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Los gobiernos de coalición del PSOE frente a las resistencias al pacto estatal con Podemos

Los socialistas mantienen su apuesta por un Ejecutivo monocolor a nivel estatal, pero no ocurre lo mismo en varias comunidades y municipios: ya han reeditado el Botànic II y se plantean gobernar con Podemos en Baleares, Canarias y La Rioja. En ciudades como Logroño o Palma tampoco cierran la puerta a esta posibilidad y han acordado u ofrecido más pactos de coalición a partidos regionalistas y de derechas.

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El presidente del Gobierno en funciones y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante la reunión de la Ejecutiva Federal del partido en Ferraz. EFE/Emilio Naranjo

El PSOE se resiste a incluir miembros de Unidas Podemos en el Consejo de Ministros. Pablo Iglesias no cree que Pedro Sánchez le "mienta" y considera que van en buena dirección aunque los socialistas insisten en que su preferencia es un Ejecutivo monocolor y que aún tienen que definir qué significa "un gobierno de cooperación". Sin embargo, este cierre de puertas no se da en buena parte de las comunidades autónomas y municipios: al menos están abiertos a esta posibilidad para formar seis gobiernos autonómicos y ayuntamientos importantes. De hecho, el primer acuerdo definitivo tras las elecciones de abril y mayo es el pacto del Botànic II, una coalición entre el PSV, Compromís y Unides Podem.

En el resto de comunidades autónomas todavía no hay ningún acuerdo ya que falta tiempo para que se formen los gobiernos y se prevé que muchos de ellos se cierren 'in extremis'. Sin embargo, los socialistas no rechazan formar coaliciones en Baleares, Canarias y La Rioja. El pacto más claro es el de Baleares ya que es la única mayoría posible y Francina Armengol puede gobernar reeditando la alianza entre el PSIB, Més y Unidas Podemos. En las reuniones de las tres formaciones coordinan los acuerdos para el Govern, el Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Palma. Este lunes se cerró un principio de acuerdo respecto a los programas y, aunque todavía no se ha entrado en el reparto de cargos, sí se da por hecho que se formarán gobiernos de coalición.

El PSIB fue el que propuso seguir avanzando en el programa y dejar para lo último la representación que tendrá cada formación en las distintas instituciones. El Més y Unidas Podemos piden que ceda la presidencia del Parlament y el senador autonómico. Uno de estos cargos sería para Més y otro para Unidas Podemos. El PSIB en principio se negaba a estas cesiones pero ahora se muestra dispuesto a negociar. Mientras que en Palma ya negocian el reparto de áreas. No hay acuerdo concreto, pero sí se ha pactado ya que se repartirán las competencias.

En Canarias la situación es parecida aunque el PSOE todavía podría mirar a su derecha y pactar con Coalición Canarias. De momento, la preferencia es sumar con Podemos, Nuevas Carias y la Agrupación Socialista Gomera y formar un gobierno de coalición entre las formaciones proporcional a los votos.

En Canarias y La Rioja el PSOE muestra más resistencia para formar la coalición pero no se ha descartado esta opción

En La Rioja hay más resistencia pero Público ha podido confirmar que no se ha cerrado ninguna puerta. El PSOE podría apoyarse en Ciudadanos o en Podemos para gobernar y, si miran a su izquierda, existe "la posibilidad de entrar en el Gobierno". El PR no ha conseguido representación por lo que no hay otras alternativas que sí se dan en Logroño donde el concejal es clave para completar la mayoría en la izquierda. Allí PR y Podemos podrían entrar en el consistorio municipal. 

Además de estas Comunidades, el PSOE y el PAR han cerrado un pacto de coalición en Aragón que planean extender a la Diputación Provincial de Teruel y buena parte de los ayuntamientos. Los dos partidos todavía necesitan sumar siete escaños para llegar a la mayoría absoluta en la Comunidad pero en esta fórmula no entra Podemos ya que no se ven compatibles con el partido derechista. El secretario general autonómico, Nacho Escartín, plantea un gobierno en el que estén los partidos de izquierdas y que la investidura de Javier Lambán contara con el apoyo de la formación morada, CHA e IU, y la abstención del PAR. La incógnita de la coalición ya acordada entre el PSOE y el partido aragonista es si conseguirán los votos de Ciudadanos que, hasta el momento, se ha mostrado reticente. El PSOE les sigue emplazando a negociar un gobierno de coalición y el partido naranja no descarta negociar con los socialistas el Ayuntamiento de Zaragoza por lo que podría llegar a darse un intercambio de votos. 

En Cantabria también se ha manifestado claramente la intención del PRC y PSOE para formar una coalición en la Comunidad. Ahora los dos partidos tienen que negociar el reparto de áreas pero ambos tienen claro que habrá gobierno compartido. 

Las diferencias a la estrategia de estatal se nota aún más en los ayuntamientos ya mencionado y en otros ejemplos como Barcelona. El PSC ha estado pidiendo hasta ahora a Ada Colau que los integre en el Ejecutivo municipal. Los socialistas no aseguraban una investidura si no firmaban con los 'comuns' un acuerdo de gobierno que les garantice que formarán gobierno entre ambas formaciones, excluyendo a ERC. Esta fórmula sería posible gracias a la abstención de Manuel Valls y, aunque la preferencia de Colau es un tripartito con PSC y los republicanos catalanes, este miércoles ha descartado sumar a ERC. Una consulta a la militancia de los 'comuns' y las negociaciones con los socialistas definirán la fórmula y el pacto de gobierno.

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