora una nueva protagonista: Leire Díez y una supuesta operación bajo cuerda de los socialistas para actuar contra la UCO.
Este el suelo tembloroso en el que se mueve el Gobierno desde hace semanas. Fuentes de Moncloa ponen de manifiesto que Sánchez ya denunció hace un año lo que estaba pasando. Tanto en la carta que envió a la ciudadanía el 24 de abril y que publicó en redes sociales como en la mencionada comparecencia posterior. "Una operación de acoso y derribo por tierra, mar y aire", escribió el líder del Ejecutivo.
Todo auspiciado desde organizaciones ultraderechistas como Manos Limpias, que ha impulsado las querellas contra Gómez y también contra David Sánchez. También cuentan, según apunta el Gobierno, con la colaboración de operadores jurídicos, aunque en Moncloa tratan de cuidar las palabras sobre su confianza en el sistema judicial. La tercera pata serían los medios de comunicación que elevan estas noticias y el uso político que hacen PP y Vox de ellas.
Sobre la "última ramificación", según palabras de fuentes socialistas, de estos "ataques", en el Gobierno se defienden. "Son ataques con muchas informaciones difíciles de demostrar con hechos. Es básicamente gente diciendo cosas sobre nosotros pero sin pruebas", señalan las fuentes consultadas.
"De lo que sí que estamos seguros es de que no hemos hecho nada de lo que se nos acusa", reiteran en Moncloa. En el entorno de Sánchez se remiten a la reacción del PSOE negando relaciones laborales con Leire Díez y avalando la querella anunciada contra El Confidencial por la información en la que se acusa a la susodicha de estar a las órdenes del partido.
Por lo demás, Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, defendió fervientemente a la UCO durante la rueda de prensa ofrecida en Moncloa tras el Consejo de Ministros. Ya lo hizo la semana pasada en el Congreso ante las menciones sobre la existencia de una "UCO patriótica" que pusieron encima de la mesa algunos aliados del Gobierno. "No conozco ninguna declaración del Gobierno que haya hecho referencia a la UCO como autora de ninguna filtración", señaló el ministro.
Lo hizo pese a que en referencia a los wasaps entre Sánchez y Ábalos sí se apuntó veladamente en esa dirección los primeros días, especialmente mediante unas declaraciones de María Jesús Montero. En el Gobierno todavía no han decidido, según fuentes de Moncloa, si iniciarán acciones legales para investigar el origen de la filtración si se no se actuaba de oficio. "Lo único que conozco es el apoyo a la UCO en sus funciones, Naturalmente el ministro tiene la máxima consideración de la UCO y de todas las unidades policiales", añadió Marlaska.
El ministro destacó la "profesionalidad" de una UCO que actúa "bajo directrices judiciales" y recalcó que eso, en otros momentos "cuando gobernaba la derecha no ocurría". Desde el Gobierno de Sánchez se ha defendido que la llamada "policía patriótica" que actuaba bajo el mandato político del PP para maniobrar contra rivales políticos ya no existe.
Por su parte, Patxi López, portavoz de los socialistas en el Congreso, sí que se mostró contundente para rechazar el comportamiento de Díez, a quien reconoció conocer personalmente. "Si es verdad lo que se escucha, me parece absolutamente rechazable", afirmó durante su rueda de prensa en la Cámara Baja.
En este contexto, el Gobierno busca la estrategia para pasar página y cambiar los focos mediáticos y políticos que el PP está usando. En Moncloa aseguran que retomarán la agenda de regeneración democrática, todavía sin novedades al respecto. Además, han optado por no parar en la presentación de querellas contra todo de tipo de "informaciones difamatorias" que imputen actos delictivos a sus dirigentes. Y la sensación que recorre Moncloa es de estar "aguantando estoicamente" las denuncias e "informaciones falsas".
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