Unidas por Extremadura logra un resultado histórico y enseña el camino a la izquierda estatal
Irene de Miguel, candidata a la Junta de la coalición conformada por Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde, escala hasta los siete asientos y obtiene más del 10% de los votos.

Madrid--Actualizado a
Récord histórico. Con casi el 99% de los votos escrutados, Unidas por Extremadura, la candidatura en la que confluyen Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde, ha cosechado el mejor resultado de la izquierda alternativa al PSOE en los 46 años de historia autonómica de Extremadura: siete diputados. Cuatro de IU y tres de Podemos, según confirman a Público fuentes del espacio. La lista que lidera la secretaria general de Podemos en la región, Irene de Miguel, aumenta su presencia en la asamblea regional en tres escaños respecto a las pasadas elecciones de 2023, cuando se quedaron en cuatro asientos. Pasando de un modesto 6,2% del voto, un punto por encima del mínimo para entrar en la cámara autonómica, a un 10,25%.
Con este resultado, la coalición ha cumplido el que era uno de sus objetivos electorales: romper el techo de voto de la "izquierda combativa". Hasta ahora, el récord lo ostentaba la alianza de Izquierda Unida, Los Verdes y Compromiso por Extremadura, que obtuvo, en los comicios de 1995, seis escaños y un 10,54% del voto. Un número de asientos que repitió Podemos en 2015, aunque con un porcentaje de voto levemente inferior, un 8,02%.
Unidas por Extremadura se mantiene como cuarta fuerza en las dos provincias extremeñas, con tres diputados por Cáceres y cuatro por Badajoz. También retiene la cuarta posición en las diez poblaciones extremeñas con mayor densidad de población. En la ciudad de Cáceres, la coalición crece del 8,68% al 13,6% del voto. En Badajoz, por su parte, la subida es bastante similar, pasando del 6,31% al 11,3%. Una dinámica que se repite en Mérida, con un crecimiento del 5,55%. Algo más sutil es la subida en Plasencia, la cuarta ciudad más poblada de la comunidad extremeña. Allí, UxE asciende del 7,55% al 11,86% del voto. En Don Benito, el Ohio de Extremadura, la coalición duplica sus apoyos, creciendo del 5,95% al 10,32%. Y en Almendralejo, el municipio donde De Miguel pasó el último día de campaña, la coalición sube en 3,97 puntos porcentuales. Casi como en Villanueva de la Serena, localidad de nacimiento del candidato socialista, donde la lista de la izquierda alternativa escala 3,08 puntos.
"Somos una luz de esperanza para toda la izquierda"
De Miguel ha comparecido pasadas las 22.30 horas para valorar los resultados electorales de su formación. "Esta fuerza política va a seguir empujando para conseguir los cambios y transformaciones que merece nuestra tierra", ha abierto su intervención la política extremeña. Agradeciendo el apoyo y el cariño recibidos: "Somos una luz de esperanza para toda la izquierda transformadora en nuestro país". Una esperanza, ha aclarado la secretaría general del partido morado en la región, que no tiene que ver con una coyuntura política, "sino con un esfuerzo que se ha alargado durante mucho tiempo".
"Hemos sido una oposición firme y vamos a seguir siéndolo", ha continuado reivindicando la cabeza de lista. Enfrentando las políticas de austeridad y los recortes en libertades y derechos del gobierno popular. "El panorama en la Asamblea de Extremadura", ha reconocido de Miguel rebajando el tono triunfalista, "queda con mayor incertidumbre de la que había". ¿Y ahora qué?, ha preguntado en voz alta la política morada. "La señora Guardiola nos ha llevado a unas elecciones anticipadas, que nos han costado siete millones de euros a los extremeños, para subir un escaño y depender aún con más fuerza de un partido de ultraderecha como Vox", ha reflexionado la candidata. Un fracaso por el que la todavía presidenta de la Junta "debería dar un paso al lado".
"Vamos a seguir peleando por ensanchar nuestro espacio", se ha comprometido De Miguel, recordando que, en algo más de un año y medio, se celebrarán elecciones municipales. "Estaremos en cada pueblo defendiendo los servicios públicos, defendiendo a nuestra gente, defendiendo la igualdad de oportunidades, las políticas feministas, las políticas que hacen esta tierra más sostenible y con más futuro, sin olvidarse de los jóvenes y garantizando el derecho a la vivienda", ha sentenciado la candidata morada. Con una advertencia para las derechas: "La izquierda tiene mucho que decir y va a ser la mayor oposición que van a encontrar en esta tierra".
Un crecimiento anunciado
Los últimos sondeos publicados antes del pistoletazo de salida de la campaña electoral ya apuntaban hacia una subida considerable del espacio a la izquierda del Partido Socialista, otorgándole cerca del 10% del voto y un número de entre 6 y 7 escaños. A una candidatura unitaria y con un cierto recorrido regional -son las terceras elecciones consecutivas en las que la fórmula de UxE aparece entre las papeletas- se ha sumado la caída en picado del apoyo a la lista socialista, encabezada por Miguel Ángel Gallardo, que pierde 10 escaños. La imputación del candidato en la investigación abierta por la contratación del hermano del presidente del Gobierno ha terminado de lastrar una candidatura que despertaba, de por sí, poca ilusión entre el electorado. Teniendo en cuenta que el PSOE ha gobernado durante 36 años en la región, sin que ello se haya traducido en mejoras palpables para la mayoría social.
Un batacazo histórico del que Unidas por Extremadura ha conseguido rascar algo de voto, a través de una campaña "pegada al territorio" y centrada en algunas de las principales preocupaciones de los extremeños: empleo, transporte, sanidad o vivienda. Con todo, la subida de la coalición que lidera Irene de Miguel no termina de salvar la caída del voto progresista, que roza el 36%. Quedándose lejos de tener verdadero efecto en la gobernabilidad de la región, en manos de las derechas.
La todavía presidenta de la Junta de Extremadura y candidata popular, María Guardiola, se ha impuesto sobre el resto de fuerzas, escalando hasta los 29 escaños, uno más que en 2023, y consolidando una diferencia de 10 asientos con el Partido Socialista, que deja de ser la fuerza más votada en la comunidad. Eso sí, sin cumplir el verdadero objetivo de la convocatoria anticipada de elecciones: alcanzar la ansiada mayoría absoluta, los 33 escaños. Así las cosas, el verdadero ganador de la noche ha terminado siendo otro: Óscar Fernández Calle. Y es que Vox aumenta su presencia en la cámara autonómica en 6 escaños, subiendo hasta los 11 y convirtiéndose en la llave de la gobernabilidad de los populares.
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