José Ignacio García: "Seguridad es ponerte malo y que te cuiden, es poder pagar la hipoteca"
El candidato de Adelante Andalucía plantea en esta entrevista con 'Público' escuchar a la gente que está cabreada y darles una salida: "A lo mejor tienen razón".

Sevilla--Actualizado a
José Ignacio García, el candidato de Adelante Andalucía a la presidencia de la Junta, atendió a Público a las nueve de la mañana del pasado martes, con el debate electoral de la noche anterior aún en la cabeza. A lo largo de esta entrevista, García fue entrando en calor y desgranando los ejes de su proyecto, del que reivindica que puede captar también votos antes alejados de la izquierda: "A la gente hay que escucharla. Y hay mucha gente de clase trabajadora que lo que está es cabreada. Y a lo mejor tienen razón". "Lo que decimos —añade— es que este cabreo es real y que hay que canalizarlo a los verdaderos culpables de la situación: las grandes empresas de la sanidad privada, los que privatizan la universidad, los especuladores de la vivienda, las patronales y los grandes bancos y grandes rentistas".
El candidato de Adelante también reivindica que no se puede comprar el marco de las derechas a la hora de enfocar los temas complejos, como el de la seguridad: "Hay otros elementos de los que nunca habla la derecha. [...] Yo reivindico la seguridad, quiero tranquilidad para el pueblo andaluz. Pero seguridad es poder ponerte malo y que te cuiden, seguridad es pagar la hipoteca y no estar por la noche sin dormir porque no puedas pagar la vivienda. Seguridad es que si tu niño tiene necesidades educativas especiales, saber que la escuela pública va a tener la mejor educación y los mejores recursos para ellos. Eso sí que genera a la gente [la posibilidad] de poder dormir tranquila".
¿Cómo va la campaña?
A nosotros la campaña nos está sentando bien. Estamos intentando ser útiles al pueblo andaluz. En realidad, en la campaña estamos teniendo buenas sensaciones y creemos que, si hay una movilización fuerte, el domingo pueden pasar cosas que nadie se espera.
¿Cuál es el objetivo real de Adelante en estas elecciones? ¿Consolidarse, crecer?
Nosotros salimos, claramente a intentar echar a Moreno Bonilla. Ese es nuestro objetivo. Si no lo conseguimos, no habremos conseguido nuestro principal objetivo.
A partir de ahí, queremos que Adelante Andalucía sea una fuerza útil. Y, por tanto, estamos contentos con que las encuestas nos den una subida. Parece que hay un alza bastante claro de Adelante Andalucía, pero solo vamos a estar [realmente] contentos si conseguimos echar a la derecha. Sería como poner un freno de emergencia que necesitamos en Andalucía.
¿Se presentará Adelante Andalucía en solitario a todos los procesos electorales sucesivos?
A ver. Adelante Andalucía va a estar en todas las próximas [convocatorias electorales]. Eso lo hemos dicho muchas veces. Cuando lleguen las generales, vamos a presentarnos y estaremos en las ocho provincias. La forma en la que nos presentemos, ya lo valoraremos. Tendremos una discusión, un debate en el seno de la organización y lo valoraremos.
Vamos a seguir siendo lo que somos, una izquierda andalucista e independiente del PSOE que no se contenta con, digamos, coger dos sillones. Lo que pretendemos es transformar Andalucía en favor de la clase trabajadora. Por tanto, vamos a seguir siendo lo que somos. En ese sentido, ya veremos cuando lleguen las elecciones. Debatiremos y veremos cómo nos presentamos, pero nos vamos a presentar a las elecciones generales en las ocho provincias.
¿Eso qué significa? ¿Hay una puerta abierta a posibles alianzas con otras fuerzas?
Es que no estamos en eso ahora mismo. De verdad, no hay ninguna discusión en Adelante Andalucía sobre ese tipo de cosas. Lo que sí es que tenemos principios que van a seguir encima de la mesa como hasta ahora. Somos una fuerza andalucista y una izquierda independiente del PSOE. A partir de ahí, valoraremos, pero ahora mismo no está ese debate encima de la mesa.
En el caso de que lograran ese objetivo del que habla y fallaran las encuestas y sumaran con PSOE y Por Andalucía, ¿Qué le pediría a PSOE y Por Andalucía para que se pudiera hacer un Gobierno?
