Público
Público

La iglesia de Altsasu repica sus campanas contra la polémica visita de Ciudadanos, VOX y PP

Dos concentraciones paralelas sirven de respuesta al mitin convocado por La España Ciudadana, encabezado por Albert Rivera. La Guardia Civil desplegó numerosos agentes por el municipio. Cuando empezó el mitin, empezaron a sonar las campanas de forma ensordecedora.

Publicidad
Media: 3.73
Votos: 15

Manifestantes ondean banderas de España en el acto de España Ciudadana en Altsasu./ DANILO ALBIN

Domingo tenso en el pueblo más mediático de Navarra. El acto de la plataforma naranja “La España Ciudadana” en Altsasu, que ha contado con el apoyo de destacados dirigentes de Vox y PP, ha estado marcado por el nerviosismo, la rabia e incluso la indiferencia de buena parte de los vecinos de esta localidad, cuyo nombre saltó a los titulares tras la pelea de bar en la que se vieron involucrados dos guardias civiles sin uniforme y por la que siete jóvenes se encuentran a día de hoy en prisión.

Cocktail de sentimientos en una jornada marcada por tres actos distintos en un pueblo de 7.500 habitantes. En la Plaza de los Fueros se dieron cita los simpatizantes de Ciudadanos, PP y Vox. Este último partido, conocido por sus posiciones de extrema derecha, incluso llegó a organizar un autobús que partió a primera hora de la mañana desde Santander y efectuó una parada en Bilbao para cargar gente. Su líder, Santiago Abascal, hizo acto de presencia en el mitin de Altsasu, donde también estaban la presidenta del PP de Navarra, Ana Beltrán, y el portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó.

Mientras tanto, en la Plaza Iortia se abrió un “espacio por los derechos y las libertades”, promovido por una asamblea de vecinas y vecinos de esta localidad. Al mismo tiempo, otras personas optaban por acudir al llamamiento realizado por la plataforma “Altsasu contra el fascismo”, que eligió como punto de encuentro el cementerio del pueblo.

Desde primera hora de la mañana, agentes de la Guardia Civil y de la Policía Foral se desplegaron por las calles de este municipio, que amaneció literalmente tomado por los uniformados. La Benemérita montó también controles en los accesos.

“¿La plaza es por aquí?”

En torno a las 10.45 llegó un autobús con la mayor parte de los asistentes al acto de La España Ciudadana. Ninguno conocía Altsasu. "¿La plaza es por aquí?", preguntó uno de los que iba por delante a los agentes. "Dejadnos en paz, fuera de aquí", fue uno de los gritos que se escuchó entonces en el centro de la localidad. En ese momento, todos los bares estaban cerrados.

El showman de "OK Diario" Cake Minuesa, recientemente galardonado por Hazte Oír, se enfrentó a la gente concentrada con gritos y provocaciones, lo que fue respondido con gritos y silbidos y derivó en una intervención de los agentes forales, que le apartaron del lugar.

La presencia policial fue especialmente notoria en los alrededores de la plaza donde se realizó el mitin de la plataforma auspiciada por Ciudadanos. Albert Rivera, con una lesión en la pierna, apareció en el mitin con una muleta.

Entonces empezó a hablar la oradora y entonces ocurrió algo inesperado: las campanas de la iglesia, situada justo al lado de la plaza, no pararon de sonar. El ruido hacía difícil escuchar la intervención de los distintos oradores. Primero habló Beatriz Sánchez Seco, víctima de ETA. Cuando se callaba la campana sonaba una sirena, y también hubo cerca un concierto de rock.

El mitin continuó con las intervenciones de Fernando Savater y el propio Rivera, que –a pesar de que en la plaza también había un autobús de Vox- corearon con ganas “presidente, presidente”. Mientras, las campanas seguían repicando.

Savater habló de formar un “país libre” frente a los “terruños”. Habló de las Fuerzas de Seguridad del Estado, “que están aquí para que podamos seguir siendo ciudadanos”. En ese momento, se escuchaba en la plaza el “Que se vayan, que se vayan, de una puta vez” que cantaban fuera del parque, completamente rodeado por los antidisturbios de la Policía Foral.

“Demócratas” o “antidemócratas”

Luego llegó el turno de Rivera, quien llamó a “defender que Navarra esté unida a todos los pueblos de España”. Durante su intervención –que pudo escucharse mejor, ya que habían parado las campanas- también mostró su agradecimiento a la Guardia Civil y a “todos los que han dado la vida por este país”. “No es lo mismo ser demócrata que antidemócrata, nacionalista que constitucionalista. Todas las ideologías caben en democracia siempre que respeten la constitución”, dijo. “Como demócrata –continuó- estoy dispuesto a escuchar a los que nos tiran piedras, pero no estoy dispuesto a que nos tiren piedras”. “Presidente, presidente”, cantaron desde abajo. “No estoy dispuesto a que rompan mi país”, fue otra de sus frases para señala la diferencia entre la democracia y el nacionalismo, al que acusó de significar “imposición” o “división”.

Ante una plaza llena de banderas españolas y europeas, Rivera se refirió también a los guardias civiles que “fueron apalizados” en Altsasu “por representar al Estado”. “Cuando agreden a un Guardia Civil están agrediendo a la convivencia, están tratando de liquidar al Estado”, dijo. Luego advirtió que había que “escandalizarse” ante ese tipo de hechos. “No dejemos pisar cualquier pueblo de nuestro país porque unos pocos radicales lo intenten evitar”, dijo en alusión a los centenares de personas que protestaban contra su presencia en los alrededores de la plaza.

“Antes han repicado las campanas, creo que repicaban por las víctimas del terrorismo, así que muchas gracias”, afirmó luego, en alusión a lo que había ocurrido al comienzo del acto.

También criticó el mural con la cara de los jóvenes de Altsasu encarcelados que se encuentra en esa misma plaza. “No podemos permitir homenajes a los agresores. No podemos permitir que lleguen a sus pueblos y les rindan homenaje. Hay vencedores y vencidos”, afirmó.

En cuanto a Catalunya, criticó la actuación de la Abogacía del Estado por pedir sedición y no rebelión para los políticos independentistas encarcelados. “Me consta que hay malestar en la Abogacía del Estado”, afirmó. “Tenemos que trabajar juntos no para buscar venganza, para buscar justicia”. Dijo también que “los indultos son inmorales” y los ubicó en el siglo XIX. “Cuando vas a dar un golpe de estado y eres mayor de edad, sabes lo que te puede suceder”, afirmó. “Si soy presidente del gobierno me comprometo a respetar a los jueces, pero el gobierno no puede destrozar a la justicia, avanzando indultos antes que haya sentencia”, criticó. En ese contexto, Rivera adelantó que el próximo acto de España Ciudadana será en Madrid el 25 de noviembre para “decir sí a la justicia, no a los indultos”.

Rivera también habló de Educación, incidiendo en la necesidad de “saber lo que pasa en las aulas de este país”. Luego lanzó un mensaje a algunos de los espectadores. “La amenaza de Europa se llama hoy nacionalismo y populismo”, dijo desde el escenario. Abajo estaba Abascal, que escuchó esta frase. “Hay que huir de los extremismos y de los radicalismos”, continuó. Seguido citó su ya tradicional “rojos y azules”. “¿Tiene sentido dividir entre rojos y azules cuando el debate es libertad sí o no?”, preguntó. En esa línea, llamó a “reconstruir el constitucionalismo del siglo XXI”. La última parte de su intervención estuvo acompañada por el ruido de una sirena.

Más noticias en Política y Sociedad