La historia electoral de Aragón: sin mayorías absolutas, con Vox al alza y los regionalistas a la baja
La histórica ventaja del PSOE en Aragón, que ha ganado seis elecciones frente a cinco del PP, podría verse equilibrada si Jorge Azcón revalidad la victoria.
Los partidos regionalistas vivieron un gran momento en 2003 cuando aglutinaron casi el 25% de los votos, pero en 2023 bajó hasta el 12%.

Madrid-
El próximo 8 de febrero tendrán lugar las elecciones de Aragón, las primeras de 2026 y las que continúan la ruta diseñada por el Partido Popular. El camino comenzó el 21 de diciembre de 2025 en Extremadura y, tras la parada aragonesa, viajará hasta Castilla y León, donde el próximo 15 de marzo también habrá elecciones autonómicas. Y pocos meses después tocará Andalucía.
Aragón tiene una enorme particularidad difícil de ver en otras regiones de España: nunca ha habido una mayoría absoluta en sus Cortes, ubicada en 34 escaños. Solo el PSOE en 1983 rozó ese resultado, quedándose a un escaño del objetivo. Desde entonces, nadie ha logrado superar los 30 diputados, una marca obtenida por los socialistas en dos ocasiones (1991 y 2007) y una por el PP (2011). En los comicios de 2023, Jorge Azcón logró 28 escaños y este 8F las encuestas pronostican para el PP un resultado similar, de forma que volvería a necesitar a Vox, con los que ya formó un gobierno de coalición al principio de esta legislatura.
La participación en las elecciones de Aragón siempre se ha mantenido en números discretos y regulares: casi el 35% del electorado evita ir a las urnas. En las de 2023 se marcó 66%, el mismo dato que en las últimas dos convocatorias electorales. Con la bajada de participación generalizada que vive la política española, es probable que Aragón roce su mínimo histórico, un reconocimiento que ahora mismo mantienen las elecciones de 1991, en las que votaron tan solo el 64% de los ciudadanos.
La temprana eclosión de los partidos regionalistas, fundamentalmente el Partido Aragonés (PAR) y la Chunta Aragonesista (CHA), ha impedido un dominio más claro del bipartidismo. La imperiosa necesidad de negociar ha provocado en el pasado gobiernos de coalición de la fuerza mayoritaria con el PAR, que durante las décadas de los ochenta y noventa tuvo gran peso en el parlamento aragonés. El bipartidismo de PP y PSOE alcanzó su máxima expresión en 2007, cuando entre ambas formaciones acapararon casi el 74% de los votos y 53 de los 67 escaños. Actualmente, suman un 64%, una remontada considerable si se tiene en cuenta que en 2015, con la irrupción de Podemos, bajaron hasta el 48%.
En los últimos comicios ha ido cristalizando el crecimiento de Vox, que duplicó sus resultados desde 2019 a 2023 y que aspira a repetir ahora otro salto importante. Por contra, hay quienes han ido decreciendo tras irrupciones históricas. Podemos pasó de no tener representación a lograr 14 diputados y el 20% de los votos en 2015, a menos de un 1% del PSOE, pero en 2019 cayó hasta 5, luego a 1 y este 8F lucha por mantener la representación. Algo parecido, pero más abrupto aún, pasó con Ciudadanos. La formación de Albert Rivera apareció de la nada con 12 escaños en 2019 y para 2023 ya había desaparecido de las Cortes aragonesas. La derecha tuvo su pico más alto de votos en 2011 cuando logró el 51% de los votos. En las elecciones de 2023 quedó cerca de ese récord (PP, Vox y PAR lograron casi un 49%) y este 2026 aspiran a igualarlo o incluso superarlo si Vox crece en la medida de lo previsto.
La derecha tuvo su pico más alto de votos en 2011, cuando logró el 51% de los votos. En las elecciones de 2023 quedó cerca de ese récord (PP, Vox y PAR lograron casi un 49%) y este 2026 aspiran a superarlo si Vox crece en la medida de lo previsto.
Zaragoza, capital de cambios
La capital aragonesa es la provincia que más escaños reparte y la que suele dar pistas de la realidad en la comunidad autónoma. Allí fue donde Podemos superó al PSOE en 2015 y allí ha sido recientemente donde el PP logró mayor distancia en escaños con los socialistas, lo que le permitió una victoria holgada en 2023.
Zaragoza ha sido el gran fortín de la Chunta Aragonesista, formación que alcanzó su auge en 2003 con seis escaños y en la que ahora guarda tan solo dos diputados. Aunque la caída más llamativa es la del Partido Aragonés (PAR), que en 1987 tuvo el 31% de los votos, solo superado por el PSOE, y en 2023 se quedó por primera vez en su historia sin representación asamblearia desde Zaragoza.
En general, la crisis de los partidos regionalistas afecta a todo Aragón. A pesar de la variedad de listas (PAR, Aragón Existe y Chunta Aragonista), las formaciones no han cosechado el éxito que en otras regiones han demostrado Más Madrid, Bloque Nacionalista Galego (BNG) o Compromís. Ante la pérdida de confianza en el bipartidismo, la ciudadanía se decantó por Podemos, Ciudadanos y ahora Vox, que capitaliza al votante conservador y crítico con el sistema. Los partidos regionalistas vivieron un gran momento en 2003 cuando aglutinaron casi el 25% de los votos. En 2023 bajaron hasta el 12%. Los sondeos pronostican, en todo caso, una leve mejoría de Chunta Aragonesista y un retroceso de Aragón Existe y del PAR, que incluso podría desaparecer del Parlamento.
Teruel, la provincia donde el voto sale caro
En la provincia más al sur de Aragón se suelen dar relaciones complicadas con el voto, que no está tan bien representado como en otras regiones. La ley D'Hondt provoca en ocasiones resultados sorprendentes, como que el PP ganara al PSOE por nueve puntos porcentuales en la provincia (casi el doble que en Huesca o Zaragoza) en 2023, pero solo lograra un escaño de diferencia.
Los 14 escaños que reparte la provincia generan igualdades difíciles de romper. En la región, Teruel Existe es actualmente la tercera fuerza más votada con el 20% de los votos y la coalición en la que se engloba, Aragón Existe, no consigue más representación que esa. De allí también sale el único escaño que tiene actualmente el PAR.
En esta provincia se han quedado sin representación parlamentaria la Chunta Aragonista en 2007, a pesar de obtener el 6% de los votos, mientras que en Zaragoza el PAR logró obtener un escaño en 2019 a pesar de recibir tan solo el 3,6% de los apoyos.
Huesca, un fortín socialista debilitado
La provincia del norte ha sido la que más ha estado ligada al PSOE históricamente. Allí los socialistas han sido el partido más votado en siete de las 11 elecciones y en otras dos ha habido empate a escaños.
El PP solo ha logrado vencer en dos ocasiones, en 1995 y en 2023. La lista de Azcón podría obtener una segunda victoria consecutiva en Huesca, un hecho sin precedentes entre los populares.

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