Si eso pasa, yo llamaría a la señora Montero, me reuniría con ella y le plantearía una serie de condiciones. Estas van a ir sobre vivienda, sanidad y educación.
A mí me parece que hay cuestiones [imprescindibles] como la regulación del precio del alquiler, [a través de] una ley que marque un máximo del precio. Hablamos de ligarlo a los salarios. Si estos suben, sube el alquiler, si bajanlos salarios, baja el alquiler, estableciendo una rentas medias por barrios, por distrito. Y el 20% de esa renta de los hogares sería el máximo que nosotros planteamos de alquiler en cada distrito, en cada pueblo.
También hablaríamos de la reversión de los conciertos en sanidad. Y en tercer lugar, de la situación del alumnado con necesidades educativas especiales. Son cuestiones que pondremos encima de la mesa, si eso pasa.
¿No entrarían en un gobierno tripartito?
No, porque creemos que todas las experiencias que hemos conocido hasta ahora de coger un par de consejerías o un par de ministerios en un gobierno hegemonizado por el PSOE han generado más frustración que transformación.
Se suman una serie de errores y políticas contra la mayoría social que plantea el PSOE. [Esto] después te deja sin herramientas para presionar y para poner encima de la mesa mejoras para la vida de la gente.
Es evidente lo que vemos en el Gobierno con la política de vivienda, donde no están haciendo nada para favorecer que la clase trabajadora pueda tener un mejor acceso al derecho a la vivienda. Justamente en materia de vivienda, creo que el PSOE y el PP es donde menos se diferencian.
La vivienda es uno de sus ejes de campaña. Trabajar sobre la oferta en vivienda ¿Es una fórmula correcta para bajar los precios?
Bueno, las recetas del PP son justamente las contrarias a favorecer el derecho a la vivienda. El PP parte de una idea: vamos a desregular todo lo posible, a favorecer que se construya más vivienda privada posible. Construir vivienda y no regularla, al final es como leía el otro día en Twitter: encender el aire acondicionado y dejar las ventanas abiertas. Si tú favoreces la construcción de vivienda privada y no hay regulación del precio del alquiler, no lo hay tampoco del precio de la venta, no se limita el acaparamiento, se deja que los fondos de inversión y los bancos… puedan especular con la vivienda. Al final, no baja el precio, porque no funciona la ley de oferta y demanda automáticamente.
Es más, hemos visto cómo España era uno de los países donde más vivienda se construía en los años previos a la crisis de 2008 y los precios se disparaban. Por tanto, no es una cuestión de que haga falta construir más. Lo que hace falta es que la vivienda que esté vacía la pongamos en alquiler accesible para la mayoría de la gente. Hace falta un modelo de VPO que favorezca verdaderamente que la gente pueda acceder a la vivienda.
Hace falta que los 105.000 apartamentos turísticos se regulen para que en las zonas saturadas podamos devolverlo a lo que eran antes: alquiler para vecinos y vecinas de larga duración. Hay que limitar los precios del alquiler, hay que limitar el acaparamiento, hay que gravar la vivienda vacía con fines especulativos.
Creo que se pueden tomar una serie de medidas que limiten ese uso que se está haciendo de la vivienda como un negocio para especular y para favorecer que esta sirva para lo que para lo que debe servir, para que viva la gente. Entonces, las políticas del PP son justo lo contrario. Por otro lado, las políticas del PSOE son dejar hacer, y al final nos encontramos con una situación en la que, bueno, pues la mayoría de los andaluces y andaluzas no pueden tener acceso al derecho a la vivienda.
¿Cómo se lleva con Por Andalucía? ¿Existe algún tipo de lastre por las peleas del pasado?
No. O sea, no entro en las peleas del pasado. Eso ya está más que olvidado. No influye ni para bien ni para mal. Mira, tengo buenísima opinión de militantes de IU, de los alcaldes de IU de la provincia de Cádiz, que son los que conozco más. Vamos, el alcalde de Puerto Serrano, la alcaldesa de Puerto Real, el alcalde de Bornos, son gente que son compañeros, o sea, no tengo ningún problema. Son gente que hace buena política municipal. Por Andalucía, pues evidentemente tenemos proyectos diferentes para Andalucía. Somos un partido andalucista que, además, somos independientes del PSOE. Por ejemplo, en materia de vivienda somos críticos con la política de los socialistas y Sumar en el Gobierno central, pero no hay ningún tipo de animadversión ni mal rollo ni nada de eso.
