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Moreno evita mencionar a Vox y ubica al PP en las andaluzas: "Vamos a salir a revalidar" el Gobierno

El presidente de la Junta, anfitrión del congreso, se envuelve en la bandera andaluza, arremete contra Sánchez y lanza un mensaje de confianza y una advertencia, en tono campechano, a su mano derecha, Elías Bendodo, que podría dejar el gabinete tras las próximas elecciones, si el PP logra una mayoría suficiente: "Como no lo hagas muy bien, tú sabrás". 

El presidente del PP en Andalucía y presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante su intervención en el segundo y último día del congreso del PP .
El presidente del PP en Andalucía y presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante su intervención en el segundo y último día del congreso del PP. Joaquín Corchero / Europa Press

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el anfitrión del congreso, quiso ubicarse una vez más en la centralidad y abrochó un discurso, con tintes propios del ambiente preelectoral que se vive en Andalucía, y muy duro contra el Gobierno de España, con el que trató de allanar el terreno a Alberto Núñez Feijóo hasta La Moncloa. 

"En Sevilla refundamos el partido. Hoy volvemos a poner en marcha el partido con espíritu ganador. Hemos demostrado la fuerza, la unidad y la inteligencia de este partido. Hemos elegido a Feijóo como próximo presidente del Gobierno de España", dijo Moreno. "A España le crecen los problemas. A la crisis covid, Ucrania, se le suma la incapacidad de un gobierno superado. La situación va cada día peor y Pedro Sánchez ¿qué hace?"

Moreno, a quien Feijóo llamó cariñosamente "el Califa", quiso –además de desacreditar al PSOE como gestores– también disputar la bandera de los servicios públicos a la izquierda, el gran talón de Aquiles de la Junta de Andalucía, un problema que viene de lejos, que ya le causó tremendos dolores de cabeza a los anteriores gobiernos socialistas, singularmente a los de Susana Díaz, pero al que Moreno no ha logrado embridar.

Por el contrario, el asunto ha empeorado: hoy la sanidad andaluza es –de todas las Comunidades Autónomas– la que está en peor estado solo por detrás de la murciana, según la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública, que analiza cada año 34 parámetros

Moreno, aun así, proclamó: "El cambio funciona y además funciona sin dejar a nadie atrás. Van a quitar todas las ayudas sociales". Luego, afirmó: "Son insensibles estos señores del PP. Lo llevo escuchando desde que llevaba pantalones cortos. Ha tenido que venir un presidente del PP para que haya más hospitales e inversiones que nunca. ¿Dónde estaban los progresistas cuando la sanidad estaba al borde del precipicio? Somos el gobierno que protege a las personas más vulnerables. Se ha acabado el cuento, que nadie venga a decirnos que somos insensibles y no protegeremos la educación y la sanidad pública, ese cuento se ha acabado para siempre".

Andalucía es distinta

El presidente se ubicó en la rampa de salida de los comicios: "Andalucía es distinta. Tenemos que consolidar las reformas: quiero que el cambio continúe. En Andalucía estamos construyendo de forma serena una nueva mayoría. Vamos a salir a revalidar esa nueva mayoría en torno al proyecto. Tengo hambre y ambición y quiero contribuir a que España sea un país de futuro".

Moreno dejó otros tres mensajes. Uno hacia afuera, con la idea de despejar fantasmas que vienen de Vox, partido al que evitó citar, –"las mujeres sois imprescindibles para el presente y el futuro de España y de Andalucía"–. En este asunto, el PP ya ha hecho varias concesiones a la ultraderecha en Andalucía. Por primera vez en la Comunidad se dan ayudas a organizaciones antiabortistas, que arremeten contra la libertad de las mujeres, y se ha puesto en marcha un innecesario teléfono de violencia intrafamiliar, que fue presentado por la propia Consejera de Igualdad, Rocío Ruiz (Ciudadanos).

Y otro hacia dentro del partido: "Cuento con todos vosotros. Cuento con el gran equipo que hoy se estrena. Y cuento con el nuevo coordinador general [su mano derecha, Elías Bendodo] que lo va a hacer muy, pero que muy bien…" Luego, deslizó, en tono campechano, una advertencia: "Como no lo hagas muy bien, tú sabrás". Si logra una mayoría de Gobierno, Moreno podría prescindir de Bendodo en su próximo gabinete y permitirle dedicación exclusiva a la política nacional.

Y un tercero, hacia dentro y hacia afuera. El presidente se envolvió una vez más en la bandera de Andalucía: "Desde Andalucía, sumamos y colaboramos, [pero] pedimos que se nos respete sin ningún privilegio y sin discriminación. Vamos a pedirte exactamente lo mismo que reclamamos a Sanchez: toda la lealtad y cooperación, pero vamos a exigirte lo que nos corresponde a los andaluces y es de justicia. Te conocemos y sabemos que tú sí serás un gran aliado de nuestra tierra", le dijo a Feijóo.

Luego, cerró el apartado preelectoral, con confianza en lo que ha trabajado en estos años, a pesar de sus acuerdos con su socio Vox, una imagen de presidente moderado y centrado: "Y cuando llegue la hora de hablar, Alberto, compañeros, vamos a seguir ilusionando a los españoles. Eso se hace desde la centralidad, construyendo una nueva mayoría. La centralidad no es equidistancia, es preocupación por el interés general, la centralidad es muestro patrimonio, queremos sumar voluntades, ideas y capacidades, construyamos con todos una nueva mayoría, pero con determinación y firmeza".

Moreno vendió lo que llama el modelo andaluz: "Estabilidad, diálogo y moderación que se puede aplicar en toda España. Andalucía es una comunidad moderna. En Andalucía demostramos que se pueden dejar atrás las políticas irresponsables. Hemos dejado atrás la corrupción. Con un presidente del PP crecemos un punto por encima de la media de España se bajan los impuestos, y hemos conseguido recaudar más ¿eso no demuestra que bajar impuestos es positivo? ¿Por qué la izquierda le tiene tanto miedo a bajar los impuestos?".

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