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Pablo González: "No sé qué van a inventar. Que me digan qué secretos, con quién he tratado. Es ridículo"

En un audio enviado a un amigo, el pasado 9 de febrero, recién llegado a España desde Ucrania, y antes de partir a Polonia, donde fue detenido, el 28 de febrero, el periodista mostró su estupefacción por las acusaciones de ser un espía ruso formuladas por los servicios secretos ucranianos y empleadas por el CNI para interrogar a su entorno.

03/02/2022 El periodista Pablo González,  ha sido detenido en la localidad polaca de Rzeszow, en la frontera con Ucrania, donde se encontraba informando sobre la crisis de refugiados
El periodista Pablo González fue detenido el pasado 28 de febrero en la localidad polaca de Rzeszow, en la frontera con Ucrania, donde se encontraba informando sobre la crisis de refugiados. Pablo González / Cuenta de Pablo González en Twitter

El periodista Pablo González, colaborador de Público, lleva ocho días en una prisión de máxima seguridad en Rzeszów, a 400 kilómetros de la capital polaca, acusado de ser un miembro de la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa (GRU), es decir, un agente de la Inteligencia militar rusa. Se enfrenta a diez años de condena. 

El reportero ya negó ser un espía al servicio de Rusia cuando el 6 de febrero pasado los servicios secretos ucranianos le interrogaron al respecto, según ha podido saber este diario. Inmediatamente después, agentes del CNI hicieron lo mismo en España con familiares y amigos del periodista, como ya publicó este medio.

González, nacido en Moscú hace casi 40 años y afincado en Euskadi, se encontraba entonces en el Donbás (Ucrania) cubriendo para varios medios, entre ellos, Público, la situación en esa zona fronteriza, antes de la invasión rusa, cuando fue requerido por la Inteligencia ucraniana para que acudiera a Kiev para ser interrogado. Tras ello, fue 'invitado' a abandonar el país. Mientras, en España sus familiares y amigos recibían la visita de los agentes del CNI

Este diario publica un audio que González envió a un amigo el 9 de febrero pasado, recién llegado de Ucrania, en el que le relata el proceder de los agentes del CNI y las acusaciones que vertieron contra él delante de sus amistades.

El reportero, 19 días antes de ser detenido y acusado por las autoridades polacas, mostró su estupefacción y su indignación por la acusación de ser un espía ruso, como se escucha en el audio, que ha sido editado sólo para salvaguardar aquellos datos que aluden a la vida privada del periodista. 

Sobre su origen ruso

"Pues básicamente se presentaron con la misma cantinela, que soy agente de los servicios de inteligencia militar o algo así, que si alguien sospechaba algo, que si sabían algo; y que lo saben a ciencia cierta; y que a ver si voy a venir, qué es lo que hago o qué es lo que dejo de hacer. Y entonces le han contestado todos que "a ver, que no sé qué les cuentan, qué se creen, que no, que no saben nada".  ¿De qué, mi origen ruso, que sí, joder, que hemos estado todos, todos los que se han presentado, incluso el colega de Barna estuvo conmigo en Moscú, en casa de mi viejo, en la sauna bebiendo vodka, que no es un puto secreto", dice Pablo González en su grabación a un amigo, el 9 de febrero. 

"Que ellos [los agentes del CNI] se quieren imaginar que.. que me he cruzado con alguien, es que no lo sé, que es lo mismo que me dijeron los ucranianos:  "Que a lo mejor te has cruzado con alguien y no lo sabes". Pero yo estoy seguro que no, en ese sentido", indica el periodista.

"Pasta manejo la justa"

A continuación, González revela otro de los asuntos sobre los que indagó el CNI, su patrimonio; un hecho contrastado con alguna de las personas que recibieron la visita de los servicios secretos españoles: "Que si manejo pasta, pasta manejo la justa, ya pueden ver mis putas cuentas, que manejo la justa, y luego alguna ayuda de mi viejo, que tiene un par de pisos en Moscú que alquila y me da mi parte, que son nada, una cantidad de dinero nada, tengo un coche de hace quince años y lo único que gasto es en gadgets, que utilizo para trabajar, y nada más que, no gasto demasiado. En ese sentido me parece tal estupidez..." 

"Es periodismo"

El tono de indignación del reportero se alza cuando expone su desconocimiento sobre las acusaciones. "Ellos quieren ver fantasmas donde no los hay, querrán sacar sus estrellas de más, o sus pluses en plan de que han desarticulado... Pues que me digan, a qué secretos he ido yo, dónde me he metido yo, con quién he tratado, al menos un puto ejemplo que sea algo mínimamente 'percibible' de ser…" 

"Es que nada, al revés, es que siempre he andado lejos de cosas de estas, cosas raras y tal, lo más lejos posible y tal, porque además no me hace falta y se venden mis materiales, ahora eso sí, que me reúno con un montón de gente, políticos, politólogos, joder, es que es periodismo

"En ese sentido no sé qué es lo que van a inventar, qué es lo que van a explicar. Entonces, eso, Gonzalo [Boye, su letrado], que he hablado con él, y muy bien, la verdad; es el que podrá empezar a averiguar de qué van. O sea a mí ni me llaman ni nada: lo que hacen en atacar a todo mi entorno pero buscando qué, ¿qué se piensan, que me voy a escapar a Rusia? No. Es que es ridículo". 

Cobertura

Prosigue Pablo González: "Entonces salen con esa cantinela, que he nacido en Rusia, pues sí, qué pasa; que mi padre es tal, pues, sí; es que no es ningún secreto; es que lo pone en el libro de familia, su nombre y apellidos. No sé de qué van pero bueno, ese es el caso. 

"Han ido a todos con la misma cantinela, presentándome como un cerdo que utiliza a todos de cobertura. A mi colega de Barcelona, que lo conozco desde los doce años, que estudiado yo en Barcelona, qué cojones de cobertura, no tiene ni pies ni cabeza, pero bueno...", finaliza el periodista.

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