¿Qué valor le da a la idea de la unidad de la izquierda?
No es cuestión del valor que se le dé o no se le dé. Hombre, para mí es positivo. Todos los tipos de procesos cuando nos coordinamos, luchamos juntos, cuando estamos en las movilizaciones... Pero, por otro lado, también existe el derecho a plantear proyectos diferentes y no pasa absolutamente nada.
O sea, creo que también tenemos que salir de esa dinámica en la que parece que tenemos que pedir perdón por tener un partido que es andalucista, que plantea unas políticas y que no se conforma simplemente con coger dos consejerías en un gobierno del PSOE, que la experiencia nos ha demostrado que no son muy productivas. Planteamos otra estrategia y no pasa absolutamente nada. Y las encuestas lo que están demostrando es que Adelante Andalucía está subiendo e IU y Podemos, Por Andalucía, no bajan, por tanto: ¿Qué es lo que estamos haciendo? Ampliar el espacio, conectar con otra gente que a lo mejor no votaría, o que se quedaría en su casa, o que votaría a otras fuerzas políticas si no existiera Adelante Andalucía.
Por tanto, creemos que la única forma de poder echar la derecha y de poder verdaderamente acabar con la hegemonía que está queriendo implantar el señor Moreno Bonilla y la derecha es una izquierda nueva, fresca, diferente que conecte con otra gente. Es que no vamos a echar nunca a la derecha volviendo a repetir las fórmulas del pasado. Los gobiernos de Susana Díaz, los gobiernos de [José Antonio] Griñán.... Creo que ahí hubo gente maravillosa que votó al PSOE honestamente, pero que también se sintieron defraudados. Creo que no hay que volver a las recetas del pasado. Que la única forma de, verdaderamente, empezar a cambiar el curso de la historia en Andalucía es plantear unas estrategias nuevas y eso es lo que hace Adelante Andalucía. Una izquierda nueva, sin mochilas, que plantee otro proceso histórico adaptado al momento actual. Y por eso, creo que estamos humildemente conectando con otra gente. Con gente que no se siente interpelada por la izquierda clásica.
¿Cómo describiría el andalucismo de Adelante Andalucía? ¿Cuáles son las señas de identidad?
Es un andalucismo que pretende representar a la clase trabajadora. Somos un partido que aspira estar al servicio de los trabajadores y trabajadoras de Andalucía, de la gente normal y corriente que construye la sociedad y que plantea un proyecto de transformación del territorio para la gente que genera la riqueza.
Y eso parte de entender que hay una contradicción de clase, una contradicción de género y territorial. Andalucía siempre es un territorio de sacrificio para el desarrollo de una minoría que está lejos de aquí. Tenemos siempre déficit de infraestructuras, de financiación, la industria mucho más contaminante, los salarios más bajos y una economía extractiva.
O le damos una respuesta a la contradicción de clase, a la contradicción de género desde el feminismo y a la contradicción territorial desde el andalucismo o nos estaremos quedando cojos y cojas y no estaremos siendo útiles al pueblo andaluz. Por eso, el andalucismo de Adelante Andalucía es uno para transformar el territorio al servicio de la gente normal y corriente, trabajadora.
¿Por qué creen que Adelante Andalucía le puede disputar votos a Vox cuando son dos partidos que están en las antípodas ideológicas?
Es una cosa que a la gente le ha llamado la atención, pero a mí me hace gracia, porque hace tres meses todo el mundo decía: ‘los jóvenes son todos fachas’. Y yo decía: ‘Yo creo que no, que nos estamos equivocando’. Y ahora en la campaña dicen que Adelante Andalucía solo hace política para los jóvenes.
