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"Madrid es un paisaje de sufrimiento colectivo; hay que cambiarla de arriba a abajo"

Nacho Murgui afronta el reto de ser el número dos de la jurista Manuela Carmena, con la que concurre a las primarias de Ahora Madrid con la lista de Más Madrid

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Nacho Murgui

MADRID.- Nacho Murgui nació el 25 de abril de 1972 en el madrileño barrio de Adelfas, situado entre dos mundos: Vallecas y El Retiro. Este sociólogo de formación lleva vinculado al movimiento vecinal desde los 13 años, momento en el que con otros compañeros suyos creó el Colectivo Adelfas Jóvenes. Acaba de dejar la presidencia de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid, entidad que revitalizó y actualizó, comprometiéndose con los derechos ciudadanos más esenciales: “Pensar globalmente y sentir localmente hace que los derechos universales tengan su lugar de expresión en el ámbito del vecino, del ciudadano de la calle en el tiempo de la cotidianeidad”. En estos momentos afronta el reto de ser el número dos de la jurista Manuela Carmena, con la que concurre a las primarias de Ahora Madrid con la lista de Más Madrid.

¿Qué le han parecido los resultados de las elecciones andaluzas?

La irrupción de Podemos, a pesar de lo que algunos quieren hacernos ver, es incontestable y en buena medida adelanta la voluntad de cambio que quiere la sociedad. Ahora bien, se equivocan los que piensen que el cambio real y sustancial es una carrera de velocidad. Estamos levantando un proceso de transformación muy importante y esto lleva su tiempo. Hay que crear muchos puentes, cambiar muchas mentalidades y vencer muchas resistencias.

¿Por qué ha dado el salto al mundo de la política?

Porque quiero llevar el mundo de los derechos sociales y vecinales al espacio de la política institucional. Porque, tras tantos años de crisis y movilizaciones, la consecuencia lógica es que apostáramos por otra forma de defender y gestionar lo público.

Pero, ¿no cree que la efervescencia política que se está viviendo terminará descabezando a los movimientos sociales, como en su día le ocurrió al movimiento vecinal a propósito del PSOE?

Asumo las contradicciones que me produce dar este paso, pero creo que en este momento de nuestra historia es preferible arriesgarse y hacer que quedarse tendido en la improductividad de la pureza. Por otra parte, la situación es muy diferente, los paralelismos a este respecto son poco consistentes, entre otras cosas porque tenemos la experiencia sumada de nuestra propia historia. Estamos generando un modelo de hacer política que no sólo no excluye los activismos sociales, sino que aspira a ir más allá.

"Los madrileños y las madrileñas están cansados
de que se haga a sus
espaldas y se decida sin
su consentimiento"

¿No huele a vieja política que compitan diferentes listas para vertebrar la propuesta que Ahora Madrid le hará a la sociedad madrileña?

Al contrario. No competimos, estamos creando un modelo de gestión de propuestas basado en la complementariedad y el respeto a la diferencia. Ahora Madrid es democracia en estado puro que palpita a través de su pluralidad y participación. Finalmente, cada ciudadano y ciudadana de Madrid podrá elaborar su propia lista, eligiendo a diferentes integrantes de las distintas listas. Si algo tienen en común todas las propuestas que concurren a las primarias de Ahora Madrid es que en todas ellas hay gente buena, trabajadora, comprometida y con la ilusión de un cambio necesario y urgente. Sin embargo, yo me presento con la lista Más Madrid porque creo en su coherencia interna, en su apertura y pluralidad, en una mezcla equilibrada de perfiles humanos, profesionales, de compromiso.

¿Esa nueva cultura política de la que habla no contradice esquemas partidarios basados en vicios clásicos como, por ejemplo, los hiperliderazgos?

Todos y todas somos necesarios y por ello nadie sobra. En este momento es importante reforzar las acciones de personas que son reconocibles por la inmensa mayoría de la sociedad. Pero, de igual manera, es imprescindible generar equipos plurales de liderazgos compartidos. Como dice un amigo mío, estamos creando una película en la que toda la ciudadanía está llamada a ser coprotagonista.

Defina el Madrid que quiere cambiar.

A Madrid hay que cambiarla de arriba a abajo. Madrid hoy es un paisaje de sufrimiento colectivo, de recortes en educación, en sanidad, de malnutrición infantil, de desahucios, de enfermos sin tratamiento, de naturaleza golpeada y pésima calidad del aire. Madrid sufre hoy las políticas de la desigualdad, de la corrupción, de las olimpiadas que nunca fueron, de la pobreza energética... Pero también quiero subrayar la importancia del otro Madrid, el de la sociedad que ha generado sus propias redes de solidaridad, ese Madrid que ha liberado espacios para entregárselos a la ciudadanía. Se trata del Madrid de los espacios de participación vecinal a pesar de los obstáculos del poder local del PP.

"La ciudadanía hemos demostrado tener mayor
y mejor capacidad de
gestión de la crisis que
Ana Botella y el PP"

A su juicio, ¿qué medidas se deberían implementar prioritariamente si Ahora Madrid llegara a la Alcaldía capitalina?

Habría que comenzar a gobernar con dos miradas y una actitud. La primera mirada sería de emergencia social, ocupándonos de aquellas situaciones de desprotección habitacional, alimentaria, energética, educativa y sanitaria de la población que más duramente ha sido golpeada por la crisis. Es una inmoralidad inaceptable que en Madrid hoy pueda haber niños que pasan hambre. La segunda mirada es la que tiene que ver con una visión estratégica a propósito del proyecto de ciudad que queremos, y ahí si habrá que tener una idea eficaz e inclusiva, revisando cuestiones tan esenciales como el modelo productivo de nuestra ciudad, el modelo urbanístico y medioambiental, qué tipo de comunidad humana queremos proponerle a la sociedad madrileña... Me imagino revirtiendo las privatizaciones y poniendo al alcance de la mayoría todas las herramientas públicas que facilitan de facto la consecución neta de derechos humanos. Y la actitud política que queremos plantear es aquella que se basa en generar canales reales de participación ciudadana. Los madrileños y las madrileñas están cansados de que se haga a sus espaldas y se decida sin su consentimiento. Con Ahora Madrid eso no volverá a repetirse.

Pero para poder desarrollar todo eso, además de voluntad hay que tener capacidad de gestión.

Más Madrid somos ciudadanía, con nuestras profesiones, nuestros compromisos, nuestros oficios y carreras. La ciudadanía hemos demostrado tener mayor y mejor capacidad de gestión de la crisis que Ana Botella y el PP. Yo mismo, a lo largo de los años en el movimiento vecinal, he tenido que aprender a gestionar realidades complejas que afectan a múltiples sensibilidades. Gobernar es gestionar la limitación de los sueños en un marco real de justicia social.

¿Qué relación debe tener Madrid con Barcelona?

Aquella que respete las diferentes identidades. Aquella que reconozca la importancia, diferencia y complementariedad de dos ciudades cercanas territorialmente.

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