Entrevista a Iván Guerrero, activista que inició el boicot de La Vuelta"Hemos salido a la calle porque el Gobierno no ha cortado relaciones con Israel"
'Público' habla con uno de los cinco activistas que iniciaron en Figueres la acción de boicot a La Vuelta por la participación del equipo Israel - Premier Tech

Barcelona--Actualizado a
Cinco activistas de Figueres (Alt Empordà) han demostrado que las pequeñas acciones locales pueden llegar a tener repercusiones muy significativas. Convocados por el grupo Alt Empordà amb Palestina, el pasado 27 de agosto cinco personas se plantaron en medio de la carretera por donde pasaba la primera etapa de La Vuelta ciclista en España. Llevaban una pancarta y dos banderas palestinas y tenían una única misión: boicotear la gran competición deportiva que ha permitido la participación del equipo Israel-Premier Tech, propiedad del empresario Sylvan Adams, muy cercano al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Un movimiento que, según los activistas, "blanquea" la imagen de un Estado que perpetra a diario un "genocidio" en Gaza.
Esta acción pacífica de boicot sirvió de ejemplo para otros activistas en Catalunya y en el resto del Estado español, que sumaron esfuerzos para parar la carrera o, al menos, ralentizarla en algunos puntos. Lo que empezó como una pequeña reivindicación —algunos incluso se burlaron de ella— ha acabado en una gran revuelta en Madrid. Una protesta masiva interrumpió la última etapa de La Vuelta en la capital estatal e impidió que la entrega de premios se celebrara de manera convencional. La policía reprimió a los manifestantes con gases lacrimógenos y pelotas de goma, y los incidentes obligaron a detener a los ciclistas.
Uno de los activistas de Figueres fue detenido entonces por "desórdenes públicos", por "resistencia" y "desobediencia" y por "poner en grave riesgo la circulación". Al día siguiente, sin embargo, fue liberado con el apoyo de una treintena de personas en los juzgados. Público ha contactado con uno de los manifestantes, Iván Guerrero, para saber cómo se forjó la iniciativa en tierras gerundenses y reflexionar sobre su importancia y la respuesta que han recibido en todo el Estado.
¿Cómo nació la iniciativa del boicot?
Lo explico a nivel personal. Yo no formaba parte del colectivo Alt Empordà amb Palestina, estaba solo, pero a través de redes sociales vi que el equipo israelí participaba en La Vuelta y que la carrera pasaba cerca de mi casa, por Figueres. Después de tanto tiempo viendo imágenes de lo que pasa en Gaza y sin poder hacer nada, vi la oportunidad. Busqué más información y los encontré a ellos. Nos reunimos y lo planeamos en un par de encuentros.
En la acción de bloqueo eran solo cinco personas.
Sí, pero la entidad es más grande. Nos dividimos en dos grupos: uno hizo la manifestación en Figueres, que ya estaba anunciada. Y los otros, a quienes nos importaba menos sufrir las consecuencias, decidimos hacer el bloqueo. En realidad íbamos a ser ocho personas, pero tuvimos dificultades para llegar al lugar. Había demasiadas calles cortadas.
¿Esperaban que tanta gente se sumara al bloqueo en todo el Estado español?
Sabíamos que habría más protestas, sobre todo en el País Vasco. Allí siempre organizan algo, pero no nos esperábamos que fuera de esta manera. Ha sido genial: en Bilbao pararon la carrera tres kilómetros antes y en Galicia ocho. En Madrid, mucho más de lo que esperábamos. El colectivo está muy contento de ver tanta gente implicada en la causa. No somos cuatro gatos, hay mucha gente que ha decidido salir a la calle porque el Gobierno no ha hecho lo que debería hacer: cortar toda relación con Israel. Si no hacen su trabajo, tendremos que hacerlo a nuestra manera.
¿Cómo lo vivieron ustedes? ¿Sabían qué podía pasar? Hubo incluso quien se burló.
No nos sentimos ridiculizados. Hacemos las cosas porque creemos en ellas. Si pensamos que estamos haciendo lo correcto, nos da igual lo que la gente comente. Ese día había de todo: nervios, emoción... Yo estaba intranquilo porque no sabía qué iba a pasar, si acabaríamos en prisión. Solo íbamos a plantarnos allí con la pancarta. Dentro de lo posible, salió muy bien. Nos sorprendió que en cuestión de minutos la gente ya hablara de ello en las redes. No esperábamos que todo corriera tan deprisa.
Uno de los compañeros fue detenido. ¿Qué pasó? ¿El caso sigue abierto?
La causa sigue abierta por resistencia a la autoridad. Él pasó la noche en comisaría, pero al día siguiente salió. Ese mismo día y el siguiente fuimos a apoyarle. A otra compañera no la detuvieron, pero sí le pusieron una denuncia.
¿Cómo actuó la policía?
En general, se portaron bastante bien. El motivo por el que detuvieron al compañero fue que un agente quiso quitarle la pancarta y, al intentar apartarse, el policía cayó.
Hay gente que alega que La Vuelta es solo una competición deportiva y que el equipo ciclista no tiene culpa. ¿Qué representa la participación de Israel en la carrera?
Es sportwashing blanquea la imagen de Israel. Se hace ver que es un país como otro cualquiera, ignorando voluntariamente sus crímenes de guerra y el genocidio. No habríamos movido ni un dedo si los gobiernos hubieran hecho lo que les corresponde. ¿Que los ciclistas no tienen la culpa? Depende. Nosotros bloqueamos solo al equipo israelí. Además, nos colocamos a gran distancia para que nos vieran de lejos y pudieran parar a tiempo. Tenían 450 metros para reaccionar.
Esta pequeña acción ha acabado convirtiéndose en una revuelta en Madrid. ¿Es importante reivindicar cada día el fin del genocidio en Gaza?
Es importantísimo. No lo podemos permitir. Una cosa es que no sepamos qué pasa, pero vemos imágenes todos los días. España aún mantiene ciertas relaciones con Israel. Pueden enviar armas y usar nuestras bases. Queremos un corte total de cualquier acuerdo o relación. Si el Gobierno lo hace, no tendrá que preocuparse por ninguna protesta. Pero ahora mismo ya hemos esperado demasiado, toca actuar.
Además, hay que insistir en que esto ha sido un movimiento de la gente, no nos ha convocado ningún gobierno ni partido político. Hay quien dice que Sánchez nos ha animado, pero no. Nadie necesitaba que el presidente le dijera nada. Ha sido la voluntad de la sociedad civil. Y empieza a ser bastante absurdo que se nos acuse de antisemitas. No es verdad, nosotros somos antisionistas. No tenemos ningún problema con los judíos. Desde 1948, los sionistas han robado las tierras palestinas y han maltratado al pueblo autóctono. Ha quedado demostrado que hay judíos que también protestan contra el sionismo.

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