Bueno, [hay que] aclararse. O son fachas o son de Adelante Andalucía. Posiblemente ni una cosa ni otra. Lo que creo es que a los jóvenes y a los que no son jóvenes, a la gente, hay que escucharla y no echarle una bronca. No hay que juzgarla. Y hay mucha gente de clase trabajadora que lo que está es cabreada. Y a lo mejor tienen razón. Y no hay que llamarle facha pobre. A lo mejor lo que hay que hacer es escuchar, poner el oído y decir: Es que la gente no tiene. Están trabajando como mulos y como mulas y no tienen acceso a una vivienda. Es que los salarios no llegan, es que la precariedad laboral es brutal y es que encima no tienes médico o médica y si tu hijo o hija quiere ir a la universidad no tiene plaza. Y tienes que buscarte la vida para mandarlo a la privada. Eso genera un caldo de cultivo, un cabreo. Y Vox a ese cabreo le dice: ‘La culpa es del marroquí, o de la colombiana, o la culpa es de la mujer víctima de violencia machista’. Pero el cabreo es real. Lo que pasa que Vox está manipulando para que señalemos a unos culpables que no son tales. Y para que no miremos arriba. Quieren que miremos al lado y no miremos arriba.
Nosotros, en vez de juzgar el cabreo y en vez de echarle la bronca a la gente por estar cabreada y en vez de señalar a los de al lado, a nuestros vecinos y vecinas, lo que decimos es que este cabreo es real y que hay que canalizarlo a los verdaderos culpables de la situación, que son las empresas de la sanidad privada, los que privatizan la universidad, los especuladores de la vivienda, las patronales y los grandes bancos y grandes rentistas.
Es coger el cabreo de la gente y señalar a los que verdaderamente están generando esa situación estructural de malestar. Por eso creo conectamos con gente que en otro momento ha podido votar a Vox. Y no pasa nada absolutamente. Es que la izquierda no ha tenido en el pasado la habilidad para canalizar ese cabreo. Estoy empeñado en que se canalice por más derechos, más comunidad, un futuro mejor, más solidario, más justo y no por echarle la bronca ni a la gente que lo sufre ni culpar al vecino. Por eso creo, espero, que estemos conectando con gente que en el pasado votó a Vox y no pasa nada. Se puede votar a Vox en el pasado y ahora votar Adelante Andalucía porque ahora estamos señalando bien a los culpables de la situación.
Muchas veces se señala también que en el caso de las izquierdas ese cabreo se va a la abstención. ¿Cree que en estas elecciones la movilización de ese votante también tiene su importancia? ¿Basta el deterioro de la sanidad para lograr esa movilización o hace falta algo más como lo que está planteando?
Muchas veces, cuando hay un deterioro de la sanidad, incluso [cuando] hay movilizaciones, eso no se traduce en un cambio electoral automático. Eso muchas veces tarda años, porque también hay que plantear una alternativa, hay que ganar credibilidad. Creo que en la izquierda hemos tenido durante mucho tiempo una enorme crisis de credibilidad. Porque si tú dices una cosa y [tras] siete años en el gobierno no haces nada… Si tú dices que vas a regular los precios de los alquileres, y siete años de gobierno del PSOE después, no se han regulado los precios de los alquileres, hombre, cualquier persona dice: ‘Oye, mira, es que aquí hay un problema de credibilidad’. Entonces, lo que tenemos es ganarnos la credibilidad ante la gente y ser gente de fiar. Mira, yo puedo estar equivocado. Me dicen que soy un radical, un utópico. Lo que yo no voy a hacer es mentir a la gente ni fallarle. Si yo digo que voy a intentar hacer esto, voy a tratar de hacerlo hasta el final. Y si no lo consigo, al menos voy a decir: ‘Mira, lo he intentado. No lo he conseguido'. Pero no voy a intentar hacer verlo blanco y negro. Porque entonces perdemos credibilidad. Al final la gente se va a la abstención o a la extrema derecha. Necesitamos ser gente fiable y es nuestra obsesión en Adelante Andalucía.
La muerte de dos guardias civiles ha marcado parte de la campaña también. El PP suspendió la suya, la Junta declaró luto. ¿Le preocupa el narcotráfico en Andalucía? ¿Cree que que el alcance es profundo?
Primero, narcotráfico hay en todos lados. Que ahora parece que narcotráfico es solo en Andalucía. Yo no voy a permitir ese estigma. Narcotráfico hay en Andalucía y en Madrid y en Barcelona y en Londres y en Berlín. Qué casualidad, siempre se pone ahí el estigma.
Pero entrando en el tema del narcotráfico, creo que normalmente solo se aborda desde un punto de vista por parte de los partidos principales: que es que hacen falta más medios para la Guardia Civil. Yo creo que eso es verdad. A mí me parece lamentable que cualquier funcionario pierda la vida en su puesto de trabajo y más luchando contra el narcotráfico.
Por cierto, me parece lamentable [también] que cualquier trabajador pierda la vida en su puesto de trabajo y van ya 26 en lo que va de año en Andalucía. Que un día antes murió un trabajador público en Mollina y nadie paró la campaña electoral por ello, pero bueno, esto es un paréntesis.
Me parece que hacen falta más medios. Por cierto, [también] me hace gracia el señor Moreno Bonilla diciendo que hacen falta más medios para la Guardia Civil y es verdad, pero no dice nada de que el juzgado de Algeciras se cae a pedazos o de que falta un funcionario en el juzgado. Estos sí son competencia suya. Y la falta de recursos en los juzgados también genera impunidad.
Pero después hay dos elementos que nadie toca. Uno son las alternativas de empleo y de vivienda. ¿Cuánto cuesta una vivienda en la Línea de la Concepción? Porque a lo mejor ahí está el fondo de muchas cuestiones. Ahora que se va a abrir la veda, se va a multiplicar el precio de la vivienda. Que la gente no tenga empleo de calidad, que tenga precariedad, que tenga una situación de pobreza que no pueda pagarse una vivienda, también aboca a mucha gente a las redes criminales porque no hay alternativa.
Y después hay un elemento del que creo que no habla nadie. Necesitamos un cambio cultural. No puede ser que en una determinada zona el héroe de nuestros adolescentes sea un narco bailando TikTok. Me niego a eso.
Creo que tenemos que hacer un esfuerzo desde los medios de comunicación, la sociedad civil, las organizaciones políticas, los sindicatos, para decir: 'No, los héroes y las heroínas son los trabajadores y trabajadoras honrados, las madres que luchan contra la droga, las organizaciones sociales, la gente que se gana la vida honestamente'. Esos son los héroes y las heroínas y esos tienen que ser los referentes de nuestros niños y nuestras niñas y no un narco bailando en TikTok. Eso es importante porque genera una cultura de valor del trabajo honesto y eso es importante. El chaval que se esfuerza, estudia, se harta de trabajar y encima cobra mil euros y no puede pagar una vivienda, no puede ser encima el pringado. Ese tiene que ser el héroe, el referente para nuestros niños y niñas. Por ahí tienen que ir los tiros.
La izquierda también ha debatido recientemente sobre los asuntos de seguridad. ¿La derecha tiene una oferta mejor que la izquierda o al menos cala su discurso sobre la seguridad en determinados ámbitos? ¿Dónde se sitúan en ese debate?
Creo que hay que hablar de seguridad. Lo que no hay que [hacer es] comprarle los marcos a la derecha. A mi barriada en Jerez, puedes llegar a las cuatro de la mañana y es segura en los términos de los que habla la derecha. No te pasa absolutamente nada. Solo hace falta viajar un poquito para saber que España es uno de los países más seguros del mundo.
Ahora bien, hay otros elementos de seguridad de los que nunca habla la derecha. Seguridad es que tú te pongas malo y a ti te vayan a cuidar y den los mejores médicos, las mejores médicas y si tú tienes un tumor, que en 21 días empiece el tratamiento, como nosotros proponemos en una ley andaluza contra el cáncer. Eso es seguridad. Seguridad, es que sepas que vas a poder pagar la hipoteca. Yo me pregunto muchas veces, a las cuatro de la mañana cuando alguien llega en mi barriada a casa puede llegar perfectamente, porque venga de fiesta o de lo que le dé la gana, pero a lo mejor a las cuatro de la mañana hay gente sin dormir porque no sabe cómo pagar la hipoteca. Yo reivindico la seguridad, quiero tranquilidad para el pueblo andaluz. Pero seguridad es poder ponerte malo y que te cuiden, seguridad es pagar la hipoteca y no estar por la noche sin dormir porque no puedas pagarla. Seguridad es que si tu niño tiene necesidades educativas especiales, sepas que la escuela pública va a tener la mejor educación y los mejores recursos para ellos. Eso sí que genera a la gente [la posibilidad] de poder dormir tranquila.
Pero claro. Ellos solo quieren hablar de la seguridad y de unas supuestas calles llenas de violencia donde solo hay atracos. Hombre, cuidado, porque nos están montando una película en la que hay alguna gente de la izquierda, no en Andalucía, pero en otros territorios que están entrando y comprando ese marco cuando los problemas de inseguridad están más relacionados con no poder vivir tranquilo.
En Andalucía en estos años hay una cuestión que es cierta, hay más dinero y hay más personal que antes en el sistema sanitario andaluz. ¿Por qué entonces prosigue el deterioro?
Es curioso, porque el señor Moreno Bonilla dice siempre: Hemos hecho la mayor inversión en sanidad, [tenemos el] mayor presupuesto sanidad de la historia', Ya, pues vaya habilidad, porque está peor que nunca. O sea, hay que ser un máquina para tener más dinero que nunca y hacerlo peor que nunca.
Creo que que nosotros estamos viviendo un proceso de privatización. Hay una enorme cantidad de dinero que se está trasladando directamente vía conciertos, externalizaciones, contratos de emergencia, hacia lo privado y después hay de alguna forma un destrozo sistemático de todos los derechos, de todo el funcionamiento del Servicio Andaluz de Salud, de una pérdida de la propia gestión habitual para que cada vez todo funcione peor y se incorpore en la cultura habitual de la gente, en la vida diaria de la gente, el pago de un seguro privado.
[Hay] dos millones de andaluces [que] ya se pagan un seguro privado de 60, 80 o 100 euros al mes. Y ya lo están incorporando en su economía habitual como una cosa normal. En tus cuentas que haces tú al mes, yo pago la hipoteca, pago no sé qué, gasto esto en comida, y 100 euritos al mes que van para el seguro privado. Cuando ese derecho lo teníamos antes en el centro de salud, pagábamos nuestros impuestos.
Por tanto, lo que están haciendo es que cada vez más gente vaya a la privada, vaya a lo privado por otras vías y la sanidad se caiga a pedazos. Entonces, creo que no es un problema de gestión. Es un problema de que ellos tienen un plan: que la sanidad pública sea subsidiaria de la privada.
Y que la sanidad pública solo sirva para dos cosas. Uno, para la gente que no tiene nada de dinero. Y por tanto sea como una especie de beneficencia. Y [dos], otra muy importante: para lo que no es rentable. Porque que te curen un cáncer no te lo hace nunca Adeslas y Sanitas. Jamás. Porque eso es muy caro. Eso cuesta muchos miles de euros. Entonces, eso lo pagamos desde lo público. Al final es socialización de las pérdidas y privatización de las ganancias.
Si Moreno logra repetir la mayoría absoluta, un escenario que dan muchas encuestas, ¿tendrá algo que ver con méritos propios suyos o también hay que pensar que las izquierdas no han encontrado la manera de hacer oposición?
Espero que no pase. Creo que todavía pueden pasar muchas cosas y que el pescado no está vendido ni mucho menos. Pero si eso pasa, tendremos que hacer autocrítica. O sea, yo sé lo que es Moreno Bonilla. Es mi adversario político. Representa al 0,1% más rico de Andalucía. Y no le voy a pedir a él que se equivoque. Nosotros y nosotras tenemos que ganarle. Por tanto, si no le hemos ganado, tendríamos que hacer autocrítica y cambiar algunas cosas. Esa gente que siempre ve la culpa en el de enfrente o se queja de las reglas del juego, me parece al final un síntoma de incapacidad política. Si nosotros no conseguimos ganarles, tendremos que hacer autocrítica.
Ha hablado de varias medidas a lo largo de la entrevista, pero no sé si puede decirnos una, la primera que llevaría al primer consejo de gobierno en el caso de que las encuestas fallen.
En realidad te diría la desregulación del precio del alquiler. Nosotros plantearíamos una ley para regularlo ligándolo a los salarios. Nosotros cogeríamos y diríamos: "Esta es nuestra condición." Y esto se tiene que aprobar y además hay competencias para ello. Hacemos un mapa de renta y establecemos por distrito o pueblos de Andalucía, el 20% de la renta media de los hogares es lo máximo que puede ser un alquiler en esa zona. Y bajaríamos los precios del alquiler bastante.



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