El Parlamento Europeo acogerá una cumbre ultra en la que participan una supremacista y una diputada que apoya la pena de muerte para homosexuales
Las jornadas se organizan por invitación del eurogrupo Patriots, en el que se integra Vox, y European Conservatives and Reformists Group (ERC).
La organización Global Project Against Hate and Extremism sostiene que esta es una nueva prueba de "la creciente alineación entre organizaciones con sede en Estados Unidos y partidos de extrema derecha en Europa".

Madrid--Actualizado a
El Parlamento Europeo acogerá los próximos 2 y 3 de febrero de 2026 reunión ultraderechista internacional, la VII Cumbre Transatlántica (VII Transatlantic Summit, por su nombre en inglés), organizada por Political Network for Values (Red Política de Valores) y auspiciada por los eurogrupos de extrema derecha Patriots, en el que se integra Vox, y European Conservatives and Reformists Group (ERC), del que forman parte los eurodiputados que en el pasado formaban parte de Se Acabó la Fiesta, partido de Alvise Pérez.
Las jornadas se titulan Libertad de expresión vs Expresión regulada: fortaleciendo los pilares de la democracia y entre los participantes de estas jornadas se encuentran perfiles radicales de todo tipo: Eva Vlaardingerbroek, una influencer neerlandesa promotora de la conspiración supremacista blanca del Gran Reemplazo; Sharon Slater, de Family Watch International, que vincula permanentemente a la comunidad LGTBIQ+ con la pedofilia; y Rodrigo Iván Cortés, del Frente Nacional por la Familia de México, condenado por violencia política contra una congresista trans. Dentro de ese grupo de participantes estará también Lucy Akello, conocida por apoyar la pena de muerte contra homosexuales. Desde el Parlamento Europeo sostienen que la responsabilidad del contenido de esas jornadas es de los grupos que las organizan, en este caso Patriots y el ERC. Según la propia web de la cumbre, también acudirá Santiago Abascal, líder de Vox.
La organización Global Project Against Hate and Extremism denuncia que estas jornadas reflejan a la perfección las nuevas conexiones que la extrema derecha norteamericana ha trazado por Europa. A través de Fundación Heritage y su Proyecto 2025, que pretende imponer ideas y marcos ultraconservadores en la sociedad, poco a poco este tipo de debates tienen más peso en las democracias occidentales: "El evento subraya además la creciente alineación entre organizaciones con sede en Estados Unidos vinculadas al Proyecto 2025 y partidos de extrema derecha en Europa y América Latina, utilizando el espacio institucional de la Unión Europea para legitimar e internacionalizar una agenda que presenta las protecciones de los derechos humanos como censura y las salvaguardas democráticas como represión ideológica", aseguran desde la organización.
Las fuerzas demócratas rechazan el acto ultra
La presidenta del grupo de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, Iratxe García, ha expresado el rechazo frontal de su formación a que se cedan espacios de la Eurocámara a organizaciones cuyo objetivo -afirma a Público- es "atacar los principios y valores fundamentales de la Unión Europea".
García ha lamentado que el evento cuente con el apoyo de dos grupos de la Eurocámara y de partidos como Vox, lo que —sostiene— retrata tanto a quienes lo organizan como a quienes pactan con ellos, y ha hecho un nuevo llamamiento al Partido Popular para que "deje de dar cobertura a la extrema derecha" y retome los consensos entre las familias políticas que "han construido el proyecto europeo" durante las últimas siete décadas.
Fuentes de Izquierda Unida, por su parte, califican de "provocación al conjunto del sistema democrático y a la ciudadanía, tanto a nivel nacional como europeo, la reiteración de actividades promovidas por grupos que, bajo la apariencia de sesudos think tanks, no representan" -señalan en declaraciones para Público- "más que a una internacional del odio amparada por formaciones de extrema derecha". A su juicio, resulta "inaceptable" que el Parlamento Europeo dé cobijo a este tipo de iniciativas.
Desde IU advierten de que las máximas instancias de la Eurocámara "no pueden convertirse en cómplices de estas prácticas y deben reaccionar de inmediato para frenar una grave involución democrática". La formación asegura haber trasladado esta preocupación a sus interlocutores de la coalición Sumar, integrada en el grupo The Left.
Vicent Marzà Ibañez, eurodiputado de Compromís en el Parlamento Europeo e integrado en Los Verdes, opina que este evento es "la enésima constatación de que Vox es, en Europa, el caballo de Troya de Trump": "No es defensa de derechos, es propaganda con acento americano", reacciona para Público.
Para el Bloque Nacionalista Galego (BNG) es un "escándalo", que se permita -afirman a Público- "un auténtico cónclave de fachas". A su juicio, ampararse en una supuesta libertad de expresión para celebrar esta conferencia supone una vulneración de las propias normas de la institución, ya que contradice resoluciones como "Contra el avance del neofascismo en Europa", aprobada en octubre de 2018. En este contexto, han anunciado que denunciarán formalmente la celebración del acto para exigir su prohibición, mediante el envío de una carta a la presidenta del Parlamento Europeo.
Algo similar a lo que valoran en Esquerra Republicana de Catalunya (ERC): "Ya lo vimos en el Senado: el PP permitió una cumbre antiabortista con representantes internacionales que niegan a las mujeres un derecho fundamental", recuerdan, subrayando que, pese a las denuncias públicas, el evento acabó celebrándose.
Una estrategia que ha llegado a España
La Political Network for Values se trata de una organización que aglutina a dirigentes y organizaciones ultras de todo el mundo torno a una agenda abiertamente contraria a los derechos sexuales y reproductivos, LGTBIQ+, las políticas de igualdad y ecologistas. La red está presidida desde diciembre de 2024 por el eurodiputado croata Stephen Bartulica, que sucedió en el cargo al fundador José Antonio Kast, presidente electo de Chile en las últimas elecciones.
Bajo una retórica basada en valores que supuestamente reivindican la "libertad", la red actúa como plataforma de coordinación ideológica y legislativa del ultraconservadurismo a nivel internacional. Así ocurre con la cumbre que ahora llega a Bruselas: se presenta públicamente como un foro en defensa de la libertad de expresión, pero en la práctica enmascara un discurso contrario a los derechos humanos cuyo objetivo no es otro que cuestionar y debilitar las regulaciones democráticas sobre los contenidos en internet.
La Red y sus aliados sostienen que las políticas europeas contra la desinformación, los discursos de odio y la incitación a la violencia suponen una censura ideológica, cuando lo que buscan es blindar la libre circulación de bulos, mensajes discriminatorios y ataques a colectivos vulnerables en el entorno digital.
En diciembre de 2024, la misma entidad organizó la VI Cumbre Transatlántica en el Senado de España, que en ese caso se celebró bajo el lema Por la libertad y la cultura de la vida. En ella se dijeron cosas como que "la ideología woke controla democracias y gobiernos, su propósito es muy sencillo: acabar con las familias tradicionales", tal como proclamó el congresista estadounidense Andy Harris. "Estamos viviendo una época en la que el aborto y la eutanasia son exaltados como derechos, cuando en realidad son el derecho a la muerte", como expresó Neydy Casillas, miembro de Global Center for Human Rights. O "la democracia no tiene sentido si no defiende la vida desde su concepción hasta su muerte natural", que afirmó Ignacio Garriga, secretario general de Vox.
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