La muerte de una trabajadora del servicio de limpieza de Barcelona pone en alerta a los sindicatos: "Falla la aplicación práctica de los protocolos”
Tanto CCOO como la CGT reivindican que "es importante que las compañías tengan en cuenta la naturaleza del trabajo y las características personales de cada trabajador".

Barcelona--Actualizado a
El sábado pasado, en plena ola de calor, una trabajadora del servicio de limpieza municipal de Barcelona murió al llegar a casa después del trabajo. El pasado jueves, un hombre de 47 años murió en Tarragona cuando cayó de lo alto de una obra después de un presunto golpe de calor. Hace dos semanas, un temporero sin papeles murió abandonado en Fraga después de sufrir un golpe de calor cuando trabajaba en una explotación de fruta del Bajo Cinca, en la provincia de Huesca.
Los accidentes laborales mortales de los últimos días debido a las altas temperaturas han puesto en alerta a los sindicatos, que avisan de la carencia de medidas de prevención reales y efectivas en puestos de trabajo expuestos al aire libre, como son los trabajadores temporales de la agricultura, construcción, limpieza y jardinería, entre otros. La última víctima por un presunto golpe de calor ha sido una trabajadora del servicio de limpieza municipal de Barcelona, con tan solo 51 años.
A pesar de descartar que fuera por un golpe de calor en un inicio, finalmente el Ayuntamiento de Barcelona ha abierto un expediente a FCC, la empresa concesionaria para la cual trabajaba la mujer, "para aclarar las circunstancias ocurridas", según el director del servicio de Limpieza y Recogida de Residuos del Ayuntamiento, Carlos Vázquez. Los familiares atribuyen la muerte a un golpe de calor, y lo argumentan a partir de un mensaje que la víctima hizo llegar a su madre después del turno en el que le explicaba que se había encontrado mal durante toda la jornada. También le decía que había transmitido este malestar a la encargada del turno por la tarde, según El País.
La responsable de Salud Laboral de Comisiones Obreras en Catalunya (CCOO), Mònica Pérez, considera que a pesar de tratarse de una empresa subcontratada, el Ayuntamiento, como administración pública que contrata, "tiene la corresponsabilidad de asegurarse de que las medidas se cumplen". "Muchas veces se habla del protocolo sobre el papel, pero a menudo no se comprueba que realmente se aplique", comenta. "No es compatible tener toda una política de refugios climáticos y después mirar hacia otro lado cuando una persona trabajadora que está a tu servicio -del Ayuntamiento- lamentablemente pierda la vida por una cuestión de riesgo laboral", sentencia. Pérez ya ha avanzado que CCOO se personará como parte interesada del suceso ante la Inspección de Trabajo.
¿Qué derechos tiene el trabajador durante una ola de calor?
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que es del año 1995, dice que la empresa te tiene que proteger de todos los riesgos laborales, de todo aquello que supone un peligro, y que está relacionado con tu trabajo. En casos de riesgo "grave e inminente", los empleados tienen derecho a interrumpir la actividad y, si fuera necesario, abandonar inmediatamente su puesto de trabajo. Las olas de calor generan efectos negativos en la salud, como el estrés térmico, la deshidratación, la insolación e incluso la muerte.
Según los datos provisionales del Ministerio de Trabajo, en el 2024 se declararon 113 accidentes laborales causados por los efectos de las temperaturas extremas, la luz y la radiación. Según datos del sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) del Instituto Carlos III, Catalunya ha registrado 43 muertes atribuibles a las temperaturas entre el 22 y el 30 de junio de este año. Ocho de cada diez muertos por este motivo los últimos días de junio son de personas de 65 años o más.
A raíz de la emergencia climática y las cada vez más frecuentes y extremas olas de calor, el Gobierno español modificó la normativa de Prevención de Riesgos Laborales para proteger especialmente a las personas que trabajan al aire libre y están expuestas a altas temperaturas. Desde el 2023, contempla la obligación genérica de la empresa de establecer medidas adecuadas y protocolos para proteger a los trabajadores ante cualquier fenómeno meteorológico extremo, ya sea una DANA o una ola de calor.
Según recoge el Col·lectiu Ronda, el protocolo de prevención para minimizar el riesgo para la salud tiene que contemplar el horario de los trabajos, pausas y ciclos de descanso, agua fresca y abundante a lo largo de toda la jornada, tener acceso a zonas de sombra o equipos de protección individual, así como pruebas médicas adecuadas para los trabajadores.
No obstante, Pérez señala que hay "muchas carencias" en los protocolos de calor ante las altas temperaturas y pone el foco en la aplicación real de estos. "De protocolos escritos hay muchísimos, pero a la hora de la verdad no se aplican como se tendrían que aplicar", comenta. "Si implica que un mando intermedio tiene que parar el trabajo, o le tiene que decir a una persona trabajadora que tiene que parar un momento para refrigerarse, pues muchas veces esto no se hace. Por lo tanto, los mandos intermedios, aparte de conocer el protocolo, tienen que tener el visto bueno de la empresa de que no recibirán ninguna sanción por hacerlo", explica Pérez.
Desde el 2023, la norma prohíbe determinados trabajos al exterior durante las horas centrales del día en el caso de que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) o el Meteocat activen la alerta naranja o roja por episodios de calor extremo.
En este sentido, la responsable de Salud Laboral de Comisiones Obreras en Catalunya apunta que otro de los problemas es que las empresas "solo actúan cuando hay un aviso naranja o rojo del servicio meteorológico de Meteocat o de la AEMET". "Hasta entonces, no se actúa, y a veces ya es tarde”, lamenta Pérez, que recuerda que "no se trata tanto de la temperatura o del aviso genérico que haga una entidad meteorológica, como de evaluar en cada situación el trabajo concreto o en qué condiciones se está trabajando". "Más que la externa, el riesgo es que la temperatura interna crezca tanto que se llegue a situaciones como la que sufrió la trabajadora de la limpieza de Barcelona", explica.
Tanto CCOO como la CGT reivindican que "es importante que las empresas tengan en cuenta la naturaleza del trabajo, las características personales o el estado biológico de cada trabajador". “A menudo la evaluación de riesgos no tiene en cuenta las características del trabajo en sí ni las características personales del trabajador, como patologías previas", denuncia Pérez. "No es lo mismo trabajar en la vía pública que en una oficina, ni una trabajadora embarazada, o una tarea con esfuerzo físico continuado", dice la CGT en un comunicado.
Por su parte, la UGT exige a las empresas que apliquen correctamente los protocolos de calor en el trabajo e insta a la Inspección de Trabajo a ampliar el cuerpo de inspectores para poder intensificar los controles. El sindicato lo ha expuesto este martes en Lleida en el marco de una jornada dirigida a delegados de prevención de toda Catalunya, con el objetivo de dotarlos de herramientas prácticas para detectar y gestionar los riesgos derivados de la exposición al calor